El Primer Semestre de Alfaro.

Escrito por el 4 junio, 2019

El pasado domingo termino el primer semestre de Alfaro, al frente del plantel de Boca Juniors. Finalizó con una derrota, en una final que es dolorosa y puede empañar un semestre, que en cuanto a resultados venía siendo positivo. El Xeneize cumplió los objetivos que se había planteado y pudo finalizar en el 3er puesto de la Superliga (clasificando así a la Libertadores 2020), pudo clasificar a los octavos de final de la edición 2019(siendo primero en el grupo por encima de Atlético Paranaense) y además se cumplió el objetivo de festejar un título con la Supercopa contra Rosario Central, venciéndolo por penales. La Copa de la Superliga aparecía como un plus, y se pudo llegar a los tumbos a la final, en donde cayó contra Tigre por 2 a 0, en un encuentro en el que no tuvo suerte y mereció más, pero en las finales eso no importa tanto, sino ganar. Se equivocó Andrada que nunca se equivoca, Benedetto no estuvo fino y así un resultado que podía ser positivo, término siendo doloroso y empañando el final del semestre.

En cuanto a números, el balance de este semestre fue positivo. Boca jugo 12 partidos por el torneo local de los cuales gano 8, empato 3 y solo perdió 1 (Un 72% de los puntos. Fue el equipo que más puntos saco en la Superliga en 2019 y solo Racing tuvo mejor porcentaje con un 74%. Incluso estuvo por encima del Subcampeón Defensa y Justicia que saco el 69%). En la Copa Libertadores finalizo en la primera ubicación del Grupo G, con 11 puntos por encima de Paranaense, Tolima y Jorge Wilsterman, con 3 triunfos (Todos en la Bombonera), 2 empates (En Bolivia y Colombia) y una derrota (En Brasil por 3 a 0). Además hay que agregar el triunfo por penales en la Supercopa contra Rosario Central después de empatar 0 a 0 y el triunfo contra Estudiantes de Rio Cuarto por 2 a 0 en Copa Argentina. En la Copa de la Superliga Boca eliminó primero a Godoy Cruz ganándole tanto de local como visitante, después eliminó a Velez por penales después de 2 empates por 0 a 0 y posteriormente dejo en el camino a Argentinos con un 0 a 0 en la Paternal y el triunfo por 1 a 0 en la Bombonera. El Final fue el mencionado 0-2 contra Tigre, para finalizar un semestre bueno desde la estadística y los objetivos cumplidos, pero con algunas deudas de juego y funcionamiento. El Balance general dice que Boca jugo en el Semestre 27 partidos oficiales, con 15 triunfos, 9 empates y 3 derrotas, sacando el 66% de los puntos.

En el fútbol mandan los resultados, pero también hay que generar un contexto, un funcionamiento y un juego que sea capaz de llevarte a alcanzar esos buenos resultados y ahí es donde Boca está en deuda. De los 27 encuentros jugados solo podemos encontrar algunos momentos de buen fútbol, y pocos partidos donde se vio funcionamiento o un buen volumen de juego en los 90 minutos completos. Los encuentros contra San Martin en San Juan (4 a 0), el primer tiempo con Atlético Tucumán, el segundo tiempo con Unión en Santa Fe (3 a 1), el primer tiempo contra Tolima en Colombia o los partidos contra San Lorenzo (3 a 0), San Martin de Tucumán (4 a 1) o Wilsterman (4 a 0), aparecen en el semestre como las mejores muestras de juego del equipo. En algunos de esos encuentros igual, ese buen juego estuvo acompañados de algún error defensivo, que no permitió volcar en el marcador las diferencias de juego demostrado. Los ejemplos de Tolima y Atlético Tucumán son los más claros, porque en esos primeros tiempos Boca pudo tener buena circulación, buenas combinaciones de pases y generar muchas chances, pero algunos errores defensivos terminaron con el rival anotando y complicando el resultado. Lo más extraño de todo esto es que todos esos momentos tienen un denominador común que en 2018 no existía casi: Emanuel Reynoso. Bébelo paso de ser suplente de los suplentes el semestre pasado, a ser el encargado de darle juego al equipo con Alfaro. Es el único en el plantel que lo podía hacer, lo asumió y en muchos momentos salió pero en otros no. Reynoso es muy talentoso, pero su fútbol no siempre aparece con regularidad y Boca no puede depender para jugar bien de un jugador que a veces es irregular. Los mejores momentos de fútbol del equipo salieron de sus pies, liberándose desde la izquierda hacia el centro y asociándose con Tevez o Zarate y aprovechando el pique al espacio de Villa o Pavón por la derecha. No podemos decir que Boca haya jugado mal en todo el semestre, pero si podemos afirmar que los momentos con dudas, fueron más que los que el equipo tuvo control total de los encuentros. En muchos casos la falta de funcionamiento, quedo maquillado por grandes actuaciones de Esteban Andrada o por la aparición goleadora de los jugadores de más jerarquía en la delantera (Zarate, Tevez, Wanchope, Villa, Pavón o Benedetto). Boca necesitará juego en el próximo semestre para acompañar a Reynoso y para no dividir tanto las posesiones, obligando al equipo a defender más.

En la parte defensiva Boca también dejo dudas. 14 Vallas Invictas en 27 partidos es un muy buen numero, pero muchos de esos encuentros con el arco en 0 fueron por actuaciones muy buenas de Andrada. El arquero de Boca es muy bueno, pero no se puede pretender que nunca se equivoque, porque el día que falle Boca no conseguirá los resultados y eso fue lo que paso en la final con Tigre. La llegada de Licha López le dio un plus a Boca tanto en defensa, liderazgo, como en el área rival, pero el cambio de Izquierdoz desde el puesto de primer central a segundo central lo lleno de dudas. Hoy Cali ya dejo de ser indiscutido para todos (Ayudado además por los errores en la final con River) y su falta de confianza, sumado a su cambio de perfil, le ha generado muchos problemas a Boca. Hasta ahora Junior Alonso de segundo central, ha cumplido mejor que Izquierdoz. Por otra parte, el Xeneize ha jugado casi todo el semestre con un 4-4-2 que mutó a 4-2-3-1 continuamente, dependiendo de la posición de Tevez o Zarate. En ese 4-4-2 es clave como se complemente el doble 5 y ahí el equipo de Alfaro también ha tenido inconvenientes. Comenzó con Marcone y Campuzano, que se complementaban bien defensivamente, pero les costaba generar buenas líneas de pase, porque jugaban los 2 muy en línea. Jorman tiene buen juego, pero está muy habituado a jugar de volante central cerca de los centrales, entonces al no poder soltarse con naturalidad, al equipo le costaba generar juego entre líneas o delante de Marcone. El ingreso de Nandez por Campuzano le dio a Boca otra intensidad y más acompañamiento a los de arriba, porque Nahitan si se suelta más que Jorman, pero el desorden del uruguayo muchas veces deja a Marcone con muchos espacios para cubrir y hasta ahora no ha podido acomodarse a eso. El Nivel de Iván bajo con Nandez al lado (También ayudado por varios problemas físicos, que hacen que no esté al 100%) y Boca lo sufrió en el aspecto defensivo. Si a todos estos inconvenientes de equilibrio defensivo, le sumamos que a Boca le cuesta tener una posesión segura (Porque no tiene nadie capaz de hacerse cargo) y que tampoco tiene jugadores aptos para presionar, estamos hablando de un conjunto de cosas que hay que corregir, si se quiere aspirar a algo grande. El nivel de los laterales en general ha sido aceptable, con más altos que bajos, y salvo algunos problemas de Buffarini contra Rony u otros extremos desequilibrante, en general el equipo ha logrado equilibrarse bien ahí. Emanuel Mas nunca sobresalió, pero tampoco nunca tuvo grandes errores. Igual se nota que Boca necesita otra cosa ahí, porque al jugar con Reynoso o Zarate de ese lado, muchas veces se necesita un desborde, que Mas no parece capaz de darlo. Sera importante recuperar a Frank Fabra.

Recién mencionamos los problemas, pero también veo algunos avances del Boca del Alfaro con respecto a lo anterior. Muchos de los problemas que mencionaba recién, también los tuvimos en el 2018(aunque estuvimos en la final de Libertadores), con la diferencia que en defensa Barrios solucionaba varios, pero en volumen de juego siempre estuvimos en deuda (Incluso creo que Alfaro con Bébelo por momentos ha logrado jugar mejor). En lo que si noto un gran cambio con respecto al proceso anterior, primero que nada, es de MENTALIDAD. En el proceso de Guillermo no era común que Boca diera vuelta o levantará resultados adversos (En todo el ciclo GBS Boca estuvo en el marcador abajo 35 veces y solo pudo ganar 5, de los cuales solo una vez fue de visitante, en el 4 a 2 con Libertad en una serie en la que nunca estuvo abajo), sin embargo en el proceso de Alfaro esto fue más común. Boca arranco perdiendo en 9 oportunidades y en 6 de esas veces logro empatar el partido y en 3 de esas veces termino ganando. Dio vuelta resultados con Unión en Santa Fe, con San Martin en Tucumán y con Paranaense en la Bombonera, además levanto un 0-2 en Tolima cuando se podía complicar la clasificación a los Octavos de Libertadores. Sin dudas Boca tiene otra fortaleza mental ante las adversidades y esta característica se hace más importante, si tenemos en cuenta que este plantel viene de perder 2 finales con River. Alfaro además parece tener una MEJOR LECTURA DE PARTIDOS. Muchas veces podemos estar de acuerdo o no con algún cambio, o con el tiempo que se toma para hacer alguno, pero no hay dudas que el nuevo técnico suele ver mucho mejor lo que sucede en el campo de juego, que como lo veían los Mellizos. Tácticamente suele acomodarse mejor a lo que le puede doler al rival o lo que le puede estar saliendo mal a Boca. Otra de las cosas en las que Boca mejoro es en la PELOTA PARADA. Con la llegada de Licha Lopez y la mayor participación de la pegada de Mauro Zarate, el Xeneize pudo aprovechar más esa vía.

Alfaro se tuvo que ir acomodando al Mundo Boca y eso nunca es fácil. Maneja grandes egos, todo lo que sucede se engrandece, se habla de más y la exigencia será siempre mayor. Al principio pareció que algunas declaraciones lo condicionaron con Tevez, pero a lo largo del semestre creo que manejo bien ese tema. Tener contentos a Zarate y Tevez al mismo tiempo no es fácil y lo pudo lograr. Después podemos discutir si está bien que jueguen juntos (A mi particularmente no me gusta, porque creo que es difícil que jugando juntos potencien sus cualidades) o si es justo que salga siempre Villa o Pavón antes que uno de ellos 2, pero parece tener al plantel  en su mayoría contento y motivado y no se ven malas caras. Veremos si para el próximo semestre logra recuperar anímica y futbolísticamente, a varios jugadores que han perdido confianza y son importantes como Marcone, Izquierdoz, Benedetto o Wanchope, porque eso será clave para cumplir más objetivos.

Mi conclusión final es que el semestre de Alfaro ha sido bueno en el balance general. Boca, después del complicado 2018, necesitaba antes que nada cumplir objetivos, porque en los primeros meses cualquier mínimo golpe podía ser duro de revertir. El Xeneize entro a la Libertadores 2020, llego a Octavos de Final de la edición 2019 y festejo un título en su primer final. Sin dudas la derrota de Tigre dolió, pero también puede servir para que el árbol no tape el bosque y se entienda que a este equipo le faltan muchas cosas pensando en los objetivos mayores.  Entre Burdisso y el Cuerpo Técnico deberán trabajar antes del inicio del próximo semestre, para poder armar el mejor plantel y equipo posible (Burdisso será muy importante, porque a Boca le faltan refuerzos tanto en el mediocampo, como en la defensa, y no es fácil conseguir jugadores capacitados para rendir con esta camiseta). Alfaro y su cuerpo técnico deberán trabajar en lo físico, en lo táctico y en la cabeza de algunos jugadores que tienen que recuperarse para volver a ser lo que alguna vez fueron. Se viene un semestre muy importante y Boca no puede volver a equivocarse. Hay muchas cosas para corregir, pero se va en el camino correcto.


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