Boca igualó ante Platense y volvió a dejar más interrogantes que certezas. Un solo triunfo en el torneo, un segundo tiempo que invitó a la esperanza y una sensación que no se disipa: a este equipo todavía le falta, sobre todo atrás. Fue un partido de cinco o seis puntos, con un primer tiempo favorable al Calamar y una reacción xeneize en el complemento que no alcanzó para quedarse con los tres puntos.
El problema de fondo: Boca necesita un 2 de jerarquía
La preocupación principal sigue estando en el fondo. Al minuto 11, Di Lollo volvió a entregar una pelota al rival y confirmó lo que venimos marcando desde hace varios partidos: a Boca le falta un central de jerarquía. No alcanza con completar la línea de cuatro. Boca necesita un 2 que ordene, que imponga respeto, que transmita seguridad. Hoy, más que nunca, es una urgencia.
El gol de Platense desnudó esas falencias una vez más. Costa ingresó en el complemento y quedó involucrado en la jugada: dubitativo, sin lograr estorbar al rival para impedir el remate. Pero no fue solo él. Toda la defensa quedó mirando. Lo mismo ocurrió en el gol anulado a Giménez, a los 26 del segundo tiempo: demasiada pasividad. Lo dejaron recibir, acomodarse y patear. Nadie salió a cortarlo.
Pellegrino, una certeza en medio de la incertidumbre
Dentro de una zaga que genera dudas partido tras partido, Pellegrino es una de las pocas garantías. No inventa, no se complica, conoce sus límites. Si hay que reventarla, la revienta. Si hay que trabar, traba. Si hay que luchar, lucha. No será un nombre rutilante, pero cumple y deja todo. Lamentablemente salió lesionado, y ojalá no pase a mayores. Lo mismo vale para Paredes y Lozano: Boca no puede darse el lujo de perder piezas clave en este momento.
Paredes, el distinto que Boca no puede perder
Paredes es un capítulo aparte. No hay otro como él en el plantel. Es el capitán, el diferente, el tipo capaz de meter una pelota imposible y cambiar el trámite con una sola intervención. Ojalá su molestia no pase de un susto.
Lozano, por su parte, redondeó un partido correcto. Incluso me gustó más proyectándose en ataque que en la marca. Pero tampoco se le puede pedir a un 4 que gane partidos. Cumplió, y eso también hay que valorarlo.
Arriba: Villa apagado, Merentiel volvió al gol
En ofensiva, Villa estuvo lejos de su mejor versión. No logró sacarse rivales de encima, estuvo impreciso, lento, y no le salieron las gambetas ni las bicicletas que lo habían hecho decisivo en la fecha anterior con dos asistencias. Noche para el olvido del colombiano.
La buena noticia: Merentiel volvió al gol. Ojalá este tanto le sirva para sacarse la mufa y recuperar confianza, porque Boca necesita a sus delanteros encendidos.
Conclusión: el empate no es tragedia, pero el mensaje es claro
Boca tiene algunas certezas, pero las dudas pesan más. El empate ante Platense no es una catástrofe, aunque sí es otra señal de que este equipo todavía está lejos del nivel que la camiseta exige. Y si algo quedó claro esta noche es que el central de jerarquía no puede esperar más. Boca necesita un 2. Ya.
Boca: Álvaro Montero; Leandro Lozano, Lautaro Di Lollo, Marco Pellegrino, Marco Pellegrino; Santiago Ascacíbar, Leandro Paredes, Milton Delgado; Tomás Aranda, Leonel Flores, Sebastián Villa. DT: Rodolfo Arruabarrena
Goles en el segundo tiempo: 9m, Nicolás Retamar (P); 35m, Miguel Merentiel (B).
Cambios en el segundo tiempo: en el entre tiempo Ayrton Costa por Marco Pellegrino (B), Miguel Merentiel por Leandro Paredes (B); 20m, Franco Minerva por Gastón Togni, Santiago Quirós por Tomás Silva, Bautista Merlini por Guido Mainero (P); 25m, Dylan Gorosito por Leandro Lozano (B); 29m, Alan Velasco por Sebastián Villa (B); 30m, Gonzalo Lencina por Luciano Giménez (P); Pablo Ferreira por Iván Gómez (P)