Victoria xeneize en Santiago: eficacia en ráfaga y un cierre innecesariamente ajustado

Boca Juniors se impuso 2-1 ante Central Córdoba en un partido que, por desarrollo, nunca debió complicarse tanto. Superior desde el inicio, incluso con mayoría de suplentes, el xeneize terminó sosteniendo una ventaja corta por su falta de eficacia y algunos desajustes que le dieron vida al rival.

Superioridad clara, pero sin contundencia

Desde el arranque, Boca mostró una postura dominante. Aun con diez habituales suplentes en cancha —y Leandro Brey como titular por la lesión de Marchesín—, la diferencia en jerarquía se notó rápidamente.

El equipo generó situaciones, controló el ritmo y encontró profundidad, sobre todo con el buen nivel de Exequiel Zeballos, desequilibrante por izquierda. Sin embargo, volvió a aparecer un problema recurrente: la falta de eficacia.

Boca desperdicia demasiado. Y cuando no liquida, deja el partido abierto.

Ráfaga letal antes del descanso

Cuando el primer tiempo se iba, Boca resolvió en apenas dos minutos lo que no había podido concretar antes. Alan Velasco abrió el marcador con un remate desde afuera que, con desvío incluido, descolocó al arquero.

Poco después, Milton Giménez marcó el segundo y dejó el partido 2-0 antes del descanso. Incluso, el equipo estuvo cerca del tercero, lo que habría cerrado definitivamente el trámite.

Segundo tiempo: errores propios y suspenso

Lejos de liquidarlo, Boca volvió a fallar en la definición y permitió que el partido siguiera abierto. Central Córdoba descontó a través de Michael Santos en una jugada que dejó dudas por una posible posición adelantada no revisada en profundidad.

A partir de ahí, el encuentro cambió. Boca perdió solidez y el rival, más por empuje que por juego, generó inquietud.

Rendimientos: puntos altos y falencias

En el análisis individual, hubo varios aspectos destacados:

  • Malcom Braida: firme en defensa y criterioso en ataque, se consolida como alternativa confiable en el lateral.
  • Marco Pellegrino: clave en el segundo tiempo, sostuvo la defensa en los momentos más exigentes.
  • Exequiel Zeballos: de lo mejor en ataque, volvió a marcar diferencias en el uno contra uno.
  • Alan Velasco: en crecimiento, aportó gol y mayor participación en el juego.

En contraste, el mediocampo volvió a mostrar problemas. La dupla Tomás BelmonteWilliams Alarcón abusó del pase hacia atrás y no logró darle dinámica al equipo.

Cambios que ordenaron el cierre

El ingreso de Leandro Paredes, junto a Milton Delgado y Tomás Aranda, le devolvió control a Boca en el tramo final.

Desde ahí, el equipo volvió a generar situaciones claras, especialmente con Miguel Merentiel, que tuvo dos mano a mano pero no logró definir.

Un triunfo justo, pero con lecciones

El resultado final deja a Boca bien posicionado en la tabla, con grandes chances de terminar primero o segundo en su grupo. El balance es positivo, pero con advertencias claras.

Boca domina, genera, pero no liquida. Y cuando no liquida, sufre.

Lo que viene: Copa Libertadores en el horizonte

Con este escenario, el foco se traslada ahora a la Copa Libertadores, donde Boca deberá visitar Ecuador en un partido clave para ordenar su grupo.

El equipo muestra evolución, suma variantes y construye una base competitiva. Pero para dar el salto definitivo, necesita resolver su principal déficit: la contundencia.

Porque en este nivel, perdonar suele pagarse caro.

Marcelo Gonzalez

Papá de Ciro . Socio de Boca. Periodista. 25 años siguiendo y comentando los partidos de Boca.  Comentarista y Director Periodístico de Cadena Xeneize.

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