No es ningún NN

Boca acaba de derrotar 3 a 0 a Vélez Sársfield en la Bombonera. El tanteador refleja la diferencia táctica que se vio en el campo de juego, en el cual el local cedió el balón al visitante para explotar la verticalidad y velocidad de sus puntas. A pesar que Velez superó el 65% de tenencia del balón, Andrada no tuvo actividad, mientras que Boca se mostró sólido y hasta pudo marcar algún gol más en los veloces contrataques que generaba. Como en el 4 a 0 del torneo anterior en Liniers, aunque Vélez tenía otro DT.
Con los 3 tantos ante el equipo de Liniers, Boca marcó 7 goles en cuatro días, mostrando toda su capacidad ofensiva. Esos siete tantos fueron siempre obra de delanteros (Pavón, Zárate, Tevez, Cardona en Paraguay; Pavón, Cardona y Villa en la cancha de Boca).
Pero la potencia ofensiva traía una contrapartida exhibida en tierras guaraníes: los desacoples y yerros defensivos, no sólo a nivel grupal sino principalmente individual.
Guillermo Barros Schelotto mostró un pragmatismo poco habitual en él y se adaptó a lo que partido pedía. Normalmente los equipos del DT, quien acaba de cumplir 100 encuentros en el banco de suplentes Xeneize, prescinden del rival, del momento, de la coyuntura y demás. Puede cambiar el formato 4-3-3 al 4-2-3-1, pero lo que no cambia es el libreto ni los fundamentos.
Todo ello hasta el partido contra el Vélez de Heinze. Éste 4-2-3-1 no fue el mismo que los anteriores encuentros jugados con ese mismo esquema. La diferencia es que ni Gago ni Pérez formaron parte de ese doble “5” en el medio, sino que esta vez lo ocuparon Wilmar Barrios (el mejor del primer tiempo) y Nahitan Nandez (el más regular a lo largo de los 90 minutos jugados).
De la formación de Boca se leía que el Xeneize iba a morder en el medio y es ahí donde se hicieron enormes el colombiano y el Uruguayo.
Hablar de Barrios, de su capacidad, de su temperamento, de su despliegue, de su presencia no tiene mucho sentido. Todos lo conocemos, y los rivales también. Debe jugar siempre.
Mejor referirse al joven Nahitan Nandez, quien con sólo 22 años de edad no es ningún NN. Venía de ser el capitán de Peñarol, jugó los 5 encuentros que Uruguay disputó en el Mundial de Rusia y ya lleva 36 partidos en Boca, con 4 goles.
El nivel mostrado en los minutos que ingresó ante Libertad y ante el Fortín lo puede llevar a Guillermo Barros Schelotto a considerarlo como titular del equipo. ¿Pero dónde jugaría o por quién? Acá está la clave: Nandez es un jugador polifuncional, quien entiende el juego como pocos aunque a veces se excede de revoluciones. Si juega al lado de Gago o Pérez, deberá preocuparse por cortar y tocar la pelota hacia ellos; si lo hace con Barrios entonces deberá doblegarse entre la marca y el buscar un pase hacia adelante para los puntas; si lo hace como interior derecho deberá pisar las dos áreas y a la vez cerrarse hacia el medio para cubrir los huecos que dejan la subido del lateral y/o la espalda del centro half.
Para Barros Schelotto no debe ser sencillo elegir los tres (o cuatro, según el diseño) hombres del ataque Xeneize. Con la vuelta de Gago y el nivel de Nandez, elegir a los tres (o dos) volantes tampoco parece ser fácil de resolver. Entonces ayudemos a Guillermo: que Nandez empiece a jugar de lateral derecho, como alguna vez Medel (jugador de similares características y virtudes) lo hizo en Boca.
Entiendo es el momento que un perro de caza se pare como “4” en Belo Horizonte. Cediendo la salida y la proyección que ofrece Jara pero suplirlo con más presente y temperamento. No parece lógico prescindir de la personalidad de un guerrero para un partido a disputarse en tierras brasileras.
Es que, como dije, Nahitan Nandez no es ningún NN. Habrá que buscarle el lugar en el equipo porque Boca necesita de ese tipo de jugadores para los partidos coperos que se vienen. Y para seguir ganando torneos locales también.

 

Leandro Valdés

Abogado. Periodista. Escribí Los verdaderos Mellizos de la Boca y  Mística 2000.

Articulos relacionados

Botón volver arriba