El valor de ir al frente
No se puede hacer sentencias definitivas después de un partido y un puñado de entrenamientos, pero el Boca de Battaglia mostró una intención muy diferente al de Russo: no esperó a ver qué pasaba, fue a buscarlo.

Es imposible hacer una sentencia categórica después de sólo un partido. Y mucho menos si el proceso tiene menos de una semana y tan solo un puñado de entrenamientos. Pero sí podemos afirmar que estamos ante otro Boca. Y no es porque Sebastián Battaglia cambió todo. De hecho, sólo fueron dos cambios con respecto al equipo que cayó en La Plata. Pero la actitud, el lugar en el que se paró en la cancha y la idea (aunque carecieran de ellas por muchos lapsos del encuentro) fue muy distinta a la que se veía en los últimos partidos con Miguel al mando.
«Quiero un equipo que sea protagonista», dijo Seba el día de su presentación. Y cumplió. Sin jugar un gran partido ni mucho menos, su Boca fue al frente. Es cierto que le costó encontrar los caminos y que muchas veces abusó del pelotazo. Pero siempre se plantó en campo rival. E intentó presionar bien arriba -mejor en el segundo tiempo que en el primero-.
La idea quedó clara. Laterales bien subidos, dos volantes internos tratando de asociarse, dos extremos que se cierran para jugar y dejar terreno para las escapadas de laterales y, fundamentalmente, un 9 que es 9. Hay que aceitar el mecanismo, es verdad. Pero al menos se ve un Boca que quiere imponer condiciones y busca el arco rival. Y ahí se vio el primer gran problema: el balance defensivo. Rolón jugó porque es más posicional. Pero sigue sin mostrar las credenciales por las que todos lo eligen. Es cierto que si estaba Campuzano iba a ser el titular, pero es algo a revisar en un equipo que se anima a defender muy alto y casi mano a mano.
En definitiva, fue un debut que deja muchas más cosas positivas que negativas, como los ingresos de Aaron Molinas y Exequiel Zeballos, que el 9 elegido haya convertido y, especialmente, la actitud. Porque pese a no encontrar los caminos nunca dejó de buscar ganar. Y lo ganó. A lo Boca.



