Hay algo que ya había marcado en análisis anteriores: a Boca le cuesta muchísimo levantarse después de recibir un gol. Cuando recibe un golpe, muchas veces le cuesta reaccionar, recuperar la confianza y volver a meterse en el partido. Hoy fue todo lo contrario. Boca recibió el golpe, pero tuvo la capacidad de reaccionar y demostrar que también puede levantarse.
El partido comenzó con algunas dudas, especialmente por parte de Álvaro Montero. Otra vez, el arquero dejó esa sensación de inseguridad que empieza a preocupar. Se lo vio nervioso y dubitativo en algunas jugadas, y Boca no puede darse el lujo de regalar esa tranquilidad desde el arco.
Recoleta encontró el gol, pero esta vez Boca no se vino abajo. Después del tanto, apareció otro equipo: más serio, más convencido y con muchas más ganas de ir a buscar el partido.
Y ahí comenzaron a aparecer los nombres importantes.
Ascacíbar volvió a marcar y sigue demostrando por qué Boca fue a buscarlo. Ya son varios partidos consecutivos apareciendo en el marcador y, sobre todo, jugando con la personalidad que se esperaba de él. Poco a poco, está convirtiéndose en una pieza fundamental.
Delgado también tuvo un partidazo. El propio Vasco Arruabarrena lo definió como el «motorcito» del equipo, y hoy volvió a demostrarlo. Corre, recupera, juega, acompaña y, además, convirtió. Y si a eso le sumamos a Paredes, Boca tiene un mediocampo que tranquilamente puede estar entre los mejores de Latinoamérica.
Porque Paredes es otra cosa. Es el jugador que le pone pausa, orden y jerarquía al equipo. Si Ascacíbar y Delgado mantienen este nivel y Paredes sigue siendo Paredes, Boca tiene una zona del campo capaz de marcar diferencias contra cualquiera.
Aranda también dejó una muy buena impresión. El chico jugó un partidazo, con personalidad y sin esconderse. Y Flores sigue demostrando que la confianza que le dio el Vasco tiene sentido: desequilibra, genera peligro y ahora también aparece con gol. Muy buena apuesta por parte del Vasco.
Entró Villa y, en apenas seis minutos, dio dos asistencias y cambió completamente el ritmo del partido. Entró muy bien, fue desequilibrante y demostró nuevamente que puede ser determinante cuando está enchufado.
En líneas generales, salvo por el gol recibido y las dudas del comienzo, fue un partido muy correcto de Boca. El Vasco, poco a poco, parece ir encontrando el equipo, las sociedades y esa idea de juego que todavía está en construcción, pero que empieza a verse.
Falta mucho, sí. Hay cosas por corregir, y Montero sigue siendo una de ellas. Pero hoy Boca hizo algo que antes le costaba muchísimo: recibió un golpe y no se cayó. Reaccionó, dio vuelta el partido y volvió a ganar. Y hay noches en las que ganar no significa solamente sumar tres puntos; significa volver a creer.
Hoy volvió a ganar Boca. Ganó el más grande de todos.

Síntesis del partido:
Copa Sudamericana 2026.
Octavos de Final.
Partido de ida.
Boca 3 – Recoleta (Paraguay) 1.
Estadio: Tomás Adolfo Ducó.
Árbitro: Piero Maza (Chile).
VAR: Juan Lara (Chile).
Boca: Álvaro Montero; Leandro Lozano, Lautaro Di Lollo, Ayrton Costa, Lautaro Blanco; Santiago Ascacibar, Leandro Paredes, Milton Delgado; Leonel Flores, Miguel Merentiel, Tomás Aranda. DT: Rodolfo Arruabarrena.
Recoleta: Nelson Ferreira; Marcelo Medina, Nicolás Marotta, Luis Cardozo, Dairon Mosquera; Wilfrido Báez, Juan Franco, Ronal Domínguez, Pedro Ríos; Paul Charpentier, Aldo González. DT: Jorge González.
Gol en el primer tiempo: 5m Ríos (R).
Goles en el segundo tiempo: 3m Ascacibar (B), 5m Delgado (B), 16m L.Flores (B).
Cambios en el segundo tiempo: al inicio, Sebastián Villa por Blanco (B), Orlin Barreto por Franco (R) y José Espínola por Charpentier (R), 12m Fernando Galeano por R.Domínguez (R), 27m Lucas Monzón por A.González (R) , Marco Pellegrino por Costa (B), 37m Kevin Zenón por Flores (B); 39m Héctor López por Ríos (R); 44m Ángel Romero por Ascacibar (B).
Incidencia en el primer tiempo: 46m expulsado W.Báez (R).
Incidencia en el segundo tiempo: 23m expulsado Mosquera (R).