Siempre estaré a tu lado

Boca está en cuartos de final de la Copa de la Liga Profesional y aunque su destino en esa instancia deberá conocerse en 15 días, es un hecho que será parte de una definición de campeonato local por tercera vez consecutiva.

No importa el rival que toque de ahora en más, tampoco si lo supera, accede a semis y después consigue el título en la final. Desde hace años es una costumbre ver al Xeneize disputar instancias decisivas y ni siquiera eso conforma al afuera. Tampoco convence a varios de adentro.

¿Será que nos mal acostumbramos a celebrar seguido en el país? ¿Se volvió tan pesada la mochila de la Libertadores que ni siquiera nos satisface sumar estrellas que en otras épocas parecían imposibles?

No vengo a pedir cambios en el modo de ver las cosas, no me interesan las exigencias que otros tengan con su Boca, pero el mío necesita muy poco para hacerme feliz. Ganar la copa, otra liga u otro superclásico, seguramente estén dentro de mis deseos pero no en mi lista de exigencias.

Boca es ese amigo que te decepciona una y otra vez pero después te saca una sonrisa y todo se perdona. Boca es incondicional porque incluso cuando 11 tipos que representan al club por un rato juegan mal, al menos te queda el hincha de al lado que te acompaña, hermanado en el dolor.

Boca es la razón por la que existe este programa, la causa de muchos momentos felices en nuestras vidas y hasta la ayuda memoria para recordar dónde estábamos en tal fecha. Si Boca estaba en Brasil amargando a Gremio, por ejemplo, yo estaba en la secundaria y gozaba a mi amigo gallina.

Boca es ese nombre que se repite en cada puño apretado del tipo que no llega a fin de mes pero celebra como un nene con sus hijos el gol agónico que nos da la victoria. Boca es la palabra mejor dicha por ese extranjero que llega al país y se quiere empapar de nuestra esencia. Boca es lo mejor que nos pasó porque en los momentos más íntimos de reflexión, cuando miramos atrás y pensamos en aquello que nos acompaña desde que tenemos memoria; siempre Boca es la respuesta.

Ojalá comprendan por qué no soy exigente con mi Boca; porque no puedo pedirle más de lo que me dio. No sería justo. Porque incluso desapareciendo de la faz de la tierra aún me dejaría algunos de los recuerdos más lindos de mi infancia. Entonces, como no puedo exigirle nada, le prometo fidelidad entonando un viejo grito de guerra: siempre estaré a tu lado Boca Juniors querido.

 

Gaspar Martinez

Socio de Boca y conductor de La Mitad más 104.1

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