SON LOS RESULTADOS, GENIO

Pasaron tormentas y buscamos razones: cambios permanentes, pocas ideas, muchas lesiones. Nada de eso, las crisis las generan los resultados. Boca ganó 3 de los últimos 4 y está en carrera. Ahora vendrá el tiempo de explicar…

Parecía catastrófico el semestre de Boca, aunque no por el juego como se intenta explicar comúnmente. No. Los resultados y la proyección de los mismos hacían prever un final de ciclo: no ganar en La Bombonera, sacar 0/6 en las primeras dos visitas del grupo de la Copa y con la altura por delante eran suficientes motivos para pensar que un cambio a tiempo podía mejorar la situación. El juego, o la falta del mismo, era nada menos que la razón principal por la que no se conseguían resultados. Pero de números vivimos…
Boca acomodó su semestre ganando tres partidos en el momento de más efervescencia alrededor de su plantel. Sin deslumbrar venció a Central Cordoba y a Barracas y selló su clasificación a Cuartos de la Copa LPF. Y ayer se plantó en La Paz y consiguió tres puntos esenciales para acomodarse en el grupo y sacar la clasificación del escenario del milagro, donde hubiese entrado con un resultado adverso.
Tímidamente veremos cómo los elogios al equipo se encienden como pasó con la MVA de Russo hasta que -resultados de por medio- nadie entienda por qué se cambió lo que funcionaba. O cuando algunos ya pedían a Pol Fernández como alternativa de Paredes en la Selección y luego cuestionaron a Battaglia por desperdiciarlo en esa posición. Ojo, no es una crítica de las opiniones populares. Es tan solo una descripción de lo primero que brota cuando hablamos de fútbol: la pasión y esa costumbre de ser todos técnicos y buscarle explicación a todo.
Boca tiene jugadores y ahora tiene panorama y chances para demostrar para qué está el equipo. Sebastián Battaglia superó una semana que no todos soportan, pero el juego del equipo deberá tener -aunque sea- una continuidad ante los objetivos inmediatos. Ganar el grupo de la Copa y hasta tal vez ser campeón local en un par de semanas sería un cierre brillante más allá del camino desandado. Pocos recordarán en ese caso las turbulencias del camino: el equipo habrá encontrado respuestas en la adversidad y el rodaje lo habrá mejorado hasta tener un funcionamiento. ¿El juego? ¿A quién le importa el juego? Son los resultados, gente…

Gonzalo Suli

Periodista. En Twitter @gonsul.

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