Se comunica haciendo

No paran de salir rumores de renuncias, retiros y disgustos en Boca, por eso yo, Juan Pablo Mirabile, explico porque está bien que el consejo de fútbol no necesita salir a hablar.

Después de 8 años en los que sufrimos más de los que disfrutamos, el socio se hizo escuchar con el voto y demostró que Boca necesitaba un cambio de conducción, por alguno que pensara más en en el club en los negocios propios. En el medio, tuvo que sufrir cambios de manejo en el fútbol profesional, con maltrato a jugadores y técnicos, y en el fútbol juvenil, que hasta nos quisieron hacer creer que Boca no tenía identidad de juego y se intentó replicar la Masía de FC Barcelona.

Hoy contamos con un equipo de trabajo con hombres de experiencia y, sobre todo, que conoce y quiere al club. Le tocó asumir y hacerse cargo de un fútbol profesional golpeado por una eliminación con River y perdiendo terreno en el torneo. Sin dudar fueron a buscar a Miguel Ángel Russo para que se haga cargo del equipo, trajeron los nombres que creyeron necesario para robustecer un plantel que, en ese momento, parecía largo y con eso bastó para ganar 6 de 7 partidos y alzarse con la superliga.

En las inferiores, con algunas decisiones discutibles, eligieron renovar al plantel de entrenadores por nombres que ellos eligieran, tal como hace un Presidente cuando asume y elige su gabinete o un gerente de una multinacional, que ocupa el cargo y se rodea de gente de confianza, porque uno como líder de un proyecto tiene que saber delegar y para eso es fundamental poder confiar.

Después vino lo que todos sabemos, 6 meses sin fútbol profesional, casi 1 años sin fútbol juvenil, y hubo que lidiar con la maldita pandemia. En el medio, periodistas haciendo cada vez más larga la lista de nombres que estaba buscando Boca, que le acercaban a Riquelme o que estaban dispuestos a resignar dinero para ponerse la azul y oro. La realidad, es que solo llegó un jugador, Diego “Pulpo” González.

A eso se suma las renovaciones de Carlos Tevez y Mauro Zárate, que se les venció el contrato en Junio y, tras negociaciones que duraron lo que debían durar, decidieron extender sus contratos con posibilidad de recisión a mitad de plazo. También se decidió comprar el pase de Guillermo “Pol” Fernández, que había llegado a préstamo en enero y se había convertido en un jugador importante, pero cuando todo parecía definido, el padre del jugador (Que es a su vez el representante) le puso un freno a la negociación y todo terminó con el jugador haciendo las valijas para volver a México y sin jugar durante los últimos 2 meses de su estadía en el Xeneize.

Con el reinicio de la Copa Libertadores y la disputa de la Copa Maradona, Russo apostó a 2 equipos con pocos nombres en común y eso le abrió la posibilidad a varios juveniles de debutar y mostrarse en primera. Llegó fin de año, la posibilidad de reforzar el equipo de cara a las semifinales y otra vez la no llegada de nombres “de jerarquía” impacientaba a los hinchas.

Lo que pasó, ya lo sabemos, eliminados contra Santos y campeón contra Banfield 3 días después. Terminaba el “semestre” donde Boca mostró, por momentos, una idea de juego clara, que a veces salía y otras no. También hubo partidos en los que no se sabía a que jugaba, no había reacción, pero se lograban los resultados (O no).

A los pocos días de la final en San Juan arrancó la nueva Copa de la Liga (Lo que lleva a que estaremos más de 1 año sin torneo en el fútbol argentino) con la ilusión que dejó la estrella 70 y sabiendo que había casi 3 meses de preparación hasta el comienzo de la Libertadores. Se volvía a escribir una lista larguísima de jugadores que hablaron con Riquelme, que querían jugar en Boca y todo lo que ustedes saben. La realidad fue 1, llegó Marcos Rojo libre de Manchester United, y no mucho más.

Russo arrancó el año mechando jugadores de la final con Banfield con jugadores que sufrieron la derrota con Santos y la suma de juveniles que no habían tenido minutos. El resultado fue un equipo que no lograba plasmar una idea de juego, demasiado largo y sin actitud, pero los resultados hacían avanzar a Boca, que en el año solo perdió un partido.

Como siempre, en el medio se habló del retiro de Tevez, de la salida de Zárate, de la venta de nombres importantes y hasta de la renuncia (o el despido) de Miguel Ángel Russo porque al consejo no le gustaba como trabajaba.

El hincha, tal vez con razón, se impacienta porque Riquelme, la persona más importante del fútbol del club más importante del país, no da notas y no cuenta como está trabajando, cuales son los planes de acá a final de la gestión o de porque no trae un 9, pese a que los otros 3 miembros del equipo de trabajo (Delgado, Cascini y Bermúdez) en diferentes oportunidades respondieron las mayorías de las dudas que surgen, principalmente, en redes sociales.

Fueron 15 meses turbulentos, con torneos ganados, con semi de copa perdida, con recorte en los gastos del fútbol profesional y sin tiempo de trabajo para las inferiores. Riquelme no habló, es real, pero hay cosas que no necesitan comunicarse en una conferencia de prensa o en un video grabado con el télefono, porque cuando hay trabajo las pruebas de como se hacen las cosas están en los resultados.

Boca es el equipo Bicampeón del fútbol argentino, con un equipo que se adapta a lo que el partido demanda, es el único equipo argentino que no perdió en el ámbito local desde que arrancó el año y sigue peleando todos los torneos que disputa. Por eso, le pido al hincha, paciencia, que se relaje, porque el consejo de fútbol comunica como trabaja de la mejor manera que puede: Haciendo.

JotaPe

Periodista y Bostero.

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