Virus del laberinto

No hay enfermedades, sino enfermos que permiten que ellas se desarrollen.

Boca está inmerso en un virus que no solo afecta a un grupo de pacientes-jugadores que habitan un campo, sino que traspasa sus límites y abarca su banco de relevos.

Esa virosis tiene un período de incubación bastante silente, cuyos síntomas aislados muchas veces son observados por espectadores ajenos a ellos que ven con más claridad que los propios protagonistas.

Luego viene la etapa de presentación en donde el letargo y la apatía sobresalen, asociado a la pérdida de los movimientos finos y la imprecisión: los defensores entran en períodos de confusión, los mediocampistas en períodos de ausencia, mientras los delanteros en marcha errática y amnesias en las definiciones.

Hay mejorías temporarias, pero la prevención equivocada y la falta de refuerzos a tiempo, hacen que el desarrollo se observe en su máxima expresión.

El pensamiento mágico y la solución rápida muchas veces confunde más el diagnóstico, pensando que una vestimenta amarilla puede solucionar los problemas de fondo.

Y ahí es donde el profesional que los atiende también se contagia y entra en un laberinto que no parece tener salida.

Aparecen la apatía, el adormecimiento, la imprecisión, la fatiga, la adinámica, que los llevan a sentirse derrotados.

Los virus en general afectan a las personas por un corto período de tiempo, otros son los llamados de efecto prolongado, que sea este el que los afecte, dependerá de sus propias defensas, de usar la dosis adecuada de medicación, vestirse acorde al los acontecimientos que se aproximan.

Ya es tarde para vacunas de refuerzos, pero no para sacar a relucir que por esto se ha pasado y salido victorioso

Estamos bajo una cita Monumental, donde o salimos adelante o los vientos de cambio del profesional que los asiste será inminente.

No hay enfermedades, sino enfermos que permiten que ellas se desarrollen.

Por la historia, por su gente, que los apoya y se ilusiona en cada mejoría, no se entreguen y que esto quede rápidamente en el pasado y venga un futuro de salud y prosperidad.

Ruben Mingroni

La medicina y Boca Juniors son mis dos pasiones. Papa x 2. Columnista de medicina en Cadena Xeneize.

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