El Boca que se viene

Con el mercado de pases en pleno desarrollo, tantos jugadores que se van y algunos pocos que llegan; se va armando el Boca que enfrentará el semestre más importante del año. Los octavos de final están a la vuelta de la esquina y todavía falta cerrar la llegada de un 9 internacional (como lo deslizaron) y algún lateral derecho que se ponga la camiseta y rinda desde el minuto cero.
Boca es así de exigente, el calendario así lo demanda. Quizás haya tiempo para algún amistoso preparativo o algunos entrenamientos para que los jugadores se conozcan, pero no mucho más que eso. Quienes lleguen deberán jugar el partido más importante del año y estar a la altura de lo que el escudo y la gente demandan.
Dicho esto, podemos sacar algunas conclusiones a partir de los pases que se van dando: la venta de Andrada le asegura titularidad a Rossi y la posibilidad a Javi García de disputar el torneo local o la Copa Argentina (en tanto la participación internacional se prolongue). Las salidas de Buffarini, Jara y Capaldo obligaron a acelerar el regreso de Weigandt y a buscar un lateral de jerarquía como Advíncula.
Sin Tevez, Soldano, Zárate ni Wanchope; estaba claro que había que buscar delanteros para suplir tantas bajas, por lo que a las llegadas de Orsini, Briasco y tal vez Di Santo, se les sumaría la del goleador tantas veces mencionado.
También la presencia de Rolón tiene un significado: creo que Campuzano perdió terreno por el bajo nivel y la sorpresiva aparición de Varela; por lo que el refuerzo de Huracán pelearía por un lugar con el juvenil y el colombiano tendría que arrancar de más atrás o buscar nuevos horizontes.
En algún punto se habló de la búsqueda de un mediocampista creativo, pero los 5 cambios posibles en la lista de la Copa no alcanzarían para una depuración tan grande del plantel.
Se viene un nuevo Boca con varias caras conocidas y otras tantas que deberán ganarse su lugar, el asunto es que tendrán que hacerlo en partidos decisivos y bajo la lupa insoportable a la que están sometidos los jugadores Xeneizes en el fútbol argentino. Porque es así, Boca no tiene permitido perder ni ganar jugando mal. La prensa imparcial lo demanda. Y si creen que no debería ser asunto nuestro, hablen con los hinchas que no se permitieron festejar el último superclásico.

Gaspar Martinez

Socio de Boca y conductor de La Mitad más 104.1

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