No hay lógica en la pasión

El otro día vi por primera vez Luna de Avellaneda y me quedé pensando en Boca, en las pasiones y los amores. Es una película de Juan José Campanella en la que un club atraviesa una crisis financiera y social. La comisión directiva, encabezada por Ricardo Darín y Mercedes Morán, se debate entre vender las instalaciones a un grupo de empresarios que planean construir un casino o apostar por un esfuerzo conjunto para volver a ser una institución autosustentable.

Sobre el final, en la asamblea de socios que determinaría el destino del club, se dividieron dos bandos bajo argumentos bien claros: estaban los que querían vender para aprovechar los doscientos puestos de trabajo que los empresarios prometían; y por otro lado, se agrupaban los que tenían un genuino amor por el club y defendían a capa y espada su salvación.

El personaje que acercó la propuesta de venta se apoyaba en un razonamiento lógico: “no hay plata, no hay laburo y estos empresarios prometen las 2 cosas a cambio del club”. Esa propuesta hay que ubicarla en el seno de un pueblo pobre y laburante que a duras penas llegaba a fin de mes.

Y del otro extremo, estaba Darín que intentaba salvar al club de sus amores en base a un esfuerzo colectivo que no dependía de él y necesitaba del compromiso de todos. Una situación imposible. Y en ese contexto medianamente explicado, el héroe de esta historia expuso su alegato final:

Tiene razón. Es lógico vender. Pero acá somos felices. ¿Qué lógica puede tener eso? ¿Qué razón puede tener conocer a un tipo como Don Aquiles (fundador del club recientemente fallecido y que era recordado por sus anécdotas sobre la institución)? Desde la razón no puedo ganar esta discusión. Pero cuando afuera no me salía una, cuando me costaba llegar a fin de mes o fracasaba en los emprendimientos que encaraba; acá adentro yo era feliz. Tenía amigos. Eso la razón no lo entiende”.

Palabras más, palabras menos; el personaje también nos describe a nosotros cuando hablamos de Boca y celebramos nuestra pasión. ¿Qué razón puede haber en este amor que nos hermana? Por 8 años nos condujo un empresario que justificaba cada medida a partir de la repercusión económica que pudiera significar; por eso jamás hubiese invertido en un refuerzo con la experiencia suficiente para ponerse la camiseta y rendir ya que no hubiera tenido valor de reventa. Tampoco serviría apostar a los deportes amateur porque en el país se les da constantemente la espalda.

Y yo me pregunto, ¿se pueden explicar desde la razón los penales del Futsal vs Kimberley? ¿El Voley puede describir en un balance contable lo que significa un título más, de la mano de una histórica como Chu Cossar?

No digo que Ameal sea mejor dirigente o que Riquelme tenga más conocimientos que Burdisso, pero de entrada abrieron las puertas del club para que los socios volvamos a disfrutarlo. Celebramos la vuelta de los deportes que habían desechado y vimos regresar a los ídolos futboleros que nos pusieron en la cima del mundo durante mucho tiempo.

No sé lo que nos depare el futuro, pero si en algún momento me pusieran en la situación de tener que escoger entre mi vida y Boca Juniors; les aseguro que a partir de entonces me encontrarán alentando desde la cuarta bandeja de La Bombonera.

Gaspar Martinez

Socio de Boca y conductor de La Mitad más 104.1

Articulos relacionados

Botón volver arriba