A la final jugando mal

Boca empató con Argentinos 2-2 y con la derrota de River se clasificó a la final.

Boca llegó a La Paternal con 2 objetivos claros, obtener el resultado que lo clasifique para estar el domingo 17 en San Juan para disputar la final y, principalmente, levantar el nivel de juego que viene siendo muy flojo y no convence a buena parte de las grandes de voces que hablan de fútbol.

Argentinos llegaba con chances de quedar como líder del grupo y por eso salió desde el minuto 1 a apretar al Xeneize y no lo dejó pensar. Con la pelota el local buscó siempre el arco de Rossi y cuando no, ahogó la salida del visitante que le costaba cruzar la mitad de cancha. A los 9 minutos Zárate perdió la pelota en mitad de cancha y el Bicho salió de contra rápido con Hauche que le ganó la posición a Mas, puso el centro bajo al primer palo y Diego Sosa le ganó la posición a Zambrano para poner el 1-0 con un remate fuerte y alto, inatajable para Rossi.

Con el resultado a su favor los de Dabove se replegó, defendió en bloque y no le dejaba espacios a Boca que buscaba entrar con pelota limpia al área de Chaves. Pero a los 23 Cardona, una de las figuras del partido, se liberó de la marca con un rodeo, y parado como 10 recibió y con una empalada superó el bloque defensivo para habilitar a Zárate que dominó el balón y remató para empatar un partido que se ponía cuesta arriba.

A eso se sumaba que Independiente le estaba dando la mano que necesitaba, y fue suficiente para que el equipo cambiara la cara y empezara a crecer con el 8 y 19 que se juntaban y eran los generadores de fútbol en el equipo. A los 33 Torren clavó un tiro libre en el travesaño y Boca sufría, pero 3 minutos más tarde Wanchope hizo una buena jugada, Chaves le tapó su remate y Salvio mandó por encima del travesaño en el rebote.

Parecía que el empate estaba sentenciado de cara al entretiempo, pero a los 43 Quintana golpeó el balón con la mano en el área y el árbitro no dudo al pitar penal que tomó Ramón Ábila y terminó mandando por encima del travesaño tras un resbalón.

El primer tiempo terminó siendo mejor que el comienzo y mostró una mejor cara para el complemento que tuvo a Capaldo por Jara y un Boca saliendo a buscar el 2do desde el comienzo. El Xeneize buscaba lastimar desde afuera del área, pero no generaba peligro.

A los 15 minutos Capaldo presionó a Ibarra en mitad de cancha que quiso jugar para atrás, donde no había ningún compañero, y Wanchope se avivó, la robó, gambeteó al arquero (Como no pudo hacer la semana pasada), esperó al defensor, lo hizo pasar de largo y de derecha marcó un golazo para poner el 2-1 y casi asegurar el pase a la final porque Independiente ganaba 2-0.

Russo, con la clasificación en el bolsillo, empezó a guardar nombres para el miércoles y sumó suplentes para que agarren ritmo por si es necesario su participación en San Pablo. Argentinos intentaba, Boca se replegaba, y parecía que el resultado no se iba a modificar, pero a los 42′ llegó un centro desde la izquierda que Mas, otra vez, despejó al medio y Fausto Vera le pegó desde afuera para ponerla contra el palo para empatar el partido.

Se venía minutos para el infarto, pero el grupo electrógeno tuvo un desperfecto y se apagó la luz del estadio, fueron apenas 4 minutos hasta que se volvieron a encender y Miguel puso a Izquierdoz para defender lo que iba a ser la embestida del Bicho que, con 1 gol más, se quedaba con el boleto a San Juan.

El Cali volvió a demostrar porque es uno de los mejores defensores del país y en 7 minutos de juego sacó 4 pelotas de cabeza, que sirvieron para alejar el peligro hasta que Fernando Espinoza pitó el final para la explosión de los jugadores que clasificaban a Boca a la final de la Copa Diego Armando Maradona.

Boca aseguró el primer objetivo, llegar a la final de esta copa nacional, jugando muy bien en el comienzo, teniendo bajones en el medio del campeonato, y jugando los partidos importantes con la mayoría de jugadores suplentes que demostraron estar a la altura.

Este plantel, además, está liderado por un entrenador que demuestra que jugar bien no es tener la pelota, sino amoldarse a las circunstancias cambiantes de los partidos, sobreponerse a los problemas de lesiones o sanciones de los propios y entender que a veces es mejor quedarse con cambios, que usarlos de mal manera. Pese a las críticas que recibe, muchas de quien escribe, Russo sigue demostrando porque llegó allá por diciembre de 2019 a hacerse cargo de Boca. Más allá de todo, estaremos agradecido al entrenador porque logró que el equipo demuestre ganas de ganar todo, y por ahora sigue encaminado a eso.

JotaPe

Periodista y Bostero.

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