El análisis exhaustivo de la derrota ante Argentinos

Argentinos desde el orden y un plan claro manejó el partido. Boca no encontró en ningún momento el camino, tuvo muchas dudas y errores.
Milito le dio continuidad a un 352 muy flexible que sin la pelota muchas veces es 442. Ibarra apostó a un 424 que apenas pudo ensayar y que dejó al equipo muy partido y sin ideas claras de cómo llevarlo adelante.
Boca presionaba alto buscando tapar la buena salida de Argentinos. El Bicho suele atraer por izquierda para liberar la banda opuesta y buscar a los puntas (uno va el otro baja a recibir, alternadamente).
Ya habíamos marcado en el partido que Boca jugó 424 contra Godoy Cruz que el mediocampo quedaba muy ancho para el doble cinco. Y lo mismo pasó contra Argentinos Juniors.
Con Zeballos y Villa siguiendo a los carrileros y sin que los laterales saltaran a compensar en el mediocampo Boca quedaba en desventaja, 2 vs 3. Cuando Argentinos lograba atraer de un lado quedaba del otro uno libre.
Así, Argentinos generaba ventajas en el mediocampo por superioridad numérica cuando lograba atraer a los volantes de Boca hacia un costado.
Esa ventaja la pudo aprovechar el Bicho en el primer gol. Carabajal recibió libre y tuvo la claridad y capacidad para marcar el 1-0 con un bombazo tremendo.
En el segundo gol, de una pelota parada, muestra el desorden defensivo de Boca, que dejó 3 vs 5 dentro del área, con jugadores libres y una barrera que tenía varios de los mejores cabeceadores.
No se puede creer esto. Argentinos manda a cabecear a los 5 que pueden cabecear( Minnisale, Reniero, Fausto, Verón y Villalba) y Boca los defiende con 3 y manda a Orsini, Vázquez y Zambrano a la barrera. pic.twitter.com/lTcQxdcc77
— Pancho (@EstebannSanchez) July 20, 2022
Sin le pelota, Argentinos armaba una línea de 4 con el retroceso de Sánchez, y junto a Moyano aguantaban a los cuatro delanteros de Boca. El xeneize en un claro 424 con líneas muy paralelas, sin rupturas ni conexiones.
Esta desconexión tampoco fue sorpresa. El doble cinco en línea y la falta de profundidad la habíamos visto en el 424 contra Godoy Cruz y en los últimos minutos contra San Lorenzo.
En salida, Boca tenía laterales bajos y doble cinco en línea. Demasiados jugadores detrás de la línea de la pelota y pocas conexiones para con los delanteros que terminaban siempre de espaldas.
Una alternativa era armar línea de 3, como hace Argentinos, aprovechando el ancho de la cancha. Pero para eso hay que generar distancia entre los tres de salida, no superponerlos en corto.
Zambrano se perfiló al revés en casi todas las salidas. Siendo primer central y derecho, se paraba para la zurda, casi encarando hacia rojo. Así le quedaba la cancha invertida para el pase, y no podía conducir para romper líneas de presión, aunque Argentinos se lo permitía.
Esto dejó a los extremos encerrados, especialmente a Villa, cubierto por tres jugadores cerca y dos más cerrando por detrás. Eso representa una ventaja en alguna otra zona que Boca nunca supo aprovechar porque no había conexión. Fabra, sorprendentemente, no pasó casi al ataque.
Al encargarles la cobertura de los carrileros y hacerlos arrancar de más atrás, Villa y Zeballos no pudieron llegar con profundidad a los últimos metros. Boca no tuvo desborde.
Esto llama la atención, cuando al poner dos delanteros de área altos y cabeceadores, Boca apenas tiró 6 centros (incluyendo la pelota parada). Tampoco ellos ganaron en pelotas largas. 0/1 duelos aéreos y 2/4 duelos en suelo cada uno.
Lo mejor de Boca era cuando los extremos, especialmente Zeballos (quien más se reveló buscando movilidad y alternativas, pidiendo la pelota) rompían hacia dentro. Ahí, igualmente, fallaron en el último pase
Es que si Boca estaba armado para llegar con juego directo, equivocó la ejecución al no elegir pases directos cuando tuvo la opción. Vemos varias jugadas donde en lugar del pase al espacio detrás de la defensa se terminó en pases a los costados y se acomodó rápido, Argentinos.
Dos veces Boca logró poner a un delantero a correr a ese espacio. Ambas con pase de Campuzano a Orsini. La primera en offside, la segunda atajada por Lanzillota, en la mejor llegada del xeneize.
A los 15 minutos del 2T los primeros cambios. Sández x Fabra en misma posición, Romero x Orsini. Oscar se paró detrás de Vázquez en un 4231. Igualmente, tiende a bajar a pedir y buscar la pelota y jugar de frente.
Más tarde Ramírez x Villa (y después Pipa x Vázquez) para un 433 con Romero de extremo derecho tirándose hacia dentro.
Con Ramírez en esa zona, Cabrera no podía volver tanto sobre Zeballos (que pasó a la izquierda). Y el Changuito en esos minutos buscó, pidió, intentó, y fue la principal herramienta para buscar progresar.
Me pidieron que lo suba otra vez, y acá lo tienen.
Así jugó el Chango Zeballos por izquierda, en donde más explota sus cualidades.
— Tomiconcina ????️ (@Tomiconcina1) July 20, 2022
Boca probó variantes y no tuvo nunca en claro los caminos. Argentinos, en cambio, se sostuvo en su idea que lleva tiempo trabajando, aprovechó errores y virtudes para los goles y desde la ventaja se reafirmó en el orden para ganar bien el partido.
Ibarra tuvo 10 días de trabajo y ya 3partidos. Por eso sorprenden tantos cambios de estilo en lugar de dar continuidad e ir ajustando de a poco a partir de lo que Boca había construido. Eso, sumado a cuestiones institucionales, siembra dudas e incertidumbre frente al futuro.



