Noticias color de Boca

Lindos, feos, gloriosos y fracasados juntos en un mismo plantel y hasta en una misma persona: todo en cuestión de días. El Mundo Boca, no lo entenderías...

Cuánto hace falta para convencer a la gente. Qué poco se necesita para ser prescindible. Miguel Ángel Russo pasó en los primeros tres meses del año de ser considerado un técnico de descarte para el medio local a convertirse en un estratega de la nueva guardia estilo Mourinho. Su Boca campeón 2020 quedó en el recuerdo como un equipo ganador donde cada uno de los intérpretes cumplía a la perfección su rol en el sistema del equipo, así se pasara los partidos un mediocampista sin tocar la pelota (Fernandez) o un 9 sin hacer goles (Soldano, quién otro). Hoy, nueve meses después de aquella conquista tan especial para la nueva etapa institucional del Xeneize, asoma un desafío que puede terminar con el ciclo de muchos en el club, incluido el propio Russo.
Así, lamentablemente, se manejan los ánimos en el fútbol que vivimos. Agitado por el micromundo de las redes sociales, los programas de opinión, los segmentos deportivos e incluso los casi extintos medios gráficos sostienen la atención con títulos grandilocuentes sea para bien o para mal. Obviamente, cuando las cosas no vienen bien es un título más propicio para captar la atención del usuario.
Entonces hoy Russo ya está grande para torcer la “crisis” de dos partidos seguidos cayendo por Copa Libertadores y se encuentra merced a lo que disponga Riquelme y su Consejo de Fútbol. Y el Carlitos Superstar de hace un mes hoy se pierde en las defensas rivales porque “no tiene peso en él área” a pesar de haber metido 11 goles en los 19 partidos que lleva en el año.
En fin, detalles que maquillan y distraen de la difícil realidad socioeconómica del país pero que no deben desenfocar al hincha que siente y sufre por la posibilidad de quedarse otra vez lejos del sueño de la Copa Libertadores. Lo concreto es que Boca debe revertir el 0-1 de la ida y tiene el antecedente más cercano en haber tenido las mejores chances en Avellaneda y tener la jerarquía suficiente para confiar en que los jugadores y el equipo aparecerán cuando más se los necesite. Como lo hizo algunas veces allá en el pasado un Boca también vacilante en cuanto a rendimientos y resultados. Un Boca que terminó siendo campeón de América. El Boca de Miguel Ángel Russo. Justo Russo, que supo pelear y ganar en las peleas más difíciles. Justo Russo, quien pasó de estar olvidado para las grandes marquesinas a renovar su contrato anticipadamente hasta fines del año próximo. No señores, Boca no está muerto ni mucho menos.
Spoiler alert: aunque se trate solo de una victoria, una clasificación el miércoles hará olvidar en materia de días todos los malos presagios que hoy circulan alrededor de todo lo que sea azul y amarillo. Entonces Miguel volverá a ser el sabio que maneja situaciones, Román será el nuevo estilo de conducción en el fútbol y Toto Salvio se habrá reinventado como el marido perfecto. Pero atención, porque no durará mucho. Solo habrá que esperar al próximo empate y todo volverá a ser caos. A confiar amigos, que esto es Boca.

Gonzalo Suli

Periodista. Cubriendo Boca para Cadena Xeneize y Pintado de Azul y Oro. Jefe de redacción de www.cadenaxeneize.com

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