Camilo Rey Domenech superó dos lesiones y vuelve a estar a disposición de Gago
El juvenil Camilo Rey Domenech dejó atrás un comienzo de año complejo, marcado por dos lesiones que interrumpieron el gran momento futbolístico que atravesaba con la camiseta de Boca. Tras varias semanas de recuperación, el mediocampista de 19 años ya se entrena con normalidad y está en condiciones físicas de volver a la convocatoria para el partido ante Estudiantes de La Plata, este sábado en La Bombonera.
El volante de la categoría 2006 se había ganado un lugar como titular en el mediocampo junto a Ander Herrera, bajo la conducción de Fernando Gago. Sin embargo, en febrero sufrió dos problemas físicos casi simultáneos: un desgarro muscular y un neumomediastino, una afección poco frecuente que lo obligó a frenar su participación en el primer equipo.
“La verdad que para mí fue muy raro también. Ni siquiera conocía la palabra”, explicó Camilo en una entrevista con el canal oficial del club. “Un día me levanté con dolor en el pecho, que fue aumentando. A la tarde ya no podía estar parado casi. Hablé con los médicos del club, me fui a hacer estudios y salió esto”.
El neumomediastino es una condición que consiste en la presencia de aire en la cavidad que rodea el corazón y los pulmones. Según su testimonio, podría haberse generado tras un golpe sufrido durante el partido ante Independiente Rivadavia, disputado el 11 de febrero en La Bombonera. “Después seguí jugando, pero puede ser que haya aparecido ahí”, relató.
Una vez superado ese episodio, a fines de marzo, el juvenil también debió recuperarse de un desgarro que había sufrido en el encuentro frente a Alianza Lima, en Perú, por la ida de la Fase 2 de la Copa Libertadores, que hasta ahora fue su última participación oficial con el primer equipo.
Ya sin molestias, Camilo sumó minutos en la Reserva como titular en el triunfo ante Central Córdoba en Santiago del Estero, y se encuentra a disposición del cuerpo técnico profesional para volver a vestir la camiseta azul y oro en el plano local.
“Fue raro, inesperado, muy de golpe. Pero por suerte ya pasó”, expresó con alivio el joven mediocampista, una de las grandes promesas surgidas de las divisiones inferiores de Boca.




