Análisis a fondo del triunfo ante Barracas Central

Boca superó con claridad a Barracas Central, ganó 3-1 y la diferencia pudo ser mayor en un segundo tiempo de dominio absoluto. Y analizamos algunas claves del equipo de Battaglia.

Barracas le sacó ritmo a Boca, sobre todo al comienzo, a partir de un terreno de juego impresentable en una primera división. No se debería habilitar una cancha en esas condiciones, es un riesgo para los jugadores y un problema para el juego.

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Battaglia puso el equipo que pareciera ser su ideal en este momento, un equipo cargado de talento. Barracas esperó en un bloque bajo, cerrando espacios hacia atrás y cediendo la pelota.

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Boca tuvo posesión casi absoluta. A finales del primer tiempo, apenas, Barracas logró juntar pases en campo de Boca, forzar dos corners y un tiro de jugada asociada. El final fue todo de Boca y pudo ser con goleada.

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Esa posesión estuvo dada especialmente a partir de una gran acumulación de pases, y de cortar los circuitos de juego de Barracas que, sin referencia aérea, no lograba salir en largo, y tampoco cadenas de pases. El debe en Boca: la eficacia en los centros.

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El símbolo de este juego fue Alan Varela. Tuvo 62/64 pases cortos y 5/6 largos y 12 recuperaciones. Eje del mediocampo, clave en salida y en la presión, cada día más asentado como el 5 de Boca.

En el primer tiempo, Barracas logró cerrar un poco mejor los espacios. Con la ventaja en el resultado, con la expulsión de Glaby y con el desgaste del rival Boca ya fue arrasador con dominio total y llegadas de muchísima calidad.

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Si analizamos el ataque de Boca vemos una tendencia de continuidad con lo que vimos durante todo el semestre, el ataque por las bandas. Boca no usa la zona 14, la puerta del área.

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Los interiores reciben cerca del 5 o en el área (cada vez más Pol), pero no en esa zona. Pueden incluso partir de ahí, pero su función es más bajar para atraer volantes y liberar un espacio que dar el último pase en la puerta del área.

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Esto sucedió en el segundo gol. Romero retrocede para llevarse la marca y liberar un espacio que atacan Villa y Fabra. Lo igualó por dentro y lo desbordó por fuera… Un golazo el segundo de Boca. Puro concepto.

Lo explica Morena Beltrán:

"Con su 4-5-1, Barracas intentó cubrir bien el ancho del mediocampo y achicó hacia atrás, impidiendo las corridas de Villa. A partir de los cambios de frente y la proyección de sus laterales, Boca pudo generar ventajas por afuera. Y cuando el que desborda es Fabra…"

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Ahí es donde Boca apuesta a generar el desequilibrio, en las bandas. Desde la ventaja que significa tener a Villa y Zeballos, que en el mano a mano parecen imparables, obliga a los rivales a ensancharse y no poder presionar. O a juntar gente, por un lado, y liberar el otro.

Ya en el primer gol a Tigre se escuchó el grito de Battaglia: "gira, cambiala al otro lado". Es que las parejas Villa-Fabra o Zeballos-Advíncula atraen hasta 4 o 5 marcas y el sector opuesto, si Boca circula rápido, queda liberado para atacarlo con ventaja.

Los niveles individuales de Villa y Zeballos son superlativos. Por explosión al espacio o por gambeta, generan casi todo en el ataque xeneize. Algo que repetimos: Boca juega para sus extremos, no para su 9. Son los que, en promedio, más patean al arco por partido.

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La de inventiva de Zeballos para generar desequilibrio en espacios reducidos o en espacios largos es impresionante. La definición del gol es de una clase magistral y cada día vemos más de su calidad y es más determinante en el resultado.

 

Villa y Fabra se entienden a la perfección, combinan muy bien y ambos, cuando juegan al servicio del equipo, son imparables. El primer gol es imposible de evitar. La superioridad del final fue toda generada desde sus ataques y pudo haber sido goleada.

Sobre el final, debutó Luca Langoni, delantero por afuera, gambeteador y movedizo. Otro de los chicos que llegan desde la reserva a primera.

Luca Langoni: cómo juega el extremo que Battaglia hizo debutar en Primera

Boca terminó con Varela, Molinas, Langoni, Vázquez y Zeballos en cancha. Es la continuidad del modelo de club en el que las divisiones inferiores tienen un lugar importante para ir incorporando jugadores a la primera.

Sebastián Rosa

DT AFA infanto-juvenil. Análisis táctico de fútbol, cortito y al pie Twitter e IG @cortayalpie11

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