BÁSQUET: THOMAS COOPER SE CONVIRTIÓ EN EL SEXTO REFUERZO

El Xeneize confirmó a su octava ficha mayor para afrontar la temporada 24/25.

El comienzo oficial de la competencia esta a la vuelta de la esquina, precisamente a solo dos días. El lunes 7 de octubre, a las 22:10 horas, en Córdoba, Boca y Atenas se medirán en el duelo inaugural de una nueva edición de la Liga Nacional de básquet. Pese a esto, la directiva azul y oro siguió atenta a los movimientos del mercado y se hizo de los servicios de un jugador que el equipo necesitaba.

A pesar de tener el plantel prácticamente armado, debido a las incorporaciones de Cuello, Delia, Piñero, Ibarguen y Anderson, Boca necesitaba reforzarse para poder suplir una de las bajas más sensibles que había sufrido, la de Leonel Schattmann, quien, tras no renovar su contrato con el Xeneize, mudó su básquet a Obras Sanitarias.

El elegido fue otro extranjero, el tercero que sumó Boca en esta ventana de transferencias (Ibarguen y Anderson, los anteriores). A quien hacemos referencia es a Thomas Cooper, escolta estadounidense de 32 años de edad. El experimentado jugador, que ha tenido varios pasos por diferentes equipos de la Liga Nacional, viene de jugar en Cañeros del Este de Republica Dominicana. También se calzó la camiseta de clubes como: Cocodrilos de Caracas (Venezuela), Brasilia Basquete (Brasil), Olimpia Kings (Paraguay), Santo Domingo Betanzos (España), entre otros.

En nuestro país, ha jugado en Hispano Americano, Argentino de Junín y La Unión de Formosa. El nacido en Tenesse, sumo varios reconocimientos a lo largo de sus tres temporadas en la élite del básquet nacional: tanto en su paso por Argentino de Junín como en La Unión de Formosa, se consagró como el máximo goleador de la competencia, demostrando su alto caudal ofensivo. Además, en la temporada 22/23, fue elegido parte del quinteto ideal de la Liga Nacional.

Con su llegada, Boca buscará sumar potencial y variantes ofensivas, para así acrecentar la jerarquía, que ya de por si, tiene el plantel. Asimismo, gracias a sus 1,96 metros de altura, puede desempeñarse como un alero dinámico, atlético, con buen dominio del balón y que, además del lanzamiento de larga distancia, tiene la virtud de penetrar y anotar dentro de la zona pintada. Tendrá poco tiempo de adaptación, y por ende deberá hacerlo lo más rápido posible, pero a priori, Boca ha sumado un jugador de sobradas condiciones.

 

 

 

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