El superhéroe sin capa

Noche gótica en la Boca y no solo por la neblina. Los sueños de una noche copera, donde la alegría se extendiese hasta la calle Caminito y esa muchedumbre de enfermos de pasión, cantaran y bailaran no queriendo nunca que aparezca el sol. Se vieron opacados por una pelota que se hizo esquiva, una y otra vez, mientras los soldados del Timao formaban una fortaleza en su área, con un gigante casi un cíclope en el área, quien a puro grito casi temeroso para sus propios se hacía inexpugnable.

Los minutos pasaban, mientras nuestra hinchada alentaba hasta llegar a provocar terremotos de emoción, queriendo empujar ese balón dentro del arco y provocar el éxtasis. El árbitro dio el pitazo del primer tiempo, para que el equipo renovara fuerzas y mantenga aún más altas las esperanzas, se había ido un tiempo de alta presión, con un penal errado que dañó hasta el corazón.

El segundo tiempo la fortaleza se hizo más grande: el final y los penales se sentían como esas cosas que sabes que van a suceder antes de tiempo.

Nuestro héroe sabe de estas proezas, se siente cómodo, es su verdadero mundo, y así fue, deteniendo dos penales de manera majestuosa.

Pero los héroes nunca están solos, tienen sus aliados, esos advengers que ayudan en la lucha para que el éxito no sea una utopía

Boca Juniors tuvo a su héroe, el de siempre, el que en silencio nos da tantas satisfacciones, pero en una noche oscura, los aliados, desaparecieron dentro de sus propios errores, algunos vistos en el pasado.

Te vi irte despacio, el pueblo sabe que intentaste todo, fuiste un héroe sin capa en una noche donde los aliados deberán jugar más que hablar.

Porque las palabras son solo palabras, pero las jugadas provoca el carnaval eterno de un Boca ganador.

Ruben Mingroni

La medicina y Boca Juniors son mis dos pasiones. Papa x 2. Columnista de medicina en Cadena Xeneize.

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