Llamado a la paz de los presidentes de Boca y Fluminense

El presidente de Boca, Jorge Amor Ameal; y su par de Fluminense, Mário Bittencourt; llamaron hoy a la paz en un video difundido en la previa a la final de la Copa Libertadores de América que se jugará mañana en el estadio Maracaná de Río de Janeiro.

Los hechos violentos sufridos por los hinchas de Boca esta semana, entre la represión de la policía brasileña y el ataque de la barra brava de Fluminense, llevaron a los directivos a juntarse para pedir que «todo sea en paz» en un video difundido por la Conmebol.

«Estamos convencidos de que este partido es una fiesta de todo el continente», dijo Ameal. «Vamos a jugar con ambas hinchadas y va a ser una fiesta. Le pedimos que se respeten. Queremos mucho al pueblo de Brasil y queremos que sea igual de su lado», comunicó el directivo «xeneize».

Por su parte, el dirigente brasileño pidió que los hinchas «tomen el partido como una fiesta, con mucha alegría. Es muy importante que haya un clima de paz y que vivan una linda fiesta en el Maracaná».

«Será un gran partido para todos los hinchas presentes y queremos crear ese clima de alegría para mañana», cerró Bittencourt.

PARTIDO CONFIRMADO CON PÚBLICO

El presidente de la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF), Ednaldo Rodrígues, confirmó esta tarde la realización del encuentro de mañana entre Boca y Fluminense por la final de la Copa Libertadores de América, a disputarse desde las 17 en el estadio Maracaná, el cual por un momento pareció estar en duda a causa de una serie de incidentes que involucraron a hinchas y policías.

«El partido se jugará con público en el Maracaná», aseguró el dirigente de la CBF a los medios presentes tras una reunión de la que participaron además el titular de la Conmebol, Alejandro Domínguez; el presidente de la AFA, Claudio «Chiqui» Tapia; y dirigentes de Boca y Fluminense.

«Queremos transmitir a cada uno de los hinchas que esperamos tener un Maracaná con mucha paz y mucha alegría. Ya está el refuerzo de personal y el Gobernador (de Río de Janeiro, Claudio Castro) dio todas las garantías de la seguridad», indicó el dirigente bahiano.

«Muchos de los que estaban de vacaciones tuvieron que regresar para poder aumentar ahí la seguridad y eso ya está siendo visto en este momento, con muchos policías en Copacabana y donde las hinchadas van a estar celebrando», agregó Rodrígues en rueda de prensa.

El anuncio se conoció ante la serie rumores de que el partido se podría jugar sin público, después de los graves incidentes de ayer, cuando barras del «Flu» agredieron y robaron a simpatizantes «xeneizes» en la zona de Copacabana, en donde además la policía reprimió con gases y palazos a los hinchas argentinos.

Con el objetivo de evitar que se repitan agresiones y ataques como los de el miércoles y jueves pasados, las partes dialogaron y se comprometieron a seguir en alerta de cara a los sucesos de las próximas horas, entre ellos el banderazo programado para esta tarde esta tarde por los hinchas boquenses.

En cuanto a que mañana los hinchas de Boca puedan asistir al Sambódromo para presenciar el encuentro en pantalla gigante, todavía no esta confirmado el evento.

«Todavía no hemos confirmado la pantalla gigante debido a la cantidad de gente que estamos evaluando podría asistir», dijo Brenno Carnevale, secretario de Orden Público de Río de Janeiro a la cadena O’Globo.

«Los hinchas argentinos son bienvenidos en la ciudad, por lo que varios locales estarán transmitiendo este partido para aquellos que no tengan entrada. Se está estudiando, dependiendo el número de personas, la estructura para que estos aficionados puedan ver el partido en el Sambódromo», expresó el funcionario, quien también pidió que los asistentes al encuentro vayan al estadio con anticipación, teniendo en cuenta que el estadio se abrirá a las 13.00.

La previa de la final de la Libertadores 2023 generó hechos de violencia ayer cuando la tropa de choque de la Policía Militarizada de Río de Janeiro reprimió con gas pimienta, gases lacrimógenos y balas de goma a cientos de hinchas de Boca Juniors que permanecían en la playa de Copacabana, en la vigilia para la final.

No obstante, el momento de mayor tensión sucedió por la tarde cuando hinchas de la barra del Fluminense encontraron la zona liberada para agredir a los de Boca que estaban sentados en la playa, ante la mirada de la Policía que reprimió y detuvo a dos hinchas argentinos.

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