Baile a River: clasificación a Libertadores y firme liderazgo de la Zona A
Con una actuación sobresaliente de Exequiel Zeballos, autor de un gol y una asistencia, el equipo de Claudio Úbeda venció 2-0 a River en una nueva edición del Superclásico. Merentiel también anotó y la Bombonera vivió una tarde de fiesta.

El Superclásico volvió a teñirse de azul y oro. En una Bombonera colmada, Boca derrotó 2-0 a River por el Torneo Clausura 2025, resultado que no solo le permitió afianzarse como líder de la Zona A, sino también sellar su clasificación a la Copa Libertadores 2026.
El partido comenzó con una intensidad alta. A los 3 minutos, la presencia de Dua Lipa en uno de los palcos sorprendió al público y desató comentarios en las tribunas, mientras ambos equipos se acomodaban en el campo. Boca fue el primero en avisar: a los 5’, Leandro Paredes ejecutó un córner peligroso que la defensa visitante despejó con lo justo.
River respondió a los 10’ con un disparo lejano de Maxi Salas, bien contenido por Agustín Marchesín. El conjunto de Núñez buscó presionar alto, pero Boca contrarrestó con velocidad en las transiciones. A los 13’, Lucas Martínez Quarta bajó a Zeballos en plena carrera y se llevó la primera amarilla del encuentro.
El desarrollo fue parejo en los minutos siguientes. River intentó asociar a Claudio Echeverri con Castaño, pero el fondo xeneize respondió con firmeza. En la réplica, Miguel Merentiel casi queda mano a mano con Armani, pero Paulo Díaz apareció con una cobertura precisa. A los 25’, ninguno lograba imponer condiciones y el marcador seguía en cero.
La mala noticia para Boca llegó al minuto 30: Maxi Meza sufrió una lesión muscular y fue reemplazado por Matías Galarza. A partir de allí, el equipo de Claudio Úbeda se adueñó del mediocampo con Paredes como conductor y Zeballos encendido por la banda derecha. A los 37’, Lautaro Di Lollo fue amonestado por una falta sobre Salas, quedando suspendido para la próxima fecha.
Cuando parecía que el primer tiempo se iría sin goles, apareció el talento del “Changuito”. A los 46’, Exequiel Zeballos encaró desde la medialuna, sacó un potente disparo que Armani tapó a medias, y el propio santiagueño capturó el rebote para abrir el marcador. La Bombonera explotó y Boca se fue al descanso en ventaja por 1-0.
En el complemento, el local mantuvo la intensidad y pegó rápido. Apenas iniciado el segundo tiempo, Zeballos desbordó por derecha y lanzó un centro perfecto para que Merentiel la empuje al fondo de la red. 2-0 y delirio total en las tribunas, que corearon el clásico “olé” ante el dominio absoluto del equipo.
River intentó reaccionar con los ingresos de Juan Fernando Quintero, Giuliano Galoppo y Miguel Borja, pero no encontró claridad. Boca controló los tiempos con solidez defensiva y juego asociado. Merentiel volvió a exigir a Armani desde media distancia y Kevin Giménez tuvo el tercero, pero su tanto fue anulado por posición adelantada.
A los 34’, un pase largo de Paredes dejó solo a Giménez, que cayó dentro del área tras un contacto con el arquero. El árbitro Nicolás Ramírez cobró penal, pero tras la revisión del VAR, decidió revertir su decisión.
En los minutos finales, Úbeda movió el banco para administrar la ventaja: ingresaron Ander Herrera, Braida, Belmonte y Zenón para reforzar el mediocampo. River, desesperado, tuvo dos ocasiones claras: un cabezazo desviado de Galarza y un remate de Salas que se fue cerca del ángulo.
Finalmente, tras ocho minutos de adición, Boca Juniors selló una victoria convincente sobre su eterno rival. El público despidió al equipo con una ovación atronadora en una tarde que quedará en el recuerdo por el despliegue futbolístico, la autoridad colectiva y la figura excluyente de Exequiel Zeballos, autor de una actuación estelar en el Superclásico 2025.



