Vamos subiendo la cuesta

Escrito por el 25 abril, 2019

Fue empate. Debió ser triunfo en el primer tiempo y pudo ser derrota sobre el final del partido.
El 2-2 obtenido en Ibagué por Boca es un resultado que lo deja a un paso de la clasificación para octavos de final de la Libertadores. Un empate en la última fecha vs Paranaense en La Bombonera lo depositará en la siguiente ronda. La de los cruces decisivos.
Entonces, desde los resultados parece no haber grandes reproches. Los objetivos de mínima se van cumpliendo al paso de un primer semestre que muchos auguraban con grandes tormentas. Caos y escándalos…
Nada de eso ocurrió. Se transita por un mar calmo.
¿Esto quiere decir que está todo bien?
NO. Ni cerca de pensar eso.
A Boca le falta mucho para consolidar un rendimiento confiable.
No puede haber 2 caras tan contrapuestas en ataque y defensa. Cuestión colectiva. No sólo responsabilidades individuales o de líneas. Tema de resolución para todos.
En Colombia, Boca mostró capacidad para generar muchas situaciones de gol y de tomar las riendas del partido desde el mismo inicio, pero a la vez un inexplicable peligro de autodestrucción. Un 0-2 en los primeros 20 minutos de juego que nadie podía comprender. Sólo desde errores evitables que pusieron en riesgo el resultado y esta sensación de tranquilidad para una futura clasificación.
Errores conceptuales (pase hacia el medio de Marcone para López que tenía 2 rivales cerca) , y otros que tienen que ver con la impronta de resolver individualmente ( bombazo y a otra cosa Lisandro…).
Y por sobre ello un mediocampo ausente de contención. Esta version de Marcone (post citación a la selección), está muy alejada de aquellos primeros partidos cuando llegó desde México.
No se siente la presencia de un número 5. Y eso es lo que más cuestiono. Sin olvidar que muchas veces Nández, con su ímpetu desordenado, también deja un barullo táctico importante…
Como las bandas son ocupadas por jugadores de poca funcionalidad para el retroceso, a pesar de su voluntad para hacerlo, el centro del mediocampo queda debilitado. Barrios ya no está, y si Marcone no recupera rápido el nivel que puede tener, Boca lo va a sufrir.
Del medio para arriba el panorama es muy similar al ciclo anterior. Hasta jugando mal es capaz de convertir uno o dos goles. Allí no está el problema. Cambian los intérpretes pero de alguna forma el equipo se encuentra con el gol.
Hoy Zárate y Andrada son las grandes referencias del equipo. No puede (no debe) haber dudas sobre la titularidad de Mauro para lo que viene. Y por supuesto que el arquero es el puesto donde mejor cubierto estuvo el equipo en este incipiente ciclo Alfaro.

Justamente, el DT es quien hace referencia a transitar hasta junio con la menor cantidad de golpes posibles. Y es algo que hasta ahora se está cumpliendo.
La deuda está en la escasa confialbilidad que transmite su equipo todavía.
Vienen días que se juega mucho Boca.
El primero de los mano a mano de esta Copa de la Superliga, la final con Central y el último paso para estar en octavos de Libertadores.
Determinantes para la estabilidad emocional de todo el «Mundo Boca».

Muchos de estos jugadores no saldrían indemnes de un nuevo golpe. A Alfaro le caerían cuestionamientos y para la dirigencia podría ser un knock out.
Confiamos en que nada de esto pasará. Deseamos que no pase.
Boca tiene con qué salir airoso de estas semanas decisivas. El compromiso debe ser total. Jugadores, DT y dirigentes lo saben.
Junio como horizonte para pensar en objetivos mayores.
Mayo es la última y más empinada parte del recorrido.
Hoy vamos subiendo la cuesta…


Ahora
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