Krasouski: “Mis dos hijos y haber jugado en Boca, lo más importante de mi vida”

El exvolante uruguayo, que jugó siete años en Boca, habló en Conectados por Boca.

“En mis siete años en Boca coseché amigos y grandes compañeros. Estuve en el año de Maradona, que fue maravilloso. Y después en los peores del club en su historia”.  El uruguayo Ariel Krasouski entrega una rápida síntesis de su paso por Boca en el programa Conectados por Boca, que se emite todos los días por Cadena Xeneize.

Durante toda la entrevista-homenaje, que duró casi dos horas, el exvolante defensivo y actual representante de jugadores contó con lujos de detalles todas sus vivencias.  Siempre con naturalidad, con la clásica parsimonia charrúa. Y con un agradecimiento eterno al club que lo marcó en su carrera deportiva. Krasouski jugó un total de 169 partidos y marcó 19 goles. Tuvo dos etapas en Boca. La primera fue entre 1981 y 1986 y la segunda entre 1987 y 1989.

¿Cómo se produjo tu llegada a Boca?

“Jugué el Mundialito con Uruguay y lo ganamos. Yo creo que eso posibilitó mi llegada al club. Llegué en el 81 con el campeonato ya empezado, por eso no estuve en el debut ante Talleres. Mi primer partido fue contra Unión de Santa Fe, en La Bombonera. Recuerdo que Marzolini enseguida me puso de titular y no salí más en todo el campeonato. Creía que me iba a costar porque era un plantel numeroso y con jugadores de mucha calidad, pero Silvio se la jugó por mí. Le voy a estar eternamente agradecido. Yo veía más el fútbol argentino que el uruguayo. Soñaba jugar en Boca”

¿Cómo fue la adaptación?

“Mirá, Boca representa mucha exigencia, yo no estaba acostumbrado. Venía de un club chico como Montevideo Wanderers, donde  jugaba con menos de cinco mil personas en el estadio. Imaginate, yo fui al Centenario a ver la final de la Libertadores ante Cruzeiro y años después fui compañero de muchos de esos muchachos, que eran unos monstruos. Pero eran muy humildes. Yo era muy pibe, me respaldaron mucho y eso sirvió para que me sienta muy a gusto. Estuve siete años en el club, que es mucho tiempo. Le agradezco a Silvio Marzolini y al Chino Benítez que me dio un apoyo muy grande”.

Llegaste y jugaste con un tal Diego Maradona…

“Uf, el del 81 era un equipo muy ofensivo, Chino Benítez y yo balanceábamos porque eramos lo que más marcábamos.  Y Diego Maradona ya era un fenómeno. Muy buen compañero, uno más del grupo. Ya te dabas cuenta que iba a ser una figura mundial. Te cuento una anécdota: Fuimos a Costa de Marfil, en una de las tantas giras, porque casi no entrenábamos ya que con Diego jugábamos amistosos todas las semanas. Y al llegar a la ciudad africana el avión no podía aterrizar. Le preguntaron al piloto qué pasaba. Y era que la gente había invadido la pista de aterrizaje  porque esperaba a Maradona. Una locura lo que generaba Diego”.

Ese año jugaste un superclásico que quedó en la memoria del hincha. Contanos tu experiencia.

“Si, el debut en el clásico fue el soñado para cualquier jugador. Fue el recordado 3-0 en La Bombonera, con los dos goles de Brindisi y el de Maradona. Fue muy especial ganar como ganamos y cómo jugó el equipo. Salió todo perfecto. Solo me faltó hacer un gol, aunque estaba claro que por mi posición en la cancha y con todos los monstruos que tenía alrededor era casi imposible”.

¿Cómo fue pasar de la gloria con Maradona a jugar en un Boca con apremios económicos importantes?

“No estaba lindo para jugar en Boca en esos años. Para los jóvenes del club era muy complicado. Fueron años muy duros. Hubo una una mala conducción. Los problemas económicos llevaron a no tener planteles para pelear campeonatos. Estuvimos siete meses sin cobrar el sueldo porque no había dinero. Eso llevó a una división en el grupo. Fueron años muy duros. Sin embardo, lo que nunca faltó fue el apoyo de la gente de Boca. Porque alentar cuando el equipo va bien es fácil.  Nosotros perdíamos y nos alentaban cada vez más. Eso es lo que hace diferente a la hinchada de Boca. El apoyo de la gente siempre estuvo”.

¿Qué te decía el hincha por la calle?

“Me alentaban, me decían que sigamos metiéndole para adelante. Nunca un hincha de Boca me insultó por la calle. Con esas malas campañas en otro club hubiese sido muy distinto. En Boca me alentaban todos los días. En los peores momentos de la historia de Boca, que fueron los años 83-84, la gente de Boca explotaba la cancha, siempre nos alentó”.

 ¿Cómo era tu estilo de jugador?

“Conocía mis virtudes y mis limitacions. Entonces hacía las que sabía y las otras se las dejaba a mis compañeros, a los habilidosos. Siempre fui un tipo de perfil bajo. Yo no era un ídolo, un fenómeno; era un jugador limitado  que dejaba todo en la cancha. Y siento una satisfacción enorme de haber jugado siete años en Boca”.

¿Y con qué jugador que pasó después por Boca te identificaste?

“Miré a Sebastián Battaglia cuando recién empezaba y le ví cosas parecidas a mi. Me encantó la forma de jugar. Su carrera fue brillante. Obvio que era mucho más completo que yo, mucho más hábil”.

Jugaste en Uruguay y Argentina. ¿No te plantesaste la posibilidad de irte jugar a Europa?

“No era algo habitual. El fútbol ha cambiado mucho, ahora a los jugadores lo transfieren muy rápido. Antes los planteles se sabían de memoria. Yo no supe venderme, entrenaba, jugaba y a otra cosa. No fui simpático, no hablaba mucho con la prensa. Como profesional nadie era como yo, entrenaba todos los días, era el primero en la fila. Mis compañeros me decían ´pará uruguayo´. Podía jugar varios partidos seguidos. Era muy profesional en una época que la mayoría no lo era tanto.  Me cuidé mucho, nunca tuve un desgarro. Era mi profesión, sabía que tenía que hacer las cosas bien. No fui a boliches, ni a fiestas, porque pensaba que al otro día tenía que entrenar. Disfruté mucho mi carrera”.

¿Cómo reaccionaste cuando por una deuda de tu pase quisieron rematar La Bombonera?

“Me quería morir cuando apareció el juicio y La Bombonera estuvo a punto de rematarse. La gente de Wanderers estaba molesta porque la gente de Boca no le respondía al reclamo. No sabían qué hacer. Por suerte después todo se arregló”

Jugaste con Maradona en Boca y con Francescoli en la Selección de Uruguay.  Diferencias y semejanzas.

“Eran dos fenómenos. Diego, más temperamental, te ganaba el partido solo. Enzo necesitaba de los compañeros. A Diego le fue muy bien en la Selección y Enzo no tuvo tanto éxito”.

Los compañeros que lo deslumbraron 

“Miguel Brindisi era un exquisito, toda calidad. Marcelo Trobbiani la llevaba atada. Ambos me sorprendieron. Y yo sé que la gente de Boca no lo quiere, pero Ruggeri era ganador, tenía pasta, de primer nivel mundial”

Jugadores que le tocó marcar

“En esa década en el fútbol argentino había muchos 10 que eran muy buenos. Con todos me las rebuscaba. Pero a Bochini no lo podía marcar, jugaba a un toque. Antes que llegues a marcarlo, él ya sabía lo que iba a hacer. Después de Maradona fue el mejor 10 que vi en el fútbol argentino. ¿Y Román? Riquelme fue un fenómeno, era muy desequilibrante. Y aparte jugó en Europa. Por eso fue más que Bochini”

La conquista de la Liguilla en el 86

“Fuimos casi eliminados a Rosario. Fue un partido accidentado, cambiante, contra un gran equipo como Newell´s. Pero le ganamos muy bien allá y pudimos obtener la Liguilla y dar la vuelta”.

Su mala experiencia con Di Stéfano

“A Di Stéfano como jugador no lo puedo discutir pero como entrenador no me gustaba por como se manejaba con los jugadores, en el trato, en el respeto. Se pensaba que teníamos que jugar como él, pero eso no amerita que te destrate, que no te salude. Una vez en un entrenamiento se puso de espaldas. Me fui a préstamo a San Lorenzo por él”

La Bombonera

“La Bombonera es mi casa, siempre me sentí tan bien, tan a gusto. Es única, tuve la suerte de jugar en el Maracaná, en grandes estadios, pero La Bombonera es única. Y tengo los más gratos recuerdos. Quiero que la reformen. así queda aún más linda”

Lo que significa Boca en su vida

“Mis dos hijos y haber jugado en Boca fueron las cosas más importantes que me ocurrieron en la vida. Y la gente de Boca”

Etiquetas

Articulos relacionados

Botón volver arriba
Cerrar