INOLVIDABLE 69

Una noche de amor.
De locura. De recibimiento. De reconciliación.

Interminable sábado de pasión…

Mejor de lo que esperábamos. Lo que estaba a nuestro alcance. Y lo que no. Desde lo mínimo esperado y llegando a lo máximo soñado.

Sabemos de noches locas de Copas, acaloradas celebraciones hasta quedar temblando de alegría. Pero ésta noche, fue distinta. ¡Perfecta!

La Bombonera tenía asegurada su fiesta. Por la recepción a Diego, linda, sin grandes estridencias, de contacto cara a cara con cada tribuna desbordante de bosteros que brindaron su homenaje. El que nunca estuvo en duda. Sin circo. Con sentimiento.

Esa fiesta incluía el partido final del torneo. Estábamos. Creíamos. Confiábamos en algo. Ni siquiera se sabe muy bien por qué. Pero algo, ese algo que nos hace diferentes, nos decía que la noche no se iba a terminar así nomás.

Creo sin temor a pifiarle demasiado que la inmensa mayoría de los que estábamos ahí, estábamos preparados para el aplauso cerrado al equipo. Más allá del resultado que marcara el final. Boca había cumplido expectativas. Deseábamos el regalo mayor, claro. Pero la exigencia no estaba ahí. Sino en terminar enteros, demostrando que el camino es este y recién empieza. Y todos estamos alineados. De una buena vez, el camino debe ser el indicado.

Pero el amor es más fuerte, y la pasión no espera. Y queremos más. Y pedimos más.

Tevez está dispuesto a ser el hombre de la noche. Con presencia de líder en serio. Será el que comande el barco. Que a la orilla tiene que llegar. Como sea tiene que llegar. No es fácil, se necesita viento a favor. Y hace rato que nos sopla en contra…

Desde Tucumán, la tierra prometida que abraza un héroe bostero que nunca estuvo ni cerca de Boca, empieza a traer buenas nuevas. Pero falta tanto… ¡Dios! ¿Te vas a acordar de nosotros esta vez?

Y acá que cuesta. El Lobo se puso duro. Y los nuestros, nerviosos. Y no encuentran la vuelta y el empate que de Tucumán llega…
Todavía podemos. Es un grito. Sólo eso. Pero pasa la noche y no llega. Parece que viene. Pero se aleja..

Desde allá llegan cataratas de llantos. No son de emoción. Son de escupir de su propia medicina.

Pero importa lo de acá. Ahora no sólo es la ilusión. Ahora está al alcance de la mano. Si ellos flaquean, ahora sí, nosotros estamos.
Ni un paso atrás.

Y el hombre, el que necesita volver a enamorar a todos y sellar una reconciliación definitiva está dispuesto. Sabe que está será la noche o no será nunca más.

Reviví el relato del gol de Carlos Tevez

El derechazo, el grito, la locura.
Hay muchos llorando. Acá lloran de placer. Acá lloran de tensión.
Falta. ¡¡¡Lo tenemos ahí pero todavía falta!!!

De los segundos finales sólo Dios sabe como hizo para que no estallen más de 50 mil corazones. ¡¡¡El fútbol lo hizo de nuevo. Boca lo hizo otra vez!!!

Arrebato de placer sin parangón. No preguntes qué fue lo que pasó. No sé. Sé que volamos. Nos abrazamos. Todos lloramos. El placer ha llegado.

El 69 más esperado, la estrella en nuestro cielo bostero brilla como nunca.
El goce de llegar. ¡¡¡Somos campeones!!!
Amor, placer, incertidumbre, delirio y locura.

Como los triunfos más grandes. Como los de antes. Como los de siempre. Como nunca debieron dejar de ser.

Volvimos. Estamos. Nunca nos fuimos. Deseamos esto. Lo logramos entre todos. Esto es llegar al éxtasis. Es verdadero goce futbolero. La estrella bajó del firmamento Xeneize.

El 69 que merecíamos. El del placer interminable.
Un 69 inolvidable.

Marcelo Gonzalez

Papá de Ciro . Socio de Boca. Periodista. 22 años siguiendo y comentando los partidos de Boca por Radio Cristal de Entre Ríos.  Comentarista y Director Periodístico de Cadena Xeneize.

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