¿Hay refuerzos?

“Fortalecer  o reparar lo que padece ruina o detrimento” esa es una de las definiciones que usa el diccionario de la Real Academia Española cuando buscamos la definición de reforzar.

El Boca de Guillermo, teniendo a todos los jugadores en condiciones, se convirtió en un equipo con un nivel de intensidad y eficacia envidiable hasta para los equipos más grandes de Europa. Arrancando por Gago en la distribución, pasando por Tevez o Cardona en la generación, para concluir con la definición de Benedetto o Pavón, el Xeneize se convirtió en un equipo que venció casi a cualquier defensa con la que se cruzó. Si encima le sumamos los nombres de Pablo Perez y Nandez, que cuando se dedican a jugar aportan mucho, o los que llegan desde el banco como Reynoso, Abila o Maroni, que cuando les tocó entrar no desentonaron, podemos hablar de un equipo muy completo de la mitad para arriba.

En cambio, desde mucho antes que el mellizo se calce el buzo, los hinchas venimos padeciendo cada centro cruzado, las pelotas paradas son un parto y ni hablar cuando ponen una pelota entre los centrales para que un delantero quede mano a mano con el arquero. Es que defensivamente el equipo de la Ribera no da garantías suficientes, y terminar con el arco en cero parece cada vez más una odisea.

Pese a que Boca se consagró BiCampeón siendo de los equipos menos goleados en ambos torneos, la defensa siempre fue un punto flojo, aunque el entrenador diga que no le preocupa. Por un lado tenemos la relación de cantidad goles por remates al arco, porque nos llegan poco, pero siempre nos lastiman. Pero sin dudas, lo peor es la sensación de que no se trabaje en la semana, porque siempre nos hacen los mismo goles, centros cruzados que nadie despeja, pelotas paradas al corazón del área y pelotazos a las espaldas del 5 que nadie anticipa.

Cuando terminó el torneo allá por mayo, los periodistas de medio independientes y los hinchas, pedían a gritos la llegada de un arquero que le peleara el puesto a Rossi, algún central para ocupar posibles ausencias de los titulares, un reemplazo para Wilmar Barrios y luego se sumó la necesidad de un lateral izquierdo ante la lesión de Fabra.

Desde que terminó el partido con Huracán no llegó más que un central (Después de casi 20 días de negociación con Gómez que nunca tuvo ganas de venir), se sigue hablando de la posibilidad de sumar un arquero, a Olaza como lateral y nunca se buscó un reemplazo para el medio campo. En cambio llegaron Mauro Zarate y Sebastián Villa, 2 jugadores que a priori son nombres que suman, dentro de un sector de la cancha superpoblado de figuras.

El arquero está atravesando por un bajón anímico desde final del torneo. En la defensa llegó un jugador que debe 2 fechas de suspensiones por Libertadores y no podrá jugar los octavos de final. En el lateral izquierdo tenemos un solo nombre para todo el semestre. En el mediocampo habrá que rezar para que nada le pase al colombiano. Si tomamos en cuenta la definición de la palabra reforzar, Boca está a 1 semana de empezar oficialmente el año y todavía no se reforzó. Esperemos que cuerpo técnico y comisión directiva se despierten de la siesta y se aviven que para cumplir con los objetivos, Boca necesita reforzar al plantel Bicampeón, porque no haber vendido nada será en vano si no se traen jugadores que apuntalen el plantel.

 

 

 

JotaPe

Periodista y Bostero.

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