El Ciclo Battaglia

Vamos a analizar el interinato de Sebastián Battaglia con sus estadísticas, análisis tácticos y decisiones. ¿Se ganó la posibilidad de seguir?

El 17 de agosto de 2021 el mundo Boca tuvo un cambio. Miguel Russo dejaba la dirección técnica luego de más de 18 meses y le dejaba su lugar al interinato de Sebastián Battaglia. Seba venía haciendo un buen trabajo en la reserva (Subcampeona del último torneo) e incluso hasta había asumido la responsabilidad de enfrentar a Banfield y San Lorenzo, luego del conflicto en Belo Horizonte. Firmó contrato hasta finales de diciembre y ahí comenzó su ciclo. Un Boca que estaba 24° en la Liga, pero que estaba en cuartos de final de Copa Argentina luego de eliminar a River. Los objetivos eran claros: Mejorar en la Liga, subiendo posiciones en la tabla y ganar la Copa Argentina para estar en la próxima libertadores. El final ya lo sabemos. Boca terminó 4to en la Liga, 5to en la tabla anual (Le daba la clasificación a la Libertadores también) y ganó la Copa Argentina. Objetivos más que cumplidos. En esta nota, intentaremos hacer un análisis más profundo del ciclo, porque más allá de conseguir resultados, ha generado dudas.

Si vamos a las estadísticas nos encontramos con que desde la asunción de Battaglia el Xeneize fue el 3er equipo que más puntos sumó. River (44), Defensa (40), Boca (37), Talleres y Vélez (36), Huracán (32), Central (29). Esa cosecha de puntos, le permitió meterse directamente en la Libertadores, por la tabla anual. En el total, Boca ha jugado 22 encuentros con Battaglia, con 12 triunfos, 6 empates y 4 derrotas. Saco 42 puntos de 66 (63,6%). 11 vallas invictas en 22 partidos. Convirtió 34 goles y recibió 15.

Si hacemos una comparación con entrenadores anteriores, al cabo de 22 encuentros, nos encontramos con muchas similitudes con Arruabarrena. El “Vasco” también tuvo 12 triunfos, 6 empates y 4 derrotas al cabo de 22 encuentros, luego de ocupar el lugar de Bianchi. Mismo porcentaje de puntos (63.6%), pero con menos vallas invictas (8), menos goles convertidos (33) y más recibidos (18). En la comparación con Guillermo, si sale ganando Battaglia. El mellizo saco el 53% al cabo de 22 encuentros (9 triunfos, 8 empates y 5 derrotas), convirtiendo 33 goles y recibiendo 20, con solo 8 vallas invictas. Compararlo con el Vasco y con Guillermo es lo más justo, porque fueron técnicos que asumieron la responsabilidad en plena competencia, sin la posibilidad de armar su equipo ni hacer la pretemporada. Es cierto también, que tanto el Vasco como Guillermo compitieron por cosas más importantes, pero los contextos tienen alguna similitud.  Alfaro y Russo comenzaron desde enero y tuvieron su pretemporada. Eso le permitió otra planificación y resultados. Alfaro sumó el 72.7% en los primeros 22 encuentros (14 triunfos, 6 empates y 2 derrotas con 43 goles a favor y 16 en contra) y Russo sumó el 71.21% (14 triunfos, 5 empates y 3 derrotas con 35 goles a favor y 8 en contra). Sin dudas, otros números que son mejores, pero no tuvieron la dificultad de asumir en plena competencia. En lo que sale perdiendo Seba en su comparación, es en rendimientos en partidos claves. Con Arruabarrena, podemos encontrar grandes rendimientos ante Independiente, ante Central en Copa Sudamericana, ante Cerro Porteño en Paraguay o incluso en algún partido con River en ese 2014. Guillermo, en varios de esos 22 encuentros tuvo algunas bajas importantes como Cubas, Gago ni Lodeiro, pero pudo avanzar etapas en Copa Libertadores. Le ganó a Racing en fase de grupos en el cilindro, a Cerro Porteño acá y allá, avanzó con Nacional de Uruguay. Incluso tuvo que enfrentar a River apenas llegado. Esas pruebas las había superado. Alfaro tuvo la Supercopa donde mereció ganar en los 90, o fase de grupos de Libertadores o incluso un 3 a 0 ante San lorenzo. Lo de Miguel es más reciente. En esos primeros encuentros logró ganarle un torneo a River, meterse en fase siguiente de Copa Libertadores. Para Battaglia ha sido diferente. En las grandes pruebas quedo en deuda. Defensa, River, Vélez e Independiente como rivales complicados en Liga, Patronato, Argentinos y Talleres como fase de eliminación directa en Copa Argentina. Siempre se han dejado dudas, tanto en planteos, como en postura, como en nombres y cambios. Es algo que aún debe corregir. Quizás la presión del interinato sea una razón a estas dudas. Si lo confirman como entrenador, quizás puede dirigir más suelto y buscar un juego similar al que mostraba su reserva.

Si vamos a la pizarra, hemos visto varios esquemas de Battaglia. El más repetido fue el 4-3-1-2, pero también utilizo mucho el 4-3-3. En algún partido buscó con un 4-1-3-2 y hasta con un 4-2-2-2. El 4-3-1-2 lo utilizo 12 veces. En estos encuentros tuvo 7 triunfos, 3 empates y 2 derrotas, aunque es cierto que en el medio de dos encuentros (Godoy Cruz y Rosario Central) cambio de sistema a un 4-1-3-2 porque estaba perdiendo.  El 4-3-3 es otro sistema que utilizo bastante. Lo utilizo 8 veces. En esos encuentros gano 5, empato 2 y perdió 1. En los 2 restantes encuentros, utilizó un 4-1-3-2 (Vélez) y un 4-2-2-2(Patronato en Copa Argentina, quizás en su partido más táctico, porque también utilizó a Campuzano como 3er central). El debut con Patronato fue con un 4-3-3 (Briasco y Pavón de extremos, aunque el ex Huracán un poco más cerrado) (FOTO 1 @cortayalpie11). Luego llegaron varios partidos consecutivos con un 4-3-1-2 con Molinas de enganche y Briasco o Pavón intercalando entre punta y extremo izquierdo (Platense, Racing, Defensa y Justicia) (FOTOS 2 Y 3 @cortayalpie11). Contra Central con la vuelta de Ramírez Seba hizo una prueba con el zurdo de enganche, pero no funcionó y terminó jugando con un 4-1-3-2 (Buena corrección ese día, aunque la planificación inicial había sido mala, porque Ramírez no parece un jugador cómodo en esa posición). Ante Atlético Tucumán se dio la vuelta de Cardona y a partir de ahí su titularidad. 4-3-1-2 ese día, 4-2-2-2 ante Patronato en Copa Argentina (FOTO 5 @cortayalpie11) y luego un cambio a 4-3-3 con Pavón por derecha ante Colón (FOTO 6), River y Lanús.

GENTILEZA FOTOS @CORTAYALPIE11(TWITTER)

Ante el Millonario mucho no se puede analizar, porque Boca quedó con 10 muy rápido. La idea inicial era buena, pero no se pudo llevar a cabo por jugar con uno menos. Luego si, la dirección de campo en ese partido fue muy floja de Battaglia y el Xeneize directamente no compitió. Se terminó conformando con el 0-2. Ante Huracán y Godoy Cruz se dio la vuelta al 4-3-1-2, con Aaron Molinas de titular. 3 a 0 al Globo y 2 a 1 al Tomba. Ante el equipo mendocino con un cambio de sistema en pleno 1er tiempo, por los problemas que estaba teniendo Boca por las bandas. Molinas terminó jugando por derecha y perdió peso. CONTRA VÉLEZ FUE UNO DE LOS PEORES PARTIDOS DE BOCA. Battaglia puso 4 volantes, con Campuzano, Almendra, Montes y Ramírez, pero no ocupó bien los espacios y fue superado. Sin ideas. La ausencia de Cardona se noto en esos partidos. Volvió con GELP unos minutos. En esos días también volvió Villa. Ante AAAJ se apostó por el 4-3-3 con Villa y Pavón por las bandas. Otro mal partido que se pudo ganar, por la aparición de Luis Vázquez en una pelota parada. Ante Aldosivi y Sarmiento Battaglia apostó por Cardona y por Villa de delantero. El equipo creció, pero por algunos problemas y rotación ese equipo no lo utilizo más. Rotación ante CAI (Polémica, apostando por Salvio, Briasco y Pavón de punta), Villa y Cardona fuera ante NOB por indisciplina, el muy mal partido ante Arsenal. Con Talleres Villa fue extremo derecho y Cardona el izquierdo. El rival lo ameritaba. OTRO MAL PARTIDO. Central Córdoba fue el festejo final. La fiesta. Un 4-3-3 con Molinas de interno, Pavón y Zeballos de extremos y Salvio de falso 9. MUCHOS CAMBIOS DE SISTEMA PARA SEBA. LEJOS DEL 4-3-1-2 (SE CONVERTIA EN 4-4-2 EN DEFENSA CON ESCALANTE POR IZQUIERDA Y MONTES POR DERECHA) QUE USABA CASI SIEMPRE EN LA RESERVA, Veremos si en el 2022 sigue con estos cambios de estilo y sistema.

Battaglia comenzó su corto ciclo con el pie derecho. El equipo había cambiado su imagen con respecto a Russo. Un equipo más ofensivo, con más juego, protagonista y que apostaba más por los chicos (Weigandt, Sandez, Molinas, Montes, Vázquez, Zeballos). El Xeneize venía de convertir solo 2 goles en 9 encuentros. Fueron 8 partidos sin perder (Con algún partido más flojo como Defensa o Patronato, pero siempre siendo protagonista). Luego llegó River y las primeras dudas. Ese día creo que Seba solo pensó en evitar una goleada que pueda sacudir el equipo y su futuro como entrenador de Boca. Ante Lanús, Huracán y Godoy Cruz fueron buenos triunfos. Los 3 con la coincidencia de que el equipo arrancó superado lo primeros minutos y luego se acomodó y ganó. Un punto a favor del entrenador. Desde Vélez en adelante Battaglia si genero sus dudas. Esa caída en el Amalfitani sin patear al arco, más la de GELP e Independiente, los flojos empates ante NOB y Arsenal y sumado a eso, los encuentros en Copa Argentina ante Argentinos y Talleres, donde se consiguió el objetivo, pero siendo superados tácticamente por momentos. Ante el equipo de Milito quizás fue lo más notorio. Parecía que Boca no sabía que Argentinos jugaba con 5 defensores. Se sufrió, pero se ganó. En resumen, Boca ha tenido buenos números y resultados, pero en los encuentros de más presión o con rivales de más dificultades, no estuvo a la altura. River, Velez, Independiente, Argentinos y Talleres en Copa Argentina. Ahí quedó en deuda y por eso se generan las dudas. El título puede liberarlo y seguramente veremos otra versión.   Hay varios aciertos (Vázquez como titular, recuperación de Campuzano, Fabra y Pavón, laterales mucho más ataque, elección de 3 volantes en el medio, equipo con más capacidad de gol etc), pero algunas decisiones que no se terminan de entender (Cuando juega Varela rinde y luego no vuelve a jugar, Zeballos, Montes o Molinas siendo titulares un partido y quedándose sin minutos al partido siguiente, Pavón dejó de jugar de golpe luego de varios partidos buenos, cambios de estilo de un encuentro a otro, lectura de los encuentros y los cambios muchas veces dejan dudas).

Román tomará la mejor decisión. Battaglia es un técnico simple como a él le gusta y le dio los resultados y el cambio de juego que quería. Pero aún no lo ha podido demostrar en las paradas difíciles y Boca tendrá varias en el 2022. Seba debe seguir creciendo como entrenador. ¿Boca es el lugar ideal para que lo siga haciendo? Es la decisión que hay que tomar.  Los jugadores le han dado todo el apoyo y eso es clave. Que Izquierdoz, Almendra, Fabra y varios jugadores hablen bien de él inclina la balanza.  Al fútbol argentino lo manejan los resultados y Battaglia los ha conseguido. ROMAN DECIDIRÁ LO MEJOR, AUNQUE A MUCHOS NOS GENERE DUDAS.

Esteban Sanchez

Bostero, Riquelmista y Messista.. En mi equipo siempre juega Leandro Paredes.

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