Un equipo serio que no para de ganar

Boca le pasó por encima a Unión de Santa Fe con un contundente 3-0 en La Bombonera. Con un Leonel Flores imparable, un equipo que no arruga y 15 partidos sin conocer la derrota, el Xeneize se prende fuego en la Tabla Anual y le manda un mensaje claro al fútbol argentino: este Boca es una máquina seria.
Entre tantas virtudes que le podemos encontrar a este equipo de Vasco Arruabarrena, hay una que se lleva todos los premios: Boca se convirtió en un equipo serio. Y en el fútbol, la seriedad es el concepto más importante que puede existir.
Ya no hace falta sacar conejos de la galera ni depender de la magia individual. Hoy, el hincha de Boca va a La Bombonera o se sienta frente al televisor con una tranquilidad absoluta: tarde o temprano, este equipo va a ganar. Da respuestas en todos los sectores, es pulcro atrás, es correcto en la marca y, cuando ataca, cada vez está más fino. Señores, Boca es hoy, sin lugar a dudas, el que mejor juega al fútbol en la Argentina.
Jerarquía y aire en los dos arcos: El gol de Di Lollo
Unión vino dispuesto a presentar batalla y complicar, pero la diferencia de jerarquía se notó. A los 21 minutos, llegó la primera clara y Leandro Paredes, con ese toque de magia que lo caracteriza cuando el partido no fluye, clavó un centro magnífico para que Lautaro Di Lollo la mande al fondo de la red.
Ojo, que el marcador central haya convertido su séptimo gol (¡y todos de cabeza!) no es casualidad. Es una jugada ensayada, trabajada y repetida hasta el cansancio en la práctica. Desde ese momento, Boca fue amplísimamente superior.
El Vasco le cambia la cara al ataque
Promediando el segundo tiempo, el partido pintaba para complicarse. Pero acá salió la grandeza del cuerpo técnico. Vasco Arruabarrena se mandó un cambio colectivo y conceptual: sacó a toda la línea delantera (Villa, Velasco y Merentiel) para ingresar a Carlos Palacios, Leonel Flores y Enner Valencia.
¿El resultado? Una inyección de fútbol y vértigo que liquidó el pleito. El chileno Palacios se entendió de primera con Leandro Paredes, buscando el toque fluido y la pared rápida, mientras que Valencia aportó la presencia física que el área necesitaba. El Vasco potenció el plantel y hoy puede darse el lujo de cambiar toda una línea ofensiva sin que el equipo pierda ni un gramo de efectividad.
¡Leonel Flores ON FIRE! El pibe que no le tiembla el pulso
Si hay un nombre propio para destacar, ese es Leonel Flores. El pibe ingresó y volvió a demostrar por qué es una aberración del fútbol argentino. En el minuto 37 y a los 40+, Flores regaló dos verdaderos golazos para cerrar la noche y dejarnos tranquilos a todos.
Dos definiciones al segundo palo, buscando el ángulo más difícil, con la pelota en comba. Al pibe no le importa quién esté enfrente ni la dificultad de la empresa. Tiene calidad, capacidad y una mentalidad gigante. Flores es el presente y el futuro, y cada vez que pisa La Bombonera, la hinchada siente que tiene un jugador diferente.
Los verdaderos pilares: Lozano y Delgado
Más allá de los goleadores, las verdaderas figuras de la noche fueron los más «serios». Leandro Lozano en el lateral derecho y Milton Delgado en el medio fueron una muralla.
Milton ya no es solo la «rueda de auxilio» del capitán Paredes; es un jugador enorme por sí mismo. Se hizo cargo del mediocampo, sostuvo el juego, ayudó en la marca y manejó los tiempos. Desde la pura seriedad de estos dos jugadores se personifica lo que es hoy el equipo del Vasco: un bloque que no te deja en la incógnita.
15 Invicto y la pelea por la Anual
Hace 15 partidos que Boca no pierde. No es fácil llegar a esta marca. El equipo transmite seguridad, arranca con 11 y termina con 11 (algo que antes era una utopía), y se consolida en los triunfos.
Y las noticias siguen siendo gratificantes: gracias al empate de Gimnasia (LP) en Mendoza, Boca quedó a solo dos puntos de Independiente Rivadavia en la cima de la Tabla Anual 2026. ¡El Xeneize está en la pelea!
Próxima parada: El Kempes
No hay tiempo para relajarse. El próximo viernes, Boca tiene un compromiso recontra difícil: visita a Instituto de Córdoba, el puntero de su grupo. La Gloria está a cinco puntos de Vélez y Boca ya acortó distancias. Es un partido para cortar diferencias, para quedar ahí en la pelea y para demostrar que este equipo no le tiene miedo a nada.
Herrera tuvo un partido un toque desparejo, Merentiel estuvo inconexo, pero cuando hay un error individual, el conjunto lo cubre y lo subsana. Eso es trabajo, eso es seriedad, eso es el Boca del Vasco.
Pulgares para arriba para este gran momento. A dormir felices, bosteros, que el camino es este y no hay que aflojar en nada.
¡VAMOS BOCA CARAJO!




