La Bombonerita volvió a vibrar

El conjunto de básquet retornó a su casa y derrotó a Peñarol 86-77.

Más de un año de espera para la vuelta de la gente al estadio Luis Conde, lugar donde Boca Básquet hace de local. De hecho, varios jugadores de este plantel, que ya jugaron la temporada anterior en el club, no habían podido sentir el calor del hincha de Boca. Por el aire volaba una expectativa y ansiedad enorme por ver a este equipo, que promete conseguir grandes resultados. En frente esperaba Peñarol que venía de una victoria ante Unión de Santa Fe, con una gran actuación del base Bruno Sansimoni.

Llegó la presentación del equipo y el hincha empezó a hacer de las suyas: aplausos para cada uno de sus jugadores y lluvia de papelitos para recibirlos. Boca saltó a la cancha repitiendo quinteto: Vildoza, Schattmann, Aguerre, Nesbitt y Hernández. Y rápidamente sin decepcionar, comenzó el show.

La euforia de afuera se vio contagiada adentro y de inmediato Boca puso un parcial de 11-0 para abrir el marcador en los primeros minutos. Con una defensa que no dio comodidades y un ataque que lastimó cuando corrió de contragolpe o en ataque fijo. El primer cuarto fue un holgado 24-12, sin muchas complicaciones.

Con la rotación del equipo ya consumada y con jugadores de la calidad de Boccia, Buendia y el joven Cavallero que salen de suplentes, Boca continuó con lo que había dejado en el primer cuarto. Estiró la ventaja con un juego superlativo y no le dio ninguna opción al rival de poder emparejarlo. Con un resultado que ya parecía ser abultado, Gonzalo García tenía la chance de darle minutos importantes al juvenil Santino Romegialli. Con una gran efectividad en los dos costados de la cancha, el xeneize no dejaba dudas y se iba al entretiempo ganando 47-28, con Nesbitt como goleador: 9 puntos.

A la vuelta del descanso largo, La Bombonerita vivió su punto más alto de alegría y confianza, de la mano de Vildoza. El estadio comenzó a vibrar, luego de tanto tiempo, a su ritmo. Con un pasaje repartiendo asistencias, alimentando a sus compañeros y algunas anotaciones desde su mano, su equipo sacaba ventaja de 34 puntos (74-40). El base terminó con 12 puntos, 9 asistencias y 4 robos. Cuando sonó la chicharra del final, el partido estaba totalmente liquidado.

En los diez minutos finales, Peñarol demostró una reacción y cerró el marcador final: 86-77. Contra un Boca que se terminó de relajar y además sacó al campo de juego a los juveniles. Tuvieron sus minutos Berríos, Conte Grand, Rodríguez y el ya mencionado Romegialli.

Con un rendimiento general muy bueno, Boca demostró un poco de lo que puede hacer. Con cinco jugadores anotando en doble digito: Hernández fue el goleador con 17 y 11 rebotes. Schattmann anotó 14, Nesbitt 12 y Boccia 12. Además del base Vildoza.

De esta manera se forjó una noche muy especial. Luego de tanto tiempo de espera, el hincha volvió al Luis Conde y vio un Boca que le respondió a la altura de la circunstancia. Los afortunados que pudieron colmar el 70% de la capacidad, vivieron un nivel de juego al que el equipo busca acostumbrarse. Eso tratará de volver a demostrarlo este lunes contra Ferro, 21:30 en el mismo escenario.

Foto: @BasquetBocaJrs

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