Sabor a poco

Boca fue más que Racing, hizo figura a Arias, pero no logró romper el 0 y se llevó un empate inmerecido.

Battaglia coronó una semana que rozó la perfección. Si el martes 17 de agosto, cuando dirigió su primer entrenamiento como Director Técnico de la primera, le decían que podía arrancar sacando 7 puntos, seguramente hubiese firmado.

Si del juego tenemos que hablar, podemos decir que no hizo más que poner el inodoro en el baño y la heladera en la cocina, y parar el equipo unos metros más adelante, para que se animara a ser protagonista.

Los ingresos de Rolón, Almendra y Pavón, fueron los únicos cambios del equipo que ganó en Vicente López, para enfrentar a uno de los animadores del torneo, que venía de igualar sin goles y que solo había recibido 1 gol en 8 fechas.

Boca salió a jugar el primer tiempo a ver que es lo que iba a ser Racing, manejando la pelota en los primeros minutos, pero sin arriesgar por demás. Con la línea de mediocampistas un poco más replegada, respecto de los 2 partidos anterior, y con los laterales aguardando el momento para pasar.

Con el correr de los minutos, se dio cuenta que el equipo de Ubeda buscó lo mismo, y fue ahí donde Battaglia adelantó unos metros al equipo, y buscó pararse más cerca del arco de Arias.

Durante esos primeros 45 minutos, apenas tuvo un cabezazo de Izquierdoz sobre el final, que el arquero chileno tapó muy bien contra el palo, y no pasó peligro, pese a algunas insinuaciones de Racing con Mena y Fabricio Domínguez por la puntas, pero nunca pudieron encontrar a Correa ni Cvitanich, que casi no entraron en contacto con el balón.

Luego de ese pobre primer tiempo, el complemento arrancó con ambos equipos midiéndose y sin arriesgar demasiado, para no dejarle huecos al rival.

A los 3 minutos, mientras el Xeneize salía del fondo, Luis Advíncula, que había recibido una falta en el primer tiempo, pidió el cambio mientras se tomaba el muslo derecho e insultaba al aire, lesión que necesitará de un estudio para confirmar el grado. Su lugar lo ocupó Weigandt que, al igual que el peruano, le tocó sufrir cada subida del lateral chileno de Racing.

A los 15 el Seba vio que el equipo estaba partido y no lograba juntar a Molinas y Ramírez, por lo que llamó a Briasco y González, para que ocuparan los lugares de Almendra y Pavón, dos de los jugadores más flojos de Boca.

A partir de esos ingresos, el local empezó a crecer y el medio campo empezó a encontrarse, a los 16 Ramírez dejó a dos por el camino, la tocó a la derecha para Vázquez que entraba al área y no pudo definir ante la rápida salida de Arias, que le terminó ahogando el grito de gol.

Racing no lograba sacarle la pelota a Boca que a los 38 pasó la pelota de derecha a izquierda, para terminar con un centro de Sandez, de gran partido, que puso a la cabeza del 38, que cabeceo cruzado como marca el manual, y terminó salvando sobre la línea Dominguez.

El equipo de Battaglia siguió buscando el gol, pero no pudo encontrar los espacios para romper el 0 y el árbitro terminó marcando el final del partido.

Boca cierra una semana en la que sumó 7 de 9 puntos (Contra los 4 en 18 que tenía) y encontrando el equipo para plasmar un idea de juego más agresiva, buscando el arco rival y protegiendo el propio. Battaglia logró cambiarle la cara al equipo, le dio la oportunidad a jugadores que venían relegados y consiguió que Boca sea protagonista, genere juego y, principalmente, entusiasme al hincha.

 

JotaPe

Periodista y Bostero.

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