Llegó la segunda dosis

Boca fue Boca y volvió a dejar a River eliminado por penales.

En lo que va del 2021 Boca y River se enfrentaron 4 veces, con 2 mano a mano, y en todos los partidos el equipo «sensación» no pudo superar, salvo un puñado de minutos por encuentro, al Boca de Miguel.

El Xeneize sigue sin encontrar el juego, pero habrá tiempo para eso. En la previa los periodista e hinchas no sabían cuál iba a ser el 11 titular y, pese a las críticas, Russo apostó a los nombres de experiencia y le salió bien. La sorpresa del equipo influyó en las elecciones de Gallardo que a último momento puso a Paradella por Carrascal.

El partido arrancó con Boca en campo rival presionando la salida y apostando a los cambios de frente para ganar metros con la pelota, y aunque no pudo generar peligro en el arco de Armani, el Millonario demoró 25 minutos en poder cruzar el mediocampo con pelota dominada. A los 30 Rossi rozó un centro de Álvarez que Romero no pudo conectar con el arco solo y en el rebote Zuculini la mandó por arriba del travesaño.

Esa fue la única jugada de peligro en los primeros 45 minutos, donde hubo poco juego de ambos equipos, pero con el Xeneize manejando el ritmo de partido a su gusto, frente a un River que no se sentía cómodo y que tuvo que frenar varias a veces a Juan Ramírez con faltas y cargándose de amarillas.

En el segundo tiempo, Casco entró en lugar de Montiel, que no pudo ganarle nunca a Sandez y estaba amonestado.

Desde el comienzo los de la banda salieron con la actitud para buscar el gol y al minuto pudo romper el empate pero primero Izquierdoz de palomita y luego Rossi bien posicionado, mantuvieron su arco en 0.

Con el correr de los minutos Boca se fue retrasando y presionaba en campo propio a un rival que volvió a ser el del primer tiempo y no encontraba la manera de superar a la línea de 5 defensores del Xeneize.

Sobres los 60 Russo mandó a la cancha a Weigandt en lugar de Advíncula, que tuvo un debut correcto, con mejores labores en ataque que en defensa, y a Varela por Rolón, que fue tal vez uno de los puntos bajos del equipo.

Los minutos pasaban y el partido seguía jugándose al ritmo que proponía Boca, con mucho roce en la mitad de la cancha, peleando más que jugando y con pelotazos a Briasco y Pavón, que pelearon toda la noche y cumplieron mejor labor de presión que de creación.

Casi sobre el final, con la lesión de Zambrano, de buen partido, Miguel mandó a la cancha a Cardona, que entró bien y se encargó de sacarle un poco la presión del manejo a Ramírez.

Los últimos minutos de partido encontró al Xeneize jugando en campo rival con balón dominado, pero aguantando que pasen los minutos más que buscando el gol. Objetivo que logró para llegar a los penales.

Boca venía de eliminar a River en mayo, también por penales, pero de perder las últimas 2 tandas (Frente a Racing y Atlético Mineiro) con muy malas ejecuciones que generaban dudas en quienes podían ser los encargados.

Por el lado de Boca ejecutaron Rojo, Ramírez y Pavón, que a su manera, le pegaron de muy buena manera para convertir los 3. Por el lado de River le tocó arrancar a Julián Álvarez, que busco el palo derecho de Rossi que adivinó y se quedó con el balón y, el goleador, Brian Romero, que buscó el mismo palo pero se le fue afuera.

Con la ventaja a favor, Izquierdoz se hizo cargó del 4to penal de la serie, para poner la pelota contra el palo derecho de Armani que adivinó pero no llegó.

Boca volvió a eliminar a River, con una deuda importante en la generación de fútbol pero aceptando virtudes y defectos, para hacer otro partido donde derrotó tácticamente al equipo de Gallardo que sigue sin encontrar la manera de vencer los planteos de Russo, pero con la tranquilidad, que lo vacunaron otra vez.

 

JotaPe

Periodista y Bostero.

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