DESNUDO

Sin respuestas, sin reacción, como atontado.
Desnudo…

Santos lo expuso a Boca. Todas las falencias que de alguna forma se venían disimulando, gracias a resultados, quedaron a la luz en sólo un rato.

Déficit colectivo, responsabilidades en todos. No se salva nadie cuando la caída es tan dolorosa y sin atenuantes.

Lograr comprender cómo Boca se entregó tan mansamente en la adversidad, me es una tarea ciclópea, con demasiados ribetes para unas escasas líneas de análisis.

Era una serie todavía abierta. Difícil pero en igualdad de condiciones. De requisito sin equa non, el compromiso con el esfuerzo y la más plena concentración. Ambas cuestiones estuvieron ausentes y sin aviso.

Antes de los 30 segundos de partido llegó el primer aviso. Y nadie parece haberse dado cuenta. Sólo la providencia salvó que el primer movimiento no terminara en gol. Y ninguno supo reaccionar…

El resto es historia conocida. Y muy lastimosa como para repasarla nuevamente.
No se trata de una crónica del partido.

Que esto no puede pasar como si nada hubiera ocurrido, es más que obvio. Se impone una critica profunda en los ámbitos privados que correspondan. No se necesita hacerle el juego a los que, voraces ellos, quieren sangre. Si se vuelve a caer en eso, es que no se aprendió nada de los últimos tiempos. Pero por supuesto, que se acerca la hora de tomar decisiones, fuertes y certeras. Sin mirar nada más que el bien de Boca.

Ahora, hoy, y hasta las últimas horas del domingo, esperaremos que el equipo fantasma que se presentó en Santos, no aparezca nunca más en esa versión paupérrima.
Después, desde el mismísimo lunes, hay que comenzar a trabajar en la construcción colectiva. Esto no va a encontrar las soluciones en “jerarquías” efímeras y dispersas en una cancha.
El fútbol hace ya mucho tiempo que no encuentra “estrellas” que sean capaces de resolver por sí mismas. La construcción debe ser desde las bases de un equipo.
Algo que Boca no ha sabido consolidar desde hace ya muchísimos años. Perdí la cuenta de tantos que son.

Este cachetazo tiene que actuar como un cable a tierra, saber aceptar las críticas que lleguen desde la intención de aportar, no cerrarse en la soberbia, ni ocultar los errores.

Desnudo como en una pesadilla, Santos se aprovechó de un Boca tan tibio que angustia de sólo volver a pensarlo.

Aprovechemos esa desnudez, para empezar a vestir al equipo con las ropas que mejor le quepan. Y no es preciso que sea la pilcha más cara, sino la adecuada.
Hay que buscar, pensar y trabajar en ello.
Confío en que hay gente capacitada en la tarea de conseguirlo.
El comprar por comprar y amontonar, ya está harto demostrado que no trajo los resultados deseados. Probemos una fórmula diferente. Este es el momento justo para intentarlo.

Marcelo Gonzalez

Papá de Ciro . Socio de Boca. Periodista. 22 años siguiendo y comentando los partidos de Boca por Radio Cristal de Entre Ríos.  Comentarista y Director Periodístico de Cadena Xeneize.

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