Riquelme apuesta al Vasco Arrubarrena para una renovación total del plantel
A falta de la confirmación oficial con la firma del contrato, el regreso de Rodolfo Martín Arruabarrena a la conducción técnica de Boca Juniors es un hecho. Con el respaldo total de Juan Román Riquelme, el "Vasco" asumirá el próximo 18 de junio con una misión clara: dar vuelta la página tras la prematura eliminación en la Copa Libertadores 2026 y ejecutar una profunda renovación anímica, física y futbolística de cara a los cuatro torneos restantes del año.

EL REGRESO DE UN HISTÓRICO
Más de una década después de su última etapa como entrenador del primer equipo (2014-2015, donde obtuvo dos títulos), Rodolfo Martín Arruabarrena vuelve a casa. Como jugador, fue un lateral izquierdo impresionante en la época de los grandes Boca de Carlos Bianchi, siendo campeón argentino y de la Copa Libertadores 2000.
Tras su primer ciclo como DT, el «Vasco» tuvo una extensa y reconocida trayectoria en el fútbol de Medio Oriente (Qatar, Emiratos Árabes, Egipto) y llegó a dirigir a la selección mayor de Arabia Saudita. Desde febrero de 2025 se encontraba sin club y viviendo en España con su familia, pero cuando Boca llama, como bien dijo alguna vez Miguel Ángel Russo, es imposible decir que no. La dirigencia, con Riquelme y el «Chelo» Delgado a la cabeza, valoró fundamentalmente su profundo conocimiento del «mundo Boca».
LA QUÍMICA CON RIQUELME
Uno de los puntos más fuertes de esta designación es la relación de confianza y amistad que Arruabarrena mantiene desde hace décadas con el presidente Juan Román Riquelme. Fueron compañeros en la Bombonera, en la Selección Argentina y en el Villarreal de España. Esta química, sumada a que ya conoce cómo se vive el club desde adentro y desde afuera, simplificará enormemente el trato cotidiano con la dirigencia y la toma de decisiones.
UN PLANTEL QUE EXIGE UN «REFRESH»
La eliminación en la fase de grupos de la Copa Libertadores marcó un punto de inflexión. La dirigencia y el nuevo cuerpo técnico coinciden en que el plantel necesita una renovación urgente en tres pilares fundamentales donde el equipo falló en los momentos decisivos: lo anímico, lo físico y lo futbolístico.
El mercado de pases será una prioridad. Arruabarrena, quien habría pedido participar activamente en las negociaciones, necesita refuerzos clave: un arquero titular (aunque Leandro Brey podría iniciar el próximo partido contra O’Higgins por la Copa Sudamericana), un lateral derecho, un primer marcador central, un volante con proyección y un delantero o extremo por afuera.
ALTAS, BAJAS Y LA MIRADA A LA RESERVA P
ara ajustar el libro de pases y el salario, se evalúa la venta de piezas importantes. Si llega una oferta superior a los 10 millones de dólares, Boca escuchará ofertas por el central Lautaro Di Lollo. Lo mismo ocurre con Milton Delgado, cuya salida se viene hablando fuerte en las últimas semanas.
Por el lado de las bajas, se buscará dar salida a jugadores que no están en los planes y no tendrán minutos, como Martegani, Janson, Orsini o Ramírez. También habrá que resolver con urgencia la situación de Zeballos, quien en pocas semanas podrá negociar como agente libre, y definir el futuro de lesionados o jugadores en el ocaso de sus carreras como Edinson Cavani y Ander Herrera.
Consciente de la necesidad de cuidar las finanzas, el «Vasco» tiene puestos sus ojos en la reserva que dirige Mariano Herrón. Nombres como Dylan Gorosito (para cubrir la urgencia en el lateral derecho) y Leonel Flores, quien viene mostrando un gran nivel, podrían tener la chance de dar el salto a la primera división.
CUATRO OBJETIVOS Y UNA REVANCHA PENDIENTE
Para el segundo semestre de 2026, Boca tiene cuatro caminos para volver a proyectarse hacia la próxima Copa Libertadores: la Copa Sudamericana, el campeonato local, la Copa Argentina y la tabla anual (donde actualmente se ubica segundo, detrás de Independiente Rivadavia de Mendoza).
Más allá de los resultados, la llegada de Arruabarrena carga con un componente emocional: la revancha. Su primera etapa como DT estuvo marcada por polémicas arbitrales y un contexto institucional complejo a nivel continental, con eliminaciones internacionales que el «Vasco» y gran parte de la masa social de Boca sienten que fueron injustas. Hoy, más de 10 años después, Arruabarrena regresa con la madurez, el conocimiento y el amor por la camiseta necesarios para enderezar el rumbo.
Con su fiel ayudante de campo, Diego Markic, el cuerpo técnico ya está analizando jugador por jugador. A partir del 18 de junio, el reloj comenzará a correr para que Boca Juniors vuelva a ser protagonista.



