UN BOCA MELLIZO DEJÓ PROPINA EN CARACAS

Estaba convencido que un lateral no cambiaba la ecuación de un equipo. Pero a falta de dos… sí. El empate de Boca ante Caracas se debió, entre otras cosas, a la falta de juego de los dos marcadores laterales. Ambos en baja forma y conspiró para que el equipo se trajera los tres puntos. Fue la mancha de la noche, porque el resto funcionó, y funcionó bien.

Ahora va a decir, cierta prensa, que Boca se “complicó” la clasificación, cuando tiempos ha, sacar un empate de visitante era buenísimo, pero allá ellos que se sigan retorciendo en el infierno. Lo real, lo palpable es que la idea del entrenador se repite en un equipo alternativo. Porque quieran o no, es el conjunto B (¿les suena?), en comparación a los titulares que vienen peleando el torneo local.

Boca jugó bien. Tuvo diez minutos en el complemento donde, creo, hubo un merma física en los volantes que estaban más cerca del área rival para presionar. Capaldo y Marcone quedaron muy solos. Sin salida por los costados, y el partido se complicó, pero no mucho más que un mayor dominio de pelota sin profundidad por parte de Caracas. Y una innecesaria falta al borde del área le permitió al local llegar al empate.

Antes de esto y después, el equipo hizo méritos para ganar. A Wanchope le anularon un gol legítimo en la primera etapa, y tras el empate de los locales, Boca generó tres o cuatro situaciones claras como para marcar la verdader diferencia.

Esta vez no se dio y Boca no goleó.Estaba en condiciones de hacerlo, pero no siempre se llega a tomar lo que el destino te deja delante de los ojos. Que, a pesar del resultado, quedaron muchas cosas positivas.

Otra vez Wanchope haciendo dos goles (sumando el anulado), Capaldo es un motorcito que puede jugar en cualquier momento. Russo sabe que cuando madure un poco más, va a ser jugador de Selección.

Que Zambrano hizo las cosas correctamente hasta que no le dio más el físico cuando quiso salir jugando y perdió la pelota en la mitad de la cancha. Y que Villa sigue siendo influyente aunque no haya tenido un gran partido, y que Obando pareció ser el Soldano de los suplentes. No brilla, pero rinde. Mientras que Bebelo Reynoso, que recién después del empate se adueñó un poco más del destino del equipo, le faltó peso y mayor agresividad. Talento tiene, ¿agresividad, también?

Fútbol y actitud. Habrá que agregarle personalidad, más allá de cómo se llame el que se calza la camiseta. Y es difícil entender o asimilar, o sacar una conclusión realmente objetiva de esta situación, ya que las sensaciones a veces se repiten y en muchas tantas después terminan siendo sólo un deseo y no un premonición.

Es una sensación muy subjetiva, que hacía tiempo no creía sentir. Con un pensamiento que apunta al entrenador. Sostengo que Russo más que director técnico, hizo de psicólogo para un plantel que estaba totalmente atado a… uno vaya a saber qué.

Boca se trajo un punto de visitante ante un rival que fue inferior. Las cosas seguramente se acomodarán en la Bombonera cuando recibamos a Caracas. El resto será puro biógrafo para llenar espacios.

Marcelo Rodriguez

Periodista de Crónica. Las opiniones son personales. Autor de Con alma y corazón, el fenómeno Boca Bianchi.

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