Más dudas que figuras…

Habrá que tener paciencia, no queda otra. Es que sumar buenos jugadores sin que el conjunto tenga funcionamiento, te deja así, medio a gamba; como que te quedás con las ganas, y te quedás, fundamentalmente, con dudas. No fue un buen partido el de Boca ante Talleres. En líneas generales concretó poco, insinuó poco y dejó al hincha con la incertidumbre del resultado.

Una vez más, apilar apellidos puede ser bueno un minuto antes de que comience el partido, pero después por arte del juego, las cosas se emparejan. Porque de esto se trata, marcar la diferencia antes y durante. Material como para hacerlo Guillermo lo tiene, lo que no tiene aún es la manera de jugar.

No es sencillo decir que se juega un 433, luego un 4231; o como realmente pienso que le gusta al técnico: 424. Sí, números que cuando se mueve la pelota se descomponen. Pero te van marcando una idea de qué se quiere hacer. Cambiar en todos los tiros no es sencillo. Se necesita que el jugador se adapte a un funcionamiento y hasta pueda jugar de memoria, porque en definitiva, es saber jugar sin mirar. Es saber que quien desea desbordar va a tener el apoyo del lateral; si el centro tiene que ir al primer o al segundo palo. Fue exáctamente lo que sucedió entre Falcioni y Riquelme, cuando el 10 le pidió al DT que no cambie tantos sistemas. Así Boca salió campeón invicto.

Lograr esa sincronización no es fácil y mucho más cuando te cambian el libreto en todos los encuentros. Porque está claro que Guillermo mira contra quien tiene que jugar, y ahí buscará cuál es el mejor dibujo táctico. Pero esto llevará a errores.

Puntualmente y como diría Sampaoli, a Tevez le falta una marcha más. No sé si es consciente de esto Carlitos, pero está lejos y muy… de lo que fue. Mientras que en defensa, seguimos viendo a un Magallán que a mi parecer, entiende poco de este juego. Pero él es titular en Boca, no yo. Como las chiquilinadas de Pablo Pérez, en la jugada del penal que no fue dado por el árbitro.

En cuanto al arquero, no me voy a sumar al coro. Como hacen los de River con Armani; perfiero el silencio, calificar de manera lo más justa que crea posible. Y seguir esperando. Hasta ahora y gracias a Dios, no dependemos del arquero para ganar los partidos.

Como se verá, falta mucho por trabajar. Sumar nombres no alcanza. Tal vez estemos viendo un poco la continuidad del Mundial, ¿no?

 

Marcelo Rodriguez

Periodista de Crónica. Las opiniones son personales. Autor de Con alma y corazón, el fenómeno Boca Bianchi.

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