Bermúdez: “Los jugadores de Boca pasamos a ser de elite mundial por Santella”

Jorge Hernán Bermúdez se expresa, tira sus conceptos, declara su amor por Boca, con la misma firmeza y determinación que lo hacía en su época de jugador. En el programa ConectadosXBoca, que se emite todos los días en Cadena Xeneize, convocamos al Patrón con la excusa de recordar los 21 años del récord de 40 partidos invictos que logró el equipo dirigido por Carlos Bianchi. Pero, fiel a su esencia, no esquivó ningún tema y dejó algunas “perlitas”.

La entrevista empezó a puro recuerdo. “Sólo pensábamos en jugar ante Central y ganar. Eran tres puntos para llegar a la gloria, ese era el pensamiento, el día a día. Estaba latente la posibilidad de record, pero no jugábamos por eso, jugábamos por el triunfo para llegar al título. Ese equipo tenía solidez y mentalidad. Y teníamos a Román, a Martín, a Guillermo. Cualquiera podía convertir. Era tener paciencia y esperar. En el segundo tiempo vino el gol para lograr el record”, indica el actual miembro del Consejo de Fútbol de Boca. “Recuerdo todo el compromiso por ganar que tenía ese plantel. Se me dio a mí de convertir y pudimos escribir una enorme historia”, agregó.

“Tengo que agradecerle a Dios por haber estado en Boca, a mis compañeros, al cuerpo técnico de Bianchi. Fue un cambio en mi vida desde que llegué a Boca. Tenía una corazonada para venir de Portugal. Algo me decía que mi futuro y mi vida iban a estar en Boca. Dios me mostró el camino, no lo puedo explicar. Ni en el sueño más positivo iba a imaginar que ese plantel, ese grupo de seres humanos quedaría en la historia, fue como el guión de una película”, confiesa.

La charla después derivó por otros rumbos pero siempre relacionado por su paso triunfal por el Xeneize. Y ahí Bermúdez sorprendió (o no) cuando se le consultó sobre la importancia de la tarea del preparador físico Julio Santella. “Los jugadores pasamos a ser de elite mundial por el trabajo del profesor Santella.  Yo era un jugador normal y pasé a ser de elite. Un preparador físico distinto a todos, que nos daba todas las herramientas para destrozar al rival. Entrenarse con él era más difícil que jugar un partido, no se la estoy exagerando. Uno llegaba convencido de que el domingo ibas a dar un paseo. Era de avanzada, el Profe manejaba conceptos que nadie tenía. Una estadística detalle: marcamos muchos goles en los primeros 15 minutos de los partidos, pero la mayoría en los 15 finales.Quiere decir que eramos demoledores”. 

Obviamente, también tuvo su lugar en la consideración del Patrón, la cabeza del grupo: el técnico Carlos Bianchi.  “Carlos fue el mejor líder de grupo que conocí: muy respetuoso, daba el ejemplo con cada una de sus acciones. No solo se convirtió en un padre, era un amigo, un hermano mayor. Iba adelante marcando cada una de las tendencias con su manera de actuar.  Supo cultivar la sed de gloria, hambre de triunfo,  seguir peleando por algo más. Pero lo mejor es el ser humano, el que supo llevar adelante un plantel que no era fácil, pero que lo terminó respetando por encima de todo. Y ese respeto fue el que siempre nos unió”, confesó.

El gol más importante

“Para mi todos los goles fueron importantes:  el gol en mi debut, el que le hice a River, el del Palmeiras. Todos sirvieron para dejar la piel por esta camiseta”

La Bombonera “Al templo pudimos rescatarlo de un futuro incierto. A La Bombonera vamos a tenerla por muchísimos años. Algunos “dirigentes propios” la querían sacar de donde está. Estoy feliz porque al templo lo disfrutamos, tenemos que amarlo y ayudarlo a modernizar; que siga siendo motivo de orgullo de futuras generaciones”.

 

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