Goleado y sin respuestas ante Riestra

Boca perdió 3-0 como vistante en una actuación para el olvido del equipo del Vasco Arruabarrena.

Hay noches en las que el fútbol se empecina en castigar a un equipo como si hubiera firmado un pacto con la desgracia. El domingo en el estadio Guillermo Laza fue una de esas noches para Boca Juniors: todo lo que podía salir mal, salió mal. Y del otro lado, Deportivo Riestra, ese club que pelea por no descender, se vistió de verdugo implacable con una efectividad quirúrgica que convirtió tres llegadas en tres goles. El 3-0 final, por la primera fecha del Torneo Clausura 2026, no deja margen para la duda: fue una paliza.

El golpe que nadie vio venir

Boca, dirigido por Rodolfo Arruabarrena en su segundo ciclo, arrancó con la inercia del favorito. A los cinco minutos, Alan Velasco peinó un centro en el área y Leonel Flores conectó otro cabezazo que se fue ancho. Parecía el preludio de una noche controlada. No lo fue.
Sesenta segundos después, el fútbol le devolvió la bofetada. Un centro pinchado al área encontró la cabeza de Braian Sánchez, que ganó en el salto ante una salida lenta, errática, casi indolente de Álvaro Montero. El 1-0 cayó como un balde de agua helada sobre la tribuna xeneize que había viajado hasta el Bajo Flores.

Zenón lo intentó, Riestra no perdonó

Boca reaccionó con orgullo. A los 18, Kevin Zenón recibió en el borde del área grande y sacó un zurdazo venenoso contra el segundo palo. Ignacio Arce, el arquero albinegro, voló sobre su poste derecho y la mandó al córner. Era el aviso de que Boca podía empatar.
Pero Riestra tenía otros planes. De ese mismo tiro de esquina nació el segundo golpe: tres cabezazos consecutivos dentro del área, el último de Antony Alonso, casi en el área chica, ante un Montero que simplemente no reaccionó. 2-0 a los 22 minutos. El Guillermo Laza, ese estadio pequeño y combativo, rugía como si se hubiera ganado una final.
Zenón volvió a intentarlo a los 34, con otro remate desde afuera que buscaba el palo derecho. Arce, otra vez, la envió al córner. Boca generaba, pero no convertía. Riestra, en cambio, no necesitaba generar: le bastaba con existir.

La obra maestra de Alexander Díaz

Y entonces llegó el minuto 37. Alexander Díaz tomó la pelota en campo propio, encaró un contraataque que parecía imposible y corrió de área a área como si el césped fuera una autopista despejada. Eludió a dos rivales con una gambeta larga, levantó la cabeza y, con la frialdad de un veterano, pinchó la pelota por encima de Montero. Golazo. Gol inolvidable. 3-0 antes del entretiempo. El estadio explotó. En el banco, Guillermo Duro sonreía con la tranquilidad del que sabe que la faena está cumplida.

Un segundo tiempo sin historia

El complemento fue un trámite largo y doloroso para Boca. Arruabarrena movió el banco de entrada: Ángel Romero por Williams Alarcón y Sebastián Villa por Alan Velasco. Después llegaron Merentiel, Aranda, Rey Domenech. Nada cambió.
Boca monopolizó la posesión, sí, pero fue una posesión estéril, circular, sin colmillo. Riestra, con tres goles de ventaja, se replegó con la comodidad del que ya ganó y no tenía la menor intención de contraatacar. El partido se diluyó en pases intrascendentes y en la impotencia xeneize.
Recién a los 36 del segundo tiempo hubo una situación clara: Milton Céliz peleó una pelota en el área rival y sacó un disparo potente al primer palo que Montero contuvo. Y en el primer minuto de descuento, un tiro libre al borde del área terminó con Tomás Aranda estrellando la pelota contra la barrera. Así se cerró la noche. Sin gloria. Sin atenuantes.

Lo que deja la goleada

Para Riestra, el triunfo es oxígeno puro: se mantiene vigesimoctavo en la tabla anual con 14 puntos, seis por encima del descenso. Para Boca, la derrota es la primera del segundo ciclo de Arruabarrena y lo deja quinto con 30 unidades, pero sobre todo le deja una herida en el orgullo que tardará en cicatrizar.
El miércoles 29 de julio, a las 17:00, Riestra visitará a Defensa y Justicia. Boca, en tanto, recibirá a Estudiantes el miércoles 5 de agosto a las 19:00, con la obligación de levantar cabeza. Porque noches como la del Guillermo Laza no se perdonan en La Boca. Y la memoria del hincha, ya se sabe, es larga.

Síntesis del partido

Riestra: Ignacio Arce; Mariano Bracamonte, Facundo Miño, Cristian Paz, Carlos Quintana, Nicolás Sansotre; Milton Céliz, Pablo Monje, Braian Sánchez; Alexander Díaz, Antony Alonso. DT: Guillermo Duro.
Boca: Álvaro Montero; Malcom Braida, Lautaro Di Lollo, Marco Pellegrino, Lautaro Blanco; Santiago Ascacibar, Milton Delgado, Williams Alarcón; Kevin Zenón, Leonel Flores, Alan Velasco. DT: Rodolfo Arruabarrena.
Goles (PT): 6m. Braian Sánchez (R), 22m. Antony Alonso (R), 37m. Alexander Díaz (R).
Cambios (ST): al inicio, Romero y Villa por Alarcón y Velasco (B); 16m. Goitia y Benegas por Alonso y Díaz (R); 20m. Aranda y Merentiel por Zenón y Flores (B); 24m. González por Sánchez (R); 30m. Rey Domenech por Delgado (B); 40m. Gariglio y Watson por Miño y Monje (R).
Estadio: Guillermo Laza.
Árbitro: Hernán Mastrángelo.
VAR: Lucas Novelli.

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