BÁSQUET: VICTORIA CÓMODA ANTE OBRAS SANITARIAS
En el marco de la novena jornada de la LNB, Boca obtuvo una gran victoria ante el "Rockero" en la Bombonerita.

En la mañana de sábado, Boca derrotó con autoridad 78-59 a Obras. El equipo de Gonzalo Pérez hizo fácil y sencillo un partido que para nada lo era.
El cotejo comenzó como se suponía con estos dos equipos: con mucho goleo, un juego dinámico y un marco sumamente atractivo para los espectadores. Desde el primer momento del encuentro, Boca encontró en el lanzamiento de tres puntos la vía más importante de anotación. Esto mismo le permitió tener, rápidamente, una diferencia abultada en el marcador, ya que Obras, con el pasar de los minutos, fue mermando su tarea en ofensiva.
Con un comportamiento defensivo eficaz, y una ofensiva que tuvo un alto porcentaje de efectividad, el elenco local cerró el primer período con 13 unidades de diferencia, 27-14.
Como a veces sucede que un cuarto es igual al otro, aquí ocurrió todo lo contrario. Los segundos 10 minutos se caracterizaron, tanto desde el lado de Boca como el de Obras, por la baja en el goleo, las constantes pérdidas de balón y la mala elección de lanzamientos. Debido a esto, el parcial del segundo cuarto fue de apenas 10-6.
A pesar del bajón pronunciado en el juego, el Xeneize siempre mantuvo una diferencia más que interesante, teniendo en cuenta el rival que tenía delante. El partido se fue al descanso largo con un resultado de 37-20, a favor del local.

Al llegar con un colchón de puntos importante (21 unidades), Boca afrontó con tranquilidad la etapa complementaria. Siguió jugando con intensidad y le imprimió la misma energía que los cuartos anteriores.
Si bien el «Rockero» logró tener más constancia en el cesto rival, el dominio del compromiso siempre estuvo del lado azul y oro. Las individualidades de Boca, que están sobradas de jerarquía, fueron importantes para disipar las mínimas intenciones que tenía el visitante de pelear punto a punto el juego.
El último periodo, como ya ha pasado en otras ocasiones, sirvió para darle minutos a los jugadores de la rotación y por supuesto, a los juveniles. La diferencia de puntos, para ese tramo, ya era prácticamente irreversible.
Ante un rival duro y que tenía dos ex jugadores Xeneizes en sus filas (Mata, quien jugó el partido y Schattmann que no disputó el encuentro), Boca alcanzó su séptima victoria en la Liga Nacional. Además, es la cuarta que se da de manera consecutiva, las anteriores habían sido ante Riachuelo, Peñarol de Mar del Plata y Oberá.
Boca, con el paso de los partidos, y sobre todo de los rivales, sigue manteniéndose con uno de los elencos más firmes y sólidos de la LNB. El objetivo es claro: competir y pelear lo más alto posible. Esa meta, hasta ahora, se está cumpliendo y con creces.



