Scotto: “Boca es el más grande del mundo, me equivoqué al irme”

Boca los deja marcados a fuego. De por vida. Es recurrente, pero cuando un exjugador entrevistado por Conectados X Boca habla de su paso por el Xeneize confiesa que fue lo mejor de su vida. Y hasta en aquellos que no jugaron mucho tiempo y su paso fue fugaz. Es el caso de Darío Scotto, que jugó 29 partidos con la azul y amarilla y convirtió 7 goles entre 1995 y 1996 (estuvo apenas 10 meses).

“Boca es el club más grande del mundo, tuve la suerte de vestir esa camiseta. Yo me di cuenta una vez que dejé el fútbol. Era profesional y jugaba como tal. Pero de la relevancia de Boca te das cuenta cuando ya no estás en el club”, confiesa el exgoleador en diálogo con Cadena Xeneize. “Soy de Boca de chico, a los 15 años ya jugaba en la reserva de Platense. Si Boca jugaba en La Bombonera, apenas terminaba el partido ni me duchaba e iba corriendo al estadio: me subía a los paraavalanchas de La 12”, agrega.

“Soy un privilegiado, tuve la gran suerte de jugar con Maradona y Caniggia. Son parte de la historia del fútbol argentino. Fue un gran honor jugar con ellos. Es como jugar ahora al lado de Messi. Estuve con el mejor del mundo y el mejor delantero. Los dos mejores, lejos”, indica.

Llegó de Rosario Central, habiendo jugado previamente en Platense, Sporting Gijón y Monterrey. Empezó como suplente detrás de Caniggia, Martínez y Tchami, pero a fuerza de goles se ganó un lugar. Pero mejor que lo explique él. “Venía de hacer un torneo impresionante en Central y pasé al club más grande de la Argentina y con los monstruos que había en ese momento. Recuerdo que la primera práctica fue impresionante, me entendí de maravillas con Diego, nos cansamos de hacer goles.  Y me tocó debutar en el banco ante Huracán. Entré en el segundo tiempo y metí un gol de tiro libre. Se lo pedí al Beto Márcico. Sirvió para ganar el partido”.

“Pero la gente de Boca me recuerda por el gol que hice sobre el final ante Colón, el día de la vuelta de Diego Maradona, un 7 de octubre de 1995.  En la semana previa discutí con Marzolini porque me mandó al banco. La cancha se caía de gente, estallaba. Hace un tiempo lo ví a Silvio y no me conoció, pero cuando le dije quién era me dijo: te debo una”, relata el exgoleador.

“Fue una gran decepción no ganar el torneo del 95, fuimos punteros. Teníamos un equipazo. Cuando perdimos con Racing se vino todo abajo. Y yo de héroe pasé a ser villano. La gente me puteaba en la calle”, confiesa.

Se fue Marzolini y vino Bilardo, pero vos te fuiste muy rápido del club…

“Si, me volví a Central . Es que Bilardo me tenía podrido, En los entrenamiento no paraba de darme indicaciones, me tenía de punto. Por eso tomé la decisión de irme. Quería tener una tranquilidad. Pero yo me equivoqué al irme de Boca. Macri me decía que estaba loco. La verdad es que nunca disfruté de jugar al fútbol, siempre fue una presión para mí. Es el día de hoy que juego a ganar y no puedo disfrutarlo”.

 

¿Cómo te llevaste con Macri?

“Macri siempre fue muy amable conmigo, lo habré tratado dos o tres veces. Si te puedo decir que Carlos Heller fue de los mejores dirigentes que tuve en mi carrera. Arreglé el contrato de palabra, no firmé nada. Fue fuerte el cambio de pasar de Alegre-Heller a Macri”

El  reciente título obtenido por Boca  “Hubo un cambio de actitud de los jugadores. Con Russo se salió a ganar los partidos desde el minuto uno, con Alfaro se esperaba más. Hubo un cambio de mentalida. No te imaginás lo que se festejó en casa este último torneo, somos todos bosteros. Se dio todo. Sabíamos que River no iba a ganar todos los partidos”.

¿Qué jugadores te gustaron?

“El colombiano Villa le dio un toque distinto a Boca.  Carlos Tevez cambió en la dinámica y fue decisivo. Si estás bien entrenado das un salto de calidad.  El fútbol actual es mucho más profesional. Ahora tenés que entrenar más que nunca. Es más sacrificado ahora que en nuestra época. Hoy si no corrés, no jugás. Y tenés que tener más técnica, dominar bien el balón,  hacer pases cortos, pases largos”.

Un goleador para Boca

“Me hubiese gustado visto jugar en Boca a Guido Carrillo, creo que era ideal. Pero ojo que Wanchope hace goles importantes. Lo que pasa es que después de Palermo es difícil para un goleador en Boca”.

Definí a La Bombonera..

“La Bombonera es el palacio del fútbol. Yo jugué en contra y pesa. Y cuando tenés toda la hinchada de Boca a favor es un plus”

Las inferiores en la actualidad
“Hoy las inferiores están para ganar y no para hacer un prototipo de jugador. Si un técnico no saca resultados lo rajan.  No vas a encontrar al jugador distinto en inferiores. Llegan por condición física. No vas a encontrar un jugador completamente distinto. No lo veo”

El hijo, en las inferiores de Banfield

“Ahora hay que entrenar a muerte, los arqueros achican mejor y hay que practicar más la definición. Hablo siempre con mi hijo para que mejore en todos los aspectos. Es muy difícil jugar en las inferiores de Boca y llegar a Primera. Siempre compra jugadores hechos. Y en Banfield se trabaja bien en inferiores y promueve más jugadores. Lo hablamos con mi mujer y decidimos que juegue en el Taladro”.

 

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