Un líder positivo

Ser líder es una habilidad que tienen aquellas personas que logran que otros hagan sus tareas en beneficio propio y del grupo, pues aportan un modelo a seguir con su ejemplo.

El líder tiene que transmitir además de conocimiento, experiencias y vivencia, tranquilidad en momentos de éxitos como en derrotas.

Nadie está exento de su pasado, y esa aura que lo acompaña, en los primeros momentos, influye, como historial positivo para tus primeros pasos en el comando del grupo.

Un líder debe ser positivo y hacer que sus dirigidos entren en esa etapa de positividad, en donde se acostumbren a ganar, como objetivo principal de todo juego.

Para eso como en todo trabajo, debe comenzar con un organigrama, en donde primero elija un esquema de juego, luego opte por los protagonistas, y a partir de allí convencer al grupo de que, los objetivos se van a conseguir por este camino que él planificó.

El líder tiene que ser franco con sus dirigidos, desde el primer día, debe indicar qué trabajo va a desarrollar cada protagonista, sabiendo que si el trabajo no es realizado como estaba planificado, hay reemplazo. Por eso todos tienen que estar a disposición en todo momento, como cada uno de nosotros lo hacemos a diario en cada una de nuestras vidas.

Si el fútbol es una profesión, como tal, plantearía estas comparaciones. El director técnico es el jefe, el ayudante de campo es el supervisor, el profe y el médico están en el servicio de la asistencia y así cada integrante.

Por ello cada día se debe respetar el trabajo, y cuidarlo, desde que cada uno de ellos entra a las instalaciones del club.

En Boca Juniors vemos a un director técnico que le sobra historia (el más ganador como jugador)  personalidad y sentimiento de pertenencia.

Jugadores que no respetan su trabajo, tendrán una salida acorde a nuestro líder, demostrándoles que no están a la altura de jugar en el único grande, sin necesidad de enfrentamiento. Oportunidades van a tener todos de redimirse de errores, porque esto, en general corresponde: son humanos y es un juego, aunque la evidencia y la realidad superan las intenciones que pudieran tener.

Jugadores, como trabajadores, somos todo el tiempo y en todo lugar y representamos el lugar donde realizamos nuestra actividad, por lo tanto no solo debemos jugar/ trabajar bien, sino mantener una conducta acorde al lugar donde pertenecemos.

El técnico/ jefe tiene actores que interpretan sus directrices, el grupo está compuesto por dos subgrupos los jugadores/trabajadores de experiencia, que funcionan como delegados, son el nexo con el grupo y plantean un ida y vuelta, tiene la ventaja de la vivencia, captan rápidamente las indicaciones pero su desventaja es la condición física.

Los más jóvenes, su condición física es más que óptima, eso les da una ventaja extra, su déficit es la escasa vivencia, sus virtudes son la rebeldía táctica y estratégica que cambia el trabajo escrito al trabajo real, ejecutándolo dentro de sus propias decisiones, que siempre que no perjudiquen lo planificado puede influir en el juego.

Nuestro club merece jugadores/trabajadores que respeten nuestro escudo, nuestra historia, nuestra gente, además de que jueguen bien y se destaquen.

El producto final del trabajo, saldrá bien si cada uno de los integrantes estén concentrados en un solo objetivo, que es el éxito colectivo.

Esta Empresa recién prendió su maquinaria, démosle tranquilidad, tiempo y espacio para que se desarrolle, y pronto sus éxitos serán los nuestros.

Ruben Mingroni

La medicina y Boca Juniors son mis dos pasiones. Papa x 2. Columnista de medicina en Cadena Xeneize.

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