BÁSQUET: CON UN CIERRE INSÓLITO, BOCA CONSIGUIÓ UN SUFRIDO TRIUNFO ANTE OBERÁ
En el regreso a la actividad oficial, el Xeneize logró un triunfo vital en su visita a Misiones.

Por la jornada número 8 de la Liga Nacional 2024/25, Boca derrotó 83-81 a Oberá, en un encuentro que tuvo absolutamente de todo.
En el primer cuarto, Boca nunca estuvo cómodo en el juego, mostrando una defensa endeble y una ofensiva que, a diferencia de otros partidos, tuvo más errores que aciertos. Además de estar sumamente errático, el visitante no desarrolló su juego habitual, que se basa, principalmente, en la movilidad del balón.
Oberá fue el equipo que dominó las acciones en el primer período de juego, haciéndose muy fuerte en la zona pintada. Tras los primeros 10 minutos de básquet, el parcial favoreció al elenco de Misiones por 21-15.
En los segundos 10 minutos de acción, Boca mejoró notablemente su producción en ofensiva, principalmente en la zona pintada, sumando varias anotaciones consecutivas que fueron sumamente útiles para acercarse en el tanteador, y por momentos, pasar al frente. Sin embargo, esa diferencia, que supo ser de cinco unidades, le duro poco y nada al equipo de Gonzalo Pérez.
El visitante contabilizó demasiadas equivocaciones que no le permitieron poder desarrollar su juego con normalidad, haciendo que el partido sea desprolijo y desordenado. Con nula efectividad desde la tercera dimensión, que suele ser una de las vías de anotación más importantes de este equipo, y con un José Vildoza bien contenido por Oberá, Boca se fue al descanso largo perdiendo por tres unidades, 39-36.

En la etapa complementaria, el Xeneize comenzó, poco a poco, a calibrar la mira desde la linea de tres puntos, gracias a las constantes segundas oportunidades, y hasta terceras, en ofensiva. En ese sentido, fue fundamental el aporte de Marcos Delía y Andrés Ibarguen, quienes contribuyeron positivamente para el equipo.
Con algunos altibajos a lo largo del cuarto, el último campeón consiguió igualar las acciones, o acercarse considerablemente, ya que el partido se caracterizó por la constante alternancia en el marcador. En un encuentro sumamente cerrado, Boca se hizo de una mínima diferencia para encarar el cuarto definitorio: 61-60.
Los 10 minutos finales, de un partido de estas características, suelen ser disputados, friccionados y más hablados que jugados. Este no fue la excepción. Luego de muchos tiempos muertos, revisiones de ciertas jugadas y en un cierre polémico e infartante, Boca obtuvo su sexta victoria en la Liga Nacional 24/25, por sobre ocho partidos disputados, tras vencer 83-81 a Oberá.
Con pasajes positivos y negativos, con acciones bien elaboradas y otras mal resueltas, el conjunto azul y oro, a pesar de no jugar su mejor básquet, entendió como llevar los momentos finales del partido, con un Ibarguen sumamente decisivo, y acumuló su tercer triunfo consecutivo. Una cualidad sobresaliente: aún cuando no muestra el mejor rendimiento, Boca gana y obtiene resultados.
En el cierre del enfrentamiento se vivió algo insólito. Los árbitros tuvieron que contar los segundos que le restaban al juego, con un cronometro manual, a causa de una falla en el reloj del estadio. Al ver que no le quedaba tiempo al partido, aunque el reloj marcaba que todavía faltaban disputar unos segundos (cinco para ser precisos), los jueces dieron por terminado el encuentro.



