Boca ganó, gustó, goleó y alimenta una ilusión con sustento futbolístico

El Xeneize superó por 3-0 a Barcelona de Ecuador en una Bombonera encendida. Los goles fueron convertidos por Lautaro Di Lollo, Santiago Ascacíbar y Ander Herrera. Ahora, se prepara para enfrentar a River Plate en el Monumental.

La victoria de Boca ante Barcelona de Ecuador no solo confirma un buen momento: instala una idea más profunda. Este equipo no solo gana, sino que empieza a convencer desde el juego. Y eso cambia todo.

El punto de partida del análisis es claro: la ilusión. Pero no una ilusión vacía o prematura, sino una que encuentra respaldo en el rendimiento colectivo, en las individualidades y en una estructura que empieza a repetirse.

Un triunfo que se construyó desde la adversidad

El partido no fue sencillo desde el arranque. Hubo tres factores que condicionaron:

  • La rápida amonestación de Adam Bareiro
  • La lesión temprana de Agustín Marchesín
  • Un Barcelona ordenado, con línea de cinco y mucha gente en el medio

Durante los primeros 20-25 minutos, Boca no logró imponer su ritmo. El rival lo llevó a un terreno incómodo. Sin embargo, lo más importante aparece ahí: Boca lo revirtió desde el juego, no desde el azar.

El corazón del equipo: Paredes y un mediocampo en punto caramelo

Hay una certeza: Leandro Paredes es el eje absoluto. Es el jugador que ordena, pausa y decide. Pero lo más relevante es que ya no está solo.

El mediocampo mostró un nivel altísimo y equilibrado:

  • Milton Delgado: evolución total. De recuperador a jugador integral. Participa en la creación, filtra pases y sostiene intensidad.
  • Santiago Ascasíbar: llegada constante. Cinco situaciones de gol para un volante no es casualidad.
  • Tomás Aranda: equilibrio y acompañamiento.
  • Paredes: conducción y claridad.

Este funcionamiento colectivo explica el crecimiento del equipo. Boca hoy tiene un mediocampo moderno: recupera, juega y pisa el área.

Delgado, símbolo de la transformación

El caso de Milton Delgado sintetiza el momento de Boca. Ya no es solo despliegue y marca: ahora es pase, lectura y presencia ofensiva.

Su partido marca un antes y un después. Es el tipo de jugador que eleva el nivel del equipo porque conecta todas las líneas.

Cómo se rompió el partido

El quiebre llega cuando Boca entiende por dónde lastimar:

  • Más gente en el área
  • Profundidad por las bandas
  • Intensidad sostenida

Ahí aparece Lautaro Blanco como factor decisivo. Participa directamente en los goles y cambia el ritmo del ataque.

El primer gol de Di Lollo, cerca del final del primer tiempo, libera al equipo. A partir de ahí, Boca juega con otra tranquilidad, pero sin resignar agresividad.

Segundo tiempo: superioridad total

En el complemento, Boca directamente domina. Barcelona no logra reaccionar ni con cambios.

El segundo gol de Ascasíbar termina de cerrar el partido, pero ya era una diferencia lógica por lo visto en cancha. El equipo generó muchas situaciones y podría haber ampliado antes.

El cierre con el gol de Ánder Herrera refuerza la idea de un equipo completo: titulares y suplentes aportan.

Otros datos que refuerzan el análisis

  • Dos partidos en la Copa: dos triunfos
  • Diferencia de gol: factor clave a futuro
  • Bareiro: condicionado desde el inicio, igual fue importante en el juego de espaldas
  • Merentiel: activo, aunque con decisiones mejorables en definición
  • Zeballos y Velasco: aportaron frescura desde el banco

La Bombonera y el factor Copa

Hay un elemento intangible pero real: Boca en la Copa Libertadores juega distinto. La energía del contexto potencia al equipo.

No es solo mística. Es un combo de:

  • Intensidad emocional
  • Confianza
  • Rendimiento colectivo

Conclusión: ilusión justificada, pero con prueba inmediata

Boca mostró:

  • Funcionamiento
  • Personalidad
  • Evolución individual y colectiva
  • Capacidad de adaptación

La ilusión está bien fundada. Pero el desafío es sostenerlo.

El próximo paso, el Superclásico, será el verdadero termómetro. Si Boca logra trasladar este nivel a ese partido, dejará de ser una promesa para convertirse en una realidad.

 

 

Síntesis del partido:

Boca: Agustín Marchesin; Marcelo Weigandt, Lautaro Di Lollo, Ayrton Costa, Lautaro Blanco; Milton Delgado, Leandro Paredes, Santiago Ascacibar; Tomás Aranda; Adam Bareiro, Miguel Merentiel. DT: Claudio Úbeda.

Barcelona: José Contreras; Bryan Carabalí, Alex Rangel, Javier Báez, Luca Sosa, Gustavo Vallecilla; Jefferson Intriago, Matías Lugo, Jhonny Quiñonez; Luis Cano, Darío Benedetto. DT: César Farías.

Gol en el primer tiempo: 38m. Lautaro Di Lollo (Bo).

Goles en el segundo tiempo: 36m. Santiago Ascacibar (Bo) y 48m. Ander Herrera (Bo).

Cambio en el primer tiempo: 11m. Leandro Brey por Agustín Marchesin (Bo).

Cambios en el segundo tiempo: al inicio. Héctor Villalba por Jefferson Intriago (Ba) y Byron Castillo por Luis Cano (Ba), 16m. Jonnathan Mina por Gustavo Vallecilla (Ba) Y Sergio Núñez por Darío Benedetto (Ba), 23m. Miguel Parrales por Luca Sosa (Ba); 29m. Exequiel Zeballos por Miguel Merentiel (Bo), 41m. Ander Herrera por Leandro Paredes (Bo) y Alan Velasco por Tomás Aranda (Bo), 41m. Milton Giménez por Adam Bareiro (Bo).

Estadio: La Bombonera.

Árbitro: Wilmar Roldán (Colombia).

VAR: Leonardo Mosquera (Colombia).

Marcelo Gonzalez

Papá de Ciro . Socio de Boca. Periodista. 25 años siguiendo y comentando los partidos de Boca.  Comentarista y Director Periodístico de Cadena Xeneize.

Articulos relacionados