Se ganó a lo Boca

Boca le ganó 1-0 a Lanús a lo Boca: sufriendo, luchando, metiendo y encontrando el gol sobre el final. Una victoria de esas que se festejan, pero que también dejó varias señales que el club deberá analizar con mucha atención.

Boca no fue superior a Lanús. De hecho, las ocasiones más claras estuvieron del lado del Granate y, por momentos, el equipo volvió a mostrar dificultades para generar juego y lastimar en ataque. Sin embargo, hay algo que valoro: la capacidad de aguantar, pelear hasta el último minuto y encontrar una victoria cuando parecía que el partido se encaminaba al empate.

Pero, más allá del resultado, hay cuestiones que Boca necesita empezar a revisar seriamente. Y una de ellas tiene que ver con los fines de ciclo.

Velasco, un ciclo cumplido

Alan Velasco comenzó mostrando algunas cosas interesantes. Alternó buenas y malas, tuvo momentos en los que intentó participar y generar juego, pero con el correr del partido la paciencia del hincha se fue agotando.

Los aplausos y el apoyo para que fuera hacia adelante terminaron transformándose en silbidos y abucheos. Hoy, el hincha de Boca ya no tiene la misma confianza en Velasco, y quedó demostrado cuando fue reemplazado.

Boca pagó diez millones de dólares por su llegada y, hasta el momento, el futbolista no consiguió consolidarse en el equipo. Este debía ser un momento importante para demostrar que podía quedarse con un lugar, pero nuevamente quedó en deuda.

Para mí, el ciclo de Alan Velasco en Boca está cumplido.

Zenón también quedó en deuda

Otro caso que merece una revisión es el de Kevin Zenón. Su ingreso ante Lanús estuvo acompañado por una impaciencia todavía mayor por parte del hincha.

Cada pase hacia atrás, cada segundo que demoraba en decidir o cada jugada en la que no encontraba rápidamente una solución generaba el murmullo de La Bombonera.

Y es entendible. Zenón ya lleva tiempo en el club y todavía no consiguió consolidarse como muchos esperaban. En Boca no alcanza con tener condiciones: hay que demostrarlo partido tras partido.

Hoy, también es válido preguntarse si Zenón todavía tiene margen para revertir esta situación o si su ciclo comienza a acercarse a un punto de quiebre.

Boca necesita un 9

Hay algo que me preocupa muchísimo y es la falta de un delantero centro.

Merentiel es un jugador importantísimo para Boca. Ha convertido goles, aparece en momentos importantes y forma parte de los máximos anotadores del equipo. Pero hay que decirlo: Merentiel no es un 9 de área.

Boca necesita un delantero que cumpla específicamente esa función.

Enner Valencia ingresó, pero tampoco logró convertirse en el recambio que el equipo necesitaba. Se lo vio dubitativo, lento por momentos y todavía con cierta falta de timing.

La pregunta es cuánto tiempo más va a esperar el hincha de Boca por Enner Valencia antes de comenzar a perderle la paciencia.

Las cosas buenas

No todo fue negativo. Gorosito, para mí, tuvo un partido correcto. Comenzó muy bien y terminó mostrando algunos errores propios del cansancio y, sobre todo, de la inexperiencia.

Es un pibe que todavía tiene pocos partidos en Primera y hay que entender esos errores dentro de ese contexto. Aun así, dejó una buena imagen y demostró que puede ser una alternativa.

También me gustó muchísimo Jagger Herrera. Correcto, firme y sin sobresaltos. Hay que tenerlas bien puestas para entrar como titular en La Bombonera y responder en un partido de estas características.

Y quiero destacar también a Toto Belmonte, que de a poco viene levantando su nivel. Si bien todavía no logra consolidarse en el once inicial, en los últimos partidos mostró cosas interesantes y puede convertirse en una pieza de recambio muy importante para Boca.

Una imagen que preocupa

Quiero terminar dejando algo muy claro: no me gustó absolutamente nada la actitud de parte de los hinchas que estaban en el palco de Boca.

A los 43 minutos, la mitad del palco —y me atrevo a decir que incluso más— ya estaba prácticamente vacío, mientras Boca todavía estaba jugando.

La dirigencia tendrá que revisar esta situación y tomar los correctivos que considere necesarios. El partido todavía estaba abierto y Boca terminó encontrando el gol sobre el final.

No se puede abandonar un partido antes de que termine, mucho menos cuando el equipo todavía tiene posibilidades de ganarlo.

Boca ganó, pero hay mucho para revisar

Boca ganó. Y ganó a lo Boca: sufriendo, metiendo, luchando y encontrando el gol cuando el partido se moría.

La victoria vale y hay que disfrutarla. Pero también sería un error quedarse únicamente con el resultado.

Porque detrás de este 1-0 ante Lanús hay varios interrogantes que el club deberá responder: qué hacer con Velasco, cuánto margen darle a Zenón, cómo resolver la falta de un 9 y qué lugar ocuparán los jugadores que vienen pidiendo una oportunidad.

Boca ganó sobre el final. Ahora le toca a la dirigencia y al cuerpo técnico trabajar para que la próxima victoria no tenga que llegar siempre sufriendo hasta el último minuto.

David Pauta Carrión

Soy abogado penalista en libre ejercicio. Apasionado hincha de Boca. IG: @david_pauta19

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