Análisis del Ciclo Alfaro.

Escrito por el 9 diciembre, 2019

Con la derrota de ayer contra Central y el cambio dirigencial en Boca, todo indica que, casi con seguridad, ayer termino el ciclo de Gustavo Alfaro al frente del primer equipo Xeneize. El Ex Técnico de Huracán llego a Boca en un momento complicado post final en Madrid y en pleno año eleccionario, para intentar cambiar la dinámica futbolística del club, pero no pudo. Un buen año desde lo estadístico, que fue de mayor a menor y que termino mal. En el primer semestre  se ganó la Supercopa, se clasifico a la libertadores 2020, se clasifico primero en la fase de grupos de la Libertadores 2019 y se llegó a la final de Copa Superliga. Quizás en esa derrota ante Tigre comenzó a cambiar la dinámica del Ciclo. Un Primer semestre con casi todos los objetivos cumplidos, pero un segundo semestre irregular sin cumplir objetivos, que lo dejo afuera de Boca. La derrota tempranera en Copa Argentina con Almagro, una nueva derrota contra River y las dudas en los partidos finales de la Superliga, fueron terminantes para este ciclo. Anteriormente, las series contra Paranaense y Liga de Quito y algunos triunfos con mucha solidez, como contra San Lorenzo, presagiaban un mejor final, pero eso no paso y el ciclo termino muy desdibujado.

Como mencionaba anteriormente, fue un ciclo que desde lo estadístico es de los mejores de los últimos años, solo por debajo del de Arruabarrena. 50 partidos jugados con 27 triunfos, 16 empates y solo 7 derrotas sacando el 64,67% de los puntos (97/150), con 29 Vallas Invictas (Un 58% de los partidos que jugo termino con el arco en 0), 73 goles a favor y solo 28 en contra (0,56 goles recibidos por partido). En comparación con los 2 ciclos anteriores acumula un mejor % de puntos que Guillermo Barros Schelotto, que en su primer año tuvo un 58,33% de los puntos, en el 2017 saco un 73% y en el 2018 saco un % 59,42, para acumular un total de 62,67%. Guillermo dirigió 117 partidos con 63 triunfos, 31 empates y 23 derrotas, con 49 Vallas Invictas (42% de los partidos), con 204 goles a favor (1,74 por partido) y 98 en contra (0,83). En la comparación con Arruabarrena, ahí si Alfaro esta en desventaja. El Vasco dirigió 75 partidos con 47 triunfos, 13 empates y 15 derrotas sacando un 60,87% de los puntos en 2014, un 77% en 2015 y un 38% en los pocos partidos que dirigió en el 2016, para acumular un 68,44% total, uno de los porcentajes mas altos de la historia de Boca.  Alfaro ha demostrado ser un técnico saca puntos, mejorando los registros defensivos del Xeneize, pero debilitando la potencia ofensiva, porque Boca convirtió menos goles que los técnicos anteriores y generando menos ocasiones. En el Ciclo Guillermo se promediaba por torneo local 13 o 14 tiros por partido, y con Alfaro se promedió 11 o 12.

El ciclo alfaro en numeros. 64,67% de los puntos y 58% de partidos con Vallas Invictas. Pocos goles en contra.
Guillermo Barros Schelotto y la comparación estadística. El primer año de Guillermo fue inferior al de Gustavo Alfaro, pero tuvo un muy buen 2017.
Ciclo Arruabarrena: El Vasco fue quizás el mejor proceso de los 3. Con un 2015 muy bueno desde lo estadístico con 2 títulos y gran cantidad de triunfos. Su mancha serán siempre las 2 eliminaciones, muy perjudicado desde los arbitrajes.

Alfaro llego a Boca en un momento complicado después de la eliminación de Madrid y con esa mochila, busco cambiar un poco la dinámica negativa del equipo. En su inicio intentó ganarse al vestuario, con muchas declaraciones favorables hacia sus jugadores (principalmente con Tevez). Un partido para Tevez y otro para Zarate, un partido para Benedetto y otro para Abila. Con esas formas y con rotaciones, al principio, mantuvo a casi todos los pesos pesados contentos. Igualmente el déficit del plantel sobre la banda izquierda nunca lo pudo disimular, pero sin embargo en ese primer semestre, la lesión de Reynoso le permitió juntar a Zarate y Tevez en el mismo equipo, dándole minutos a los 2. Esa posición de Mauro Zarate, creo que a la larga fue perjudicial para la confianza del jugador, que nunca más pudo volver a su nivel inicial. Boca arranco la superliga 18/19 fuera de la Copa Libertadores y a 12 puntos de Racing, pero un buen % de puntos (75%), le permitió terminar, incluso cerca del segundo puesto de Defensa y Justicia. Sumado a eso, Boca termino por encima de Paranaense y Tolima en el grupo de Libertadores. Los objetivos iniciales estaban cumplidos, el equipo estaba clasificado para la Copa 2020 y además seguía en la edición 2019. Racing y Defensa nunca aflojaron en su marcha por la Superliga, y el Xeneize jamás tuvo reales chances de alcanzarlos. En el medio de todo esto, Boca se corono campeón de la Supercopa contra Rosario Central, por penales. Otro objetivo cumplido. La yapa parecía ser la Copa de Superliga, en donde eliminó a Godoy Cruz, al Velez de Heinze y al Argentinos de Dabove (venía de eliminar a Independiente y San Lorenzo). Todo estaba dado para finalizar un gran semestre, pero Boca perdió con Tigre, por un error de Andrada, fallas de definición de Benedetto y algunas malas lecturas de Alfaro cuando ya estaba 0-2. Las primeras dudas ya se instalaron.

El Mercado de pases de Julio tenia q servir para tapar los déficits del plantel, pero el Xeneize siguió sin traer un volante por izquierda y no trajo a ningún volante mixto capaz de generar juego. Encima sobre el final del Mercado perdió a Nandez y Benedetto y no los reemplazo. Llego Alexis Mac Allister, Salvio, Soldano, Hurtado, pero ninguno en realidad estaba cubriendo los déficits y Boca en Octavos de final de Copa (Nandez se quedó esa serie), se estaba quedando con menos potencial. Alfaro fue responsable en algunos puestos, Burdisso y Angelici en otros, entre todos completaron un Mercado de pases flojo. El capricho de Meza y después ver que Alexis podía funcionar en esa posición, hicieron que Boca no traiga nadie en esa zona. Burdisso después se dio el gusto de traer a De Rossi en el mediocampo, pero en un puesto que ya parecía cubierto con Marcone y Campuzano. El Comienzo del segundo semestre de Boca fue bueno. Paranaense era un rival muy complicado y Boca lo paso sin problemas, ganando los 2 partidos y sin recibir goles, Liga de Quito en la altura era una prueba complicada y el equipo la paso jugando muy bien y goleando. Mientras tanto en la Superliga el equipo no recibía goles y ganaba la mayoría de partidos. Todo indicaba, que el camino era el correcto, aunque en el medio apareció el primer traspié, con Almagro por Copa Argentina. Se subestimo a un equipo de una categoría menor que encima estaba en formación y Alfaro ganando 1 a 0, pensó más en administrar minutos, que en cerrar el partido, hizo cambios de nombre por nombre cuando el partido no estaba liquidado. Un error de Junior Alonso y Marcos Diaz, costo muy caro y se terminó cayendo por penales. Después llego la semana del clásico de Superliga con River y ahí todo cambio. En la previa, jugando contra Liga, Boca perdió a Salvio y Wanchope y a partir de ahí Alfaro hizo tantos cambios de posiciones, de jugadores que prácticamente le fue quitando la confianza a la mayoría de los de jugadores ofensivos. El 0 a 0 con River, pareció ser satisfactorio para el entrenador, sumado a eso después gano por Superliga ante Estudiantes y San Lorenzo sin recibir goles. Pero llegaron las Semis con River, y Alfaro en lugar de apostar por la buena estrategia utilizada contra San Lorenzo, apostó por Soldano de volante/extremo derecho en un 4-2-3-1 (para buscar en largo por arriba, contra Casco para peinarla y ganar la segunda pelota, algo que nunca paso), en una decisión polémica. El penal cometido por Mas a los 2 minutos fue clave, pero la lectura de Alfaro durante todo el partido fue rara y completo todo con otra decisión polémica, cuando decidió el ingreso de Tevez, para plantear un partido de ida y vuelta, que no termino en goleada de River solo por falta de definición y por Andrada.  Alfaro venia de buenas experiencias desde la táctica contra Gallardo, pero en el partido y en el día clave, fallo y eso en este contexto del mundo Boca, es casi un certificado de defunción. Otro partido más de eliminación directa, donde el técnico se equivocaba, sumándose a la derrota con Tigre y a Almagro. Después de eso llego la primera derrota por superliga contra Racing. El intento por dar vuelta la serie contra River estuvo cerca, Boca gano 1 a 0 y empujo al Millonario contra su arco a base de centros y ganas, pero no se pudo. Al finalizar el partido, Alfaro dijo que necesitaba recuperar su vida y esa frase lo termino condenando. Todo lo que paso después, fue una muestra de lo que pasa cuando un ciclo esta terminado. Buenos rendimientos de local contra Unión y Arsenal, pero muy flojos encuentros contra Lanús, Velez y Central de visitante. Boca tiene uno de los mejores planteles del futbol argentino, pero cuando sale de la Bombonera no juega como tal y contra el Granate, el equipo de Heinze y el Canalla, jugo como viendo lo que hace el rival. La última chance, fue quizás el duelo de punteros contra Argentinos Juniors en la Bombonera, pero Boca volvió a jugar mal y no gano, encima en esta oportunidad ni siquiera pudo mantener un resultado favorable, algo que hizo bien en este 2019.

Entre los puntos a favor del Ciclo podemos encontrar los siguientes: 1- Como mencionamos antes, un punto a favor es el gran porcentaje de puntos sacados con casi un 65%. Durante el ciclo Alfaro, Boca fue el equipo que más puntos saco en Superliga (56 en el 2019, contra 53 de River que jugo un partido más y 47 de Racing), pero al no dirigir ningún torneo completo, no pudo coronar eso con ese título local. 2-El título de Supercopa fue el primer objetivo y lo consiguió. 3- Con Alfaro mejoro el equipo en lo defensivo. Andrada salió de la mayoría de los partidos con el arco en 0 (29 de 50) y eso es muy meritorio. El posicionamiento del equipo en bloque bajo, muchas veces permitió potenciar la zaga central de Licha López e Izquierdoz y esa mejoría recuperó la confianza de Cali, que fue de lo mejor de Boca en el semestre (incluso en partidos en los que defendió a campo abierto). En el primer semestre Andrada fue muchas veces figura, pero en este semestre al principio le llegaron menos. El equipo, con Marcone y Capaldo en el doble 5, parecía mas ordenado y eso ayudaba en su solidez, pero con el correr del tiempo este funcionamiento también se resintió, por un bajón de Marcone y algunos problemas físicos de Capaldo. 4- Otro punto a favor fue la respuesta ante las adversidades, porque parecía que Boca estaba más fuerte mentalmente. En el primer semestre había dado vuelta varios partidos, y en muchos casos ante goles rivales no se frustro y siguió intentando. Igual, esa característica, al final también se fue diluyendo.  5- Un punto muy bueno de Boca en este 2019 fue la pelota parada. Después de mucho tiempo sin lastimar por esta vía, el equipo empezó a preocupar a sus rivales con el juego aéreo y eso es un punto a favor de Alfaro. La pegada de Alexis y Zarate y la cabeza de Izquierdoz y Licha López generaron muchos goles. El equipo convirtió 12 de goles en 50 partidos, en pelota parada.

Entre los puntos negativos del ciclo podemos encontrar varios: 1- El principal fue el juego y el funcionamiento ofensivo del equipo, porque el Xeneize pocas veces mostraba un juego para entusiasmar, y ni siquiera lo logro juntando a Reynoso, Alexis, Tevez, Salvio y varios que juegan bien. Los equipos no funcionan solo juntando buenos jugadores, sino que tenes que darle herramientas y un contexto, para que el juego aparezca. El volumen de juego fue un déficit que nunca pudo corregir en todo el año y que tampoco quiso corregir. Reynoso y Alexis son muy irregulares en la generación, y esa irregularidad se potencia cuando tienen que generar desde la banda izquierda. 2- El ataque por banda izquierda. Esa banda fue un tema de discusión durante todo el 2019. Se intentó traer a Acuña en enero, a Meza en Julio, pero no se pudo y Alfaro se conformó con Alexis y Bébelo ahí. Boca prácticamente no utilizaba esa banda para atacar. Reynoso y Alexis siempre se cerraban para jugar y Mas y Fabra se han proyectado muy poco. Un equipo tan grande como el Xeneize debe ocupar todo el ancho de la cancha para atacar y Boca prácticamente no lo hizo. Incluso en el primer semestre cuando tenía a Pavón, prefería utilizar a Zarate en esa zona. Una decisión llamativa. 3- Otro punto negativo fue en las rotaciones en la delantera, porque creo que tantos cambios de posición y de nombre termino repercutiendo en la cabeza de los delanteros. Zarate era el goleador del equipo, pero para meter a Tevez, lo terminaron enviando a la zona izquierda, un lugar donde lo expone porque lo desgasta y lo lleva a cometer muchas perdidas por cansancio. Salvio y Wanchope tuvieron buenos momentos, que se perdieron por su estado físico, al igual que Tevez. Villa que es un jugador muy mental, entraba y salía continuamente y cuando faltaba Salvio, tenía que ver como jugaba en su puesto Soldano y eso lo llena de más dudas de las que siempre tiene. Alexis fue de mayor a menor, rindiendo por izquierda, después por dentro, pero a partir de su salida a la selección, nunca más volvió a su nivel y Alfaro no lo pudo recuperar. A Reynoso por momentos le daban la responsabilidad de manejar el equipo, pero al partido siguiente lo sacaban. Creo que las rotaciones son necesarias, pero cambiar esquemas y jugadores partido a partido, a veces puede generar confusión y pérdida de confianza, y creo que es algo que paso en este final de ciclo. Boca teniendo delanteros de primer nivel como Zarate, Tevez, Wanchope, Salvio, Alexis, Villa termino un 2019 con poco poder ofensivo y ahí está quizás el problema que le costo el puesto a Alfaro.4- La capacidad de tomar decisiones en los partidos importantes. Almagro, Tigre, River y el duelo de punteros con Argentinos Juniors dejaron dudas en las decisiones técnicas, y en casi todos costaron puntos o eliminaciones. Creo que en algo en lo que tenía más fe a Alfaro, era en partidos importante de eliminación directa y ahí termino equivocándose. En todos estos partidos, siempre ayudados por errores individuales graves, como el de Andrada con Tigre, el de Junior Alonso con Almagro y el de Mas contra River.  5- Otro punto negativo fue la postura en muchos encuentros de visitante o en partidos complicados. Los partidos contra Velez, contra River, contra Banfield o Defensa y Justicia, independientemente de los resultados que en algunos casos fueron triunfos, dejaron dudas en una gran parte del hincha, porque Boca solo intento refugiarse. Se puede intentar agruparse atrás para achicar los espacios defensivos, pero Boca en estos casos ni siquiera aposto al contraataque y saco puntos de milagro o por Andrada.

Se termina el ciclo Alfaro parece, un ciclo que quedará rápidamente en el olvido, porque fue corto, porque el equipo no consiguió grandes títulos, porque el entrenador no acostumbra a dejar algo desde el juego y porque ni siquiera quedara un mal recuerdo, debido a que fue bueno desde los números. Un técnico que en las conferencias demostraba lectura de los partidos, buena oratoria, pero que a la hora de trasladarlo al funcionamiento del equipo, todo le costó más. Agarro un fierro caliente en un año político, por momentos el mundo Boca lo sobrepasó y además Burdisso y Angelici no lo ayudaron demasiado, debilitando el plantel cuando Boca necesitaba mejorarlo. A pesar de esas dificultades, el Xeneize compitió siempre, tuvo sus picos altos y sus picos bajos, pero siempre estuvo ahí. Sera momento de separar caminos, Boca necesita otra cosa y Alfaro también. Buena suerte Gustavo.  


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