El famoso Big Four

Boca enfrentará a River por las semifinales del Apertura Femenino 2021 y buscará un pasaje a otra definición del torneo argentino. Es una sana costumbre ver a las Gladiadoras en instancias decisivas, sobre todo en un contexto tan adverso para la disciplina en el país.
El fútbol femenino está constituido por dos grandes grupos, uno que tiene a Boca, UAI Urquiza, River y San Lorenzo en el famoso Big Four; y otro donde aparecen conjuntos que aspiran a robarles puntos en cada cruce que se les presenta.
Es así, con la profesionalización tan cerquita, las diferencias entre un grupo y otro todavía son abismales. La clave para que esa brecha se acote, estará en el desarrollo que cada club le imprima a sus equipos, la atención que le destinen y no menos importante, el presupuesto con el que lo doten.
Ahora bien, repasando los conjuntos que ya están en semis hay que decir que Boca ganó la última final por 7 a 0 a las rivales del próximo fin de semana y eliminó en semifinales a las Cuervas por 3 a 0. Sólo le faltó jugar con la UAI para dejar en claro quiénes eran las mejores de aquel primer campeonato profesional. De todos modos, pasó mucha agua debajo del puente y aunque en esta instancia estén las mismas cuatro de siempre, la fase anterior arroja números más optimistas para las Millonarias y Las Guerreras de Villa Lynch.
Boca debió afrontar el enorme vacío que dejó la lesión de Lorena Benítez quien se encargaba de generar fútbol y volver fácil lo difícil. Nadie en el ámbito local hace lo que ella naturalizó, por eso Gómez Ares y Vázquez se fueron repartiendo la titularidad partido tras partido. ¿Si estuvieron a la altura? Claro que sí, son grandísimas jugadoras pero con estilos bien diferentes una de otra.
Se viene otro superclásico, uno que dejará atrás la abrumadora goleada del último enfrentamiento y sentará las bases del que puede ser otro torneo histórico para el club. Ganen o pierdan, Las Gladiadoras superaron el increíble invicto del Virrey y siguen sumando pergaminos a una era en la que cosecharon más alegrías que tristezas.



