El primer boceto del Vasco: Boca venció 1-0 a Paranaense y ya alista el 4-3-3 para el debut oficial

En un amistoso disputado ayer en Salta, el equipo de Rodolfo Arruabarrena derrotó al conjunto brasileño con un golazo de Lautaro Blanco. Entre un campo de juego complicado y once cambios, el técnico dejó sus primeras declaraciones de principios tácticas de cara al inminente «mata-mata» ante Sarmiento por la Copa Argentina.
La primera versión del Boca de Vasco Arruabarrena ya tiene su primer casillero de victoria. En Salta, el Xeneize se impuso 1-0 ante Atlético Paranaense en un partido amistoso que, más allá del resultado, sirvió para empezar a dibujar las intenciones tácticas del nuevo cuerpo técnico.
Fue un encuentro atípico, disputado sobre un campo de juego que era un verdadero desastre y que dificultó cualquier intento de fútbol asociado. Sin embargo, entre las dificultades, apareció la magia individual: un golazo descomunal y completamente fuera de contexto de Lautaro Blanco, que se terminó llevando el título de figura de la noche y le dio el triunfo al equipo.

Adiós al doble 9: la declaración de principios del 4-3-3

Más allá de que el partido permitió 11 cambios y terminó con once jugadores totalmente distintos a los que empezaron, el Vasco ya dejó su primera declaración de principios. Se acabó el famoso «doble 9» o los esquemas que intentaban juntar a los volantes de creación con los delanteros. La idea es clara: Boca jugará en un 4-3-3.
En ese dibujo, Leonel Flores fue ubicado como extremo derecho, un jugador que con rodaje le dará muchas cosas al equipo. Por la izquierda, Alan Velasco tuvo una noche para el olvido, quedándose en la «medianía» y sin poder desequilibrar. En la punta, Merentiel actuó como 9, aunque quedó en evidencia una convicción del cuerpo técnico: Merentiel es un delantero de apariciones en el área, pero no un 9 de área natural. Con la futura recuperación de Bareiro, la pelea por ese puesto se prevé intensa.

Las sombras en el medio y la espera de los «laderos»

La línea de tres volantes que inició (Ascacibar, Milton Delgado y Belmonte) mostró voluntad y orden defensivo, especialmente por parte de Delgado, pero evidenció la gran carencia actual del equipo: la falta de creación de juego.
Con un Tomás Aranda preservado físicamente (ni siquiera viajó a Salta), al equipo le costó hilar fino. El Boca del futuro inmediato necesitará sí o sí de la llegada del capitán Paredes (o la vuelta de Aranda) para que alguien se haga cargo de la pelota desde el medio hacia arriba. Sin un manejador de la pelota, el 4-3-3 pierde su sentido ofensivo.

Debut correcto, dudas en el arco y la chispa de la cantera

En la defensa, Leandro Lozano, el único refuerzo llegado desde Argentinos Juniors, tuvo un debut correcto: sin destellos, pero sin equivocaciones. En el centro, la pulseada por la zaga central parece estar entre Figal y Di Lollo, aunque ninguno de los dos terminó de convencer del todo en esta prueba.
En el arco, Leandro Brey volvió a dejar una sensación de inseguridad permanente. Pese a tener una gran atajada en el segundo tiempo para evitar el empate, su nivel actual lo aleja de la titularidad, un puesto que ya tiene dueño y apellido: Álvaro Montero. El arquero colombiano, tras la eliminación de su selección en el Mundial, ya está de regreso en Argentina para realizarse los estudios médicos y vestir la camiseta Xeneize.
El partido tuvo su momento de tensión cuando el arquero de Paranaense salió a rechazar de manera temeraria y le rozó la cara a Leonel Flores con sus botines. El árbitro Lobo Medina sacó la roja correcta, y a partir de ahí, Boca controló el trámite con tranquilidad. En las piernas de los suplentes, la gran nota fue Dylan Gorosito, quien ingresó por Lozano y deslumbró con su impulso, gambeta profunda y lastimadura constante.

El mercado aprieta: la urgencia de un extremo

Para que el 4-3-3 funcione de manera armoniosa, Boca necesita extremos definidos. Si Leonel Flores puede cumplir por la derecha, por la izquierda la situación es urgente. El club está en la búsqueda de un delantero colombiano de Independiente Medellín (la pista de «Villa»), pero si la operación no se define en las próximas horas, la dirigencia deberá dar media vuelta y buscar otra alternativa. El Vasco ya avisó: es con él o con otro, pero tiene que ser un extremo.

Se viene el «mata-mata»: Sarmiento, la primera prueba de fuego

No hay tiempo para lujos. En exactamente una semana, Boca debutará de manera oficial en el «mata-mata» de la Copa Argentina ante Sarmiento de Junín. Un rival al que nadie se atreve a subestimar en el fútbol argentino y que exigirá al equipo titular.
Arruabarrena sabe del desafío que tiene por delante. Desde la intimidad del plantel ya se respira la seriedad y el trabajo diario que está imponiendo el Vasco. La base está, la idea también, pero ahora la gestión debe ser rápida para traer a los jugadores que faltan.
El primer paso se dio con el pie derecho y una sonrisa. Ahora, a trabajar para lo que se viene: Copa Sudamericana, torneo local y la obligación de ganar cada «mata-mata». ¡Soldados del Vasco, en primera fila!

Marcelo Gonzalez

Papá de Ciro . Socio de Boca. Periodista. 25 años siguiendo y comentando los partidos de Boca.  Comentarista y Director Periodístico de Cadena Xeneize.

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