Extraño jugar con vos

Lo extraño mucho, ya nada será igual. Recuerdo cuando él era un niño y me agarraba fuerte con sus manos para lanzarme por el aire hasta rebotar en la baldosa y volver a las nubes pero con la fuerza de su pie derecho. En esos primeros encuentros, me di cuenta que este muchachito era diferente a los demás. No me pregunten por qué, lo sentía así y creo que no estaba tan errado.

Extraño cuando me llevaba a dar vueltas por su barrio y otros lugares pero, fui realmente feliz, en su patio. Ese lugar mítico llamado “Bombonera” era el refugio ideal para mi. Un paraíso que fue sinónimo de gloria. Nos potenciábamos juntos, eramos un equipo tremendo y unos compañeros increíbles. Es más, tanto me cuidaba que miles de personas lo felicitaban en cada pincelada, pase, disparo, pausa, pisada, etc. Por otro lado, yo largaba carcajadas cuando pasaba por las piernas de sus rivales y, mientras giraba en el pasto húmedo , veía esos rostros de fastidio y cómo mi compañero los dejaba atónitos.

Hablando de pisadas y grandes momentos. Este muchacho era invencible cuando teníamos grandes batallas. Por ejemplo, si tenia que viajar a Brasil, yo sabia que él iba a estar más enamorado que nunca de mi y yo de él. Ir a ese país nos llenaba de locura y adrenalina.

Sentí esas mismas cosquillas en Japón. Los pibes de blanco tenían mucha experiencia y no fue fácil para nosotros. Sin embargo, sus tapones en mi capocha, esas caricias para soportar las presiones, las gambetas y pases mágicos nos elevaron a la cima del mundo. Volvimos a nuestro país con una copa mundial y todo el pueblo sintió la felicidad eterna, la misma que yo sentí cuando lo conocí a él…

Nos mudamos un tiempo a España y también la pasamos de maravillas. El extrañaba Argentina pero antes de volver quería dejar su sello en esas tierras. Volvimos y conquistamos otra vez el continente americano. Todos lo amaban. Era la noticia de los diarios, radios y canales de televisión. Sentí mucho orgullo y él me lo agradecía en cada beso.

Cuando veo que la gente tiene una bandera, tatuaje o pósters de nosotros, me largo a llorar de emoción. ¡Hasta le ponen a sus hijos el nombre de él! Dicen que es el mejor jugador de la historia de Boca y que lo extrañan siempre. Como todos los días desde su despedida. Feliz cumple, amigo.

Te extraño. Firma: La pelota.

 

 

 

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Angel Appella

Periodista. Relato al Viejo #Boca vencedor

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