Un mercado de pases que se mueve con lentitud

La pretemporada de Boca arrancó sin refuerzos a la vista, pero con el teléfono al rojo vivo. La dirigencia trabaja en varios frentes abiertos y uno de los más calientes apunta a San Lorenzo por Alexis Cuello. El Xeneize ofertó una cifra apenas inferior a los tres millones de dólares, pero del otro lado fueron claros: quieren ese monto limpio, libre de impuestos. Traducido a números reales, la operación se estira casi hasta los cuatro millones, un valor que por ahora no convence en Brandsen 805.

Las charlas siguen, no están rotas ni mucho menos, aunque todavía no hubo acuerdo. En Boca entienden que la diferencia no es abismal y confían en que los próximos días puedan destrabar la negociación. El atacante interesa y el margen de negociación existe, pero nadie quiere pagar de más.

En paralelo, el otro expediente abierto es el de Marino Hinestroza. La negociación con Atlético Nacional entró en una meseta: el club colombiano rechazó las condiciones propuestas por Boca y el Xeneize, firme, no está dispuesto a estirarse más. Resultado: pase frenado y en stand-by.

Más allá de eso, la postura del jugador juega a favor de Boca. Hinestroza dejó en claro que quiere vestir la camiseta azul y oro, se lo comunicó a la dirigencia de Nacional y hasta se despidió del plantel en redes sociales. Hubo sondeos desde Brasil —Fluminense fue el nombre que más sonó—, pero por ahora no pasaron de rumores.

Con Cuello y Hinestroza sobre la mesa, el mercado de Boca se mueve sin anuncios, pero con tensión. La pelota está en el aire y la pregunta es simple: quién cede primero.

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