Perdido

Con un equipo lleno de juveniles y suplentes, Boca nunca encontró el camino y cayó 1-0 frente a Patronato. Si mañana gana Talleres, el Xeneize quedará 3ero.

Pensando en el partido del martes frente a Santos, Miguel cuidó la mayoría de los titulares y solo puso a Fabra entre los 11 titulares, que volverá a jugar por la Copa luego de cumplir la suspensión.

El partido frente a Patronato, que servía para asegurar la 2da posición del grupo, terminó sirviendo para darle rodaje a los jóvenes, ver el debut de Renzo Giampaoli y Ezequiel Fernández en la primera de Boca, además de aprovechar para que sumen minutos Rojo, Campuzano y “Pulpo” González que venían sin jugar.

Patronato arrancó el partido manejando la pelota frente a un Boca con actitud pasiva, que no parecía si estaba esperando para salir de contra o se encontró a un rival que lo sorprendió. Moviendo la pelota y buscando romper la línea de defensa, Canteros y Bandiera por derecha, era los que intentaban generar juego.

A los 16 minutos Ibañez sacó del arco, la pelota cayó a espaldas del doble 5 Xeneize, Junior Arias la controló y desde casi 35 metros, intentó picarla por sobre Javi García que reaccionó y la mandó al córner. A los 23, otra vez desde afuera, Gudiño remató esquinado y el arquero volvió a responder.

Con manejo de pelota y siendo ordenado, el local terminó siendo superior frente a un Boca que no tuvo un jugador para distribuir la pelota y le costó encontrar espacios para explotar las bandas, donde Zeballos insinuó más de lo que generó.

En el complementó el equipo de Russo salió con un poquito más de actitud y a los 5 minutos, Capaldo metió un cambio de frente que Obando, pisando el área, dominó de pecha y remató de de zurda, en la única chance clara del equipo.

El conjunto de Paraná siguió manejando el balón y a los 28′ aprovechó un salida lejos de Campuzano, para romper líneas en mitad de campo, abrieron a la derecha y con un centro a la posición donde tendría que estar marcando el 5 colombiano, apareció en soledad Torres para poner el 1-0 con un potente frentazo.

El gol le sirvió al local para replegarse y esperar, pero el Xeneize pareció no tener ganas de ir a buscar el empate, terminó con la misma apatía que mostró desde el minuto 1 y fue un partido perdido, con un equipo que nunca encontró el rumbo.

El martes Boca podrá convertir esta derrota en un partido más de la historia, cuando enfrente a Santos, que podría llegar con su primer descenso de la historia. Será un partido bisagra para el Xeneize, que de ganar le servirá para quedar al borde de la clasificación y poder enfocarse con más energía en la Copa de la Liga.

 

JotaPe

Periodista y Bostero.

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