BOCA NO AJUSTICIÓ A DEFENSA
El xeneize igualó 0-0 ante Defensa y Justicia en su regreso a la Bombonera. Se observó una leve mejoría pensando en el futuro, pero encerrada en un presente con escasos goles.

Boca tuvo un descafeinado retorno a la Bombonera y empató sin goles ante Defensa y Justicia. Nuevamente, fue superior a su rival, no obstante pagó muy caro su falta de eficacia en el arco contrario. El xeneize «se movió, se dejó de joder y puso huevos», como respuesta al reclamo que bramaba desde las tribunas. Sin embargo, con eso solo no alcanza.
Hubo detalles tácticos válidos en el intento de Diego Martínez de darle vuelo a su equipo. Pol parece sentirse más cómodo con la presencia de Mauricio Benítez en el doble cinco, si bien tuvo una patada gratis al comienzo del partido. El veinteañero volvió a mostrarse nervioso y eso atentó con su calidad y el pase hacia adelante. Luis Advíncula no logró apoderarse del todo del sector derecho, aunque siempre aplicó junto a Lucas Blondel la opción del remate a distancia cuando los espacios escaseaban. Estas mejoras quedan reducidas si no se corona en el arco rival.
Kevin Zenón vio reducido su accionar ofensivo ante el plan neutralizador de Defensa, con la marca de Nicolás Tripichio en el medio y la velocidad de Ezequiel Cannavo en el lateral derecho. Aun así, se las ingenió para ser el hombre más peligroso del campo de juego, asociado a las escaladas de Lautaro Blanco.
El doble nueve no supo convalidar la cantidad de llegadas que generó el equipo y los remates a distancias nunca estuvieron certeros. Los tres desvíos del que en otro momento habría movido las redes rivales esta vez encontraron la resistencia de su compatriota Cristopher Fiermarin. Darío Benedetto parece haber perdido su mojo de la primera etapa en el xeneize, sin timing para definir, sacarse el rival a tiempo o una emboquillada carente del poder de antaño que supo capturar el golero. También fue providencial la salvada de Víctor Emanuel Aguilera ante una incursión suya.
Oportunidades hubo y a montones para llevarse los tres puntos, sobre todo cuando la contra desacomodada al visitante. Sin embargo, todas se han perdido entre la puntada final y el cerrojo de un Defensa y Justicia inteligente en su planteo. El equipo de Vaccari fue responsable de que Boca masticara como un chicle la pelota hasta sacarle el sabor y sin poder lucirse con el globito.
Gastón Togni y Uvita Fernández complicaron con poco. Allí estuvo Cristian Lema para resolver. El nuevo 2 se ha adaptado muy bien al papel de recio central, bebiendo del espíritu que supieron brindar Cata Díaz y Rolando Schiavi en su momento.
Hubo dos momentos de tensión para los hinchas xeneizes. Primero con un empujón imperceptible de Blondel sobre Soto dentro del área que el árbitro Jorge Baliño interpretó como penal, para luego ser corregido desde la pantalla del VAR comandada por Pablo Dóvalo. En el complemento, Uvita se escapó solo y definía ante la salida de Sergio Romero, pero la acción fue invalidada por fuera de juego del delantero auriverde.
El inicio de segundo tiempo mostró el adelantamiento de las líneas, siendo más compacto en sus ataques y buscando ahogar a un Defensa bien abroquelado. Fiermarin se hizo gigante ante las ocasiones de Merentiel, y su error en la salida se vio subsanado por el travesaño en el cabezazo de Blondel.
La carencia de goles tampoco se resolvió con Luca Langoni como el jugador por afuera ni con el segundo extremo Norberto Briasco en el complemento. El rol de enlace no le cupo a Ezequiel Bullaude en su ingreso. Jabes encerrado como doble cinco tuvo sus aciertos, pero despertaba fastidio tanto en popular y plateas con pases hacia atrás para rearmar jugadas que nunca se terminaban de armar y se ahogaban en las garras defensivas del Halcón. El colombiano Frank Fabra fue castigado teniendo un solo minuto en el campo de juego, haciendo patente lo mucho que tendrá que hacer para recuperar la confianza perdida tras la expulsión en la final ante Fluminense.
La realidad de la tabla es que Boca tiene apenas una victoria y acumula tres empates en un torneo corto que no perdona comienzos erráticos, como ya le pasó el año pasado. Es entendible la frustración de 54 mil gargantas secas de goles y sedientas de triunfos. Poco importan los atisbos de juego colectivo si predominan los vicios del pasado. Un combo de oportunidades desperdiciadas, protagonistas vistos de reojo, juveniles dando sus primeros pasos en Primera y un mar de pases que no encontró al eje organizador del juego.
El club es de los socios, nadie puede negar esa afirmación hecha trapo en el inicio del partido. Sin embargo, esos mismos socios van a estar molestos si su equipo de fútbol no tiene triunfos que hagan relucir más las obras del club.
Boca no pudo doblegar a Defensa y no le hizo Justicia al marcador por ese pequeñito detalle fundamental para empezar a ganar partidos: convertir goles y, de ser posible, que sean más que los del rival.
PODIO
3° Lautaro Blanco (6): El despliegue por el lateral izquierdo parece garantizado en el joven rosarino, cuyos centros son cada vez más afilados y certeros. Solo tuvo un desliz en un lateral mal ejecutado que pudo tener consecuencias. Se readaptó enseguida al fútbol argentino.
2° Kevin Zenón (7): Supo desempeñarse ante un esquema rival armado exclusivamente para detener su influencia en el juego. Maneja los tiempos de ataque y continúa habilitando a sus compañeros. Perdió fuelle en los minutos finales, pero siempre aportando el sello de calidad que Boca tanto necesita.
1° Cristian Lema (7): El chubutense se ha convertido hasta el momento en una garantía defensiva para el xeneize. Solidez para despejar cualquier situación aérea. No teme salir hacia adelante y estuvo providencial nuevamente en los cierres. Se llevó los primeros aplausos de los hinchas en la Bombonera.





