Lección xeneize: Boca le dio una cátedra de fútbol a San Lorenzo
El Xeneize venció al Ciclón en el Nuevo Gasómetro por 2-0, por la fecha 10 del Torneo Clausura. Leandro Lozano y Miguel Merentiel marcaron los goles del triunfo, mientras que Manuel Insaurralde fue expulsado a los 30 minutos del primer tiempo y dejó a San Lorenzo con diez jugadores durante más de una hora.

Boca ganó un partido que, del minuto uno al noventa, fue controlado prácticamente en su totalidad por el equipo xeneize. En cancha de San Lorenzo, en un clásico que siempre exige concentración y carácter, Boca no tuvo mayores problemas para quedarse con los tres puntos y dar otro paso importante en la tabla.
En líneas generales, fue un partido correcto de Boca. No sufrió, no pasó sobresaltos y, sobre todo, nunca permitió que San Lorenzo se adueñara del trámite. Álvaro Montero prácticamente no tuvo trabajo: San Lorenzo no encontró los caminos para incomodar al arquero xeneize y, por momentos, ni siquiera consiguió generar una amenaza real sobre el arco de Boca.
Y esto también habla de un Boca que empieza a entender cómo jugar determinados partidos. No necesitó acelerar constantemente ni convertir el encuentro en un ida y vuelta. Lo controló, manejó los tiempos y cuando tuvo que golpear, golpeó.
El Vasco entendió el partido
Una de las decisiones que merece destacarse fue la salida de Facundo Herrera en el segundo tiempo. El defensor ya tenía amarilla y el Vasco, entendiendo el contexto del partido y sabiendo que estaba jugando un clásico, decidió no correr riesgos innecesarios.
No era momento de regalar absolutamente nada. Una falta más, una segunda amarilla y Boca podía quedar con diez jugadores en un partido que tenía controlado. El técnico leyó correctamente el escenario y tomó una decisión acertada.
Boca encontró su equipo
Para mí, hay algo que comienza a ser cada vez más evidente: Boca encontró ya su equipo de gala.
Ya lo había mencionado algunos partidos atrás y hoy vuelve a quedar expuesto. Boca empieza a salir prácticamente de memoria. Y esto, aunque parezca un detalle, no lo es.
Uno de los grandes problemas que había tenido Boca en los últimos años era la falta de continuidad en determinadas posiciones. Hoy, por ejemplo, parece haber encontrado a su número cuatro.
El lateral derecho empieza a consolidarse como titular y, partido a partido, demuestra que puede sostener esa camiseta. Boca venía sufriendo durante bastante tiempo en esa posición y encontrar un futbolista que se
asiente, que gane confianza y que empiece a entender lo que necesita el equipo es una noticia importante.
No estamos hablando simplemente de un buen partido. Estamos hablando de una posición que empieza a tener nombre y apellido, que sale de memoria.
Pellegrino ingresó bien y Boca empieza a demostrar que tiene herramientas en el banco. Esto tampoco es un dato menor.
Merentiel, aunque no esté fino, siempre aparece
Merentiel quizás no atraviesa su momento más preciso. Está un poco errático y hay acciones en las que podría resolver mejor. Pero tampoco vamos a descubrir ahora quién es la Bestia. ¿Qué le vamos a pedir a Merentiel?
El tipo siempre está. Siempre aparece. Siempre encuentra la manera de convertir, de incomodar, de pelear cada pelota y, cuando llegan los partidos importantes, de dejar su sello.
Puede tener partidos en los que no esté fino, pero hay algo que no se le puede discutir: Merentiel siempre está.
Y eso, para un delantero de Boca, vale muchísimo.
Boca ganó bien. Sin sufrimiento, sin pasar angustias y con una actuación sólida frente a San Lorenzo. Boca controló un clásico de principio a fin, sumó tres puntos y se va con buenas sensaciones. Se viene Racing por Copa Argentina. Ahí ya no alcanza solamente con hacer el trabajo. Ahí Boca tendrá que demostrar que este crecimiento también puede trasladarlo a una competencia en la que cada partido se juega con el cuchillo entre los dientes.






